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Hola a todos:

No sé si habréis notado que ando por aquí y por allá haciendo un poco de todo. Pero pensé que os daría alguna pista, y me sería útil a mí para saber dónde estoy.

Me apunté a unas clases sobre cómo promocionar libros, y en parte siguiendo los consejos del curso, estoy revisando mi blog y mi página web y decidiendo cómo los voy a organizar en el futuro. Parece que las listas de correos electrónicos son una buena manera de identificar a los lectores que puedan estar interesados en nuestra obra y mantenerse en contacto con ellos. Y aparte de tener una lista, hay que convencer a la gente para que se apunte, y para ello, una de las estrategias es darles contenido que les pueda interesar… Libros, información sobre personajes, fichas…

Por eso decidí escribir una precuela (no me gusta nada el nombre, pero ya me entendéis) de Una vez psiquiatra… ya que aunque tengo ideas para más historias con los mismos protagonistas (y de hecho he empezado a escribir una), me pareció que escribir una novela corta para presentar los personajes podría ser interesante, y planeo ofrecerla gratis.

Una vez psiquiatra... de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Una vez psiquiatra… de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Acabé de escribir el borrador de esa historia, en inglés, y estoy corrigiéndola. He hablado con Ernesto Valdés que creó la portada original, pero el principal problema (sí, aún la tengo que traducir, pero eso se andará) es que no sé cómo llamarla. Tengo varias ideas, pero de momento, nada ha cuajado. Así que la portada se está gestando, pero…

Os dejo el principio de la historia y algunas imágenes que no creo que usemos, pero me gustaron.

1.     La crisis

—¡Fue terrible! Te lo digo de verdad, Phil. ¡Una vergüenza! ¡El pobre tío estaba abriéndome su corazón y su alma, y yo ni siquiera le estaba escuchando! ¿Qué tipo de psiquiatra soy yo? ¿Dónde está mi empatía? Una de las profesiones que se cuida de los demás. ¡Ja! ¡Ni siquiera nos importa lo que nos dicen!

—Vamos, Mary. No te lo tomes así. Era de madrugada y llevabas trabajando todo el día. — Phil aprovechó que Mary había tenido que pararse a recobrar el aliento e intentó ofrecerle su punto de vista. No era abogado y la voz del raciocinio por nada. Su amiga Mary, normalmente tranquila y con la cabeza en su sitio, estaba descontrolada. Sí, era cierto que tenía un trabajo estresante, ya que trabajaba de psiquiatra internista residente en un hospital grande. Pero llevaba tiempo en formación y normalmente no se tomaba las cosas tan a la tremenda.

—Eso no es culpa suya. Joder, el tío estaba hablando de su vida, contándome que su novia le había dejado, que se estaba planteando suicidarse y yo… estaba en babia. No tengo la menor idea de lo que me dijo.

—No pasó nada. Le diste un buen consejo y evidentemente debiste oír más que suficiente. Probablemente solo desconectaste unos segundos. Y le proporcionaste lo que necesitaba.

—¿Cómo? Quería alguien que le escuchara. ¡Y yo no le estaba escuchando!

Phil se dio cuenta de que dijera lo que dijera lo más probable era que solo iba a conseguir empeorar las cosas, y decidió dejar que Mary se lo sacara todo del pecho. Se le agotarían las pilas en algún momento. Con un poco de suerte.

Ella dejó de hablar después de unos cuantos minutos más de lamentarse de su falta de empatía. Phil decidió que podía arriesgarse a intervenir de nuevo.

—¿Por qué no…?

—Es un timo, —ella le interrumpió. — ¿Te acuerdas de aquella película que se llamaba House of Games (Casa de juegos)?

—¿La que iba de una psiquiatra y unos timadores? ¿De David Mamet, no?

—Sí, justamente esa. Me estoy planteando que tenía razón. Montamos una escenita, una actuación y mientras seamos buenos actores, profesionales, y tengamos el atrezo y sepamos usar la jerga apropiada,  colará.

—Si lo miras así, supongo que todas las profesiones son un timo— dijo Phil.

—Quizás. Pero la mayoría no van por ahí moralizando y diciéndole a los demás lo que tienen que hacer.

Imagen royalty free en Unsplash.com

Imagen royalty free en Unsplash.com

Otra de sus imágenes. Sí, la mayor parte de la historia es en New York

Otra de sus imágenes. Sí, la mayor parte de la historia es en New York

Y otra imagen de Unsplash.com

Y otra imagen de Unsplash.com

Muchas gracias a todos por leer, y si os ha gustado, dadle al me gusta, comentad, compartid… y hoy no hace falta que hagáis clic, aunque si queréis visitar Unsplash.com, os lo recomiendo. Y si tenéis alguna idea, se agradecen todas. (Y si no habéis leído Una Vez Psiquiatra… ¿a qué estáis esperando?)

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Hola a todos:

No sé si recordaréis que hace algún tiempo que me dedico a compartir audiolibros y hasta he publicado un post explicando el proceso por el que si sois autores podéis crear audiolibros a través de ACX  (y si sois narradores o actores también podéis ofrecer vuestros servicios allí).

Yo he tenido la suerte de que Marie y Tim O’Dell de Red Rose Audiobooks se interesaran por mi novela romántica I Love Your Cupcakes y están creando las dos versiones, en inglés y en español. De momento, la versión inglesa ya está a la venta, y  os la traigo, por si acaso. Los de ACX (bueno Audible) envían códigos gratuitos de descarga, para promocionar el audio, aunque de momento solo me han enviado de Audible.UK. He pedido que me envíen codigos para Audible.com y estoy a la espera (lo hicieron con anterioridad, así que espero que esta vez también).  Si os interesan, dejadme un  comentario (y también necesitaré un correo electrónico, porque el que aparece en WordPress al lado del comentario no es siempre de fiar). Y si lo llegáis a oír y tenéis ocasión, las reseñas se agradecen mucho. Y que se lo comentéis a gente a la que le pueda interesar.

I Love Your Cupcakes, audio with Gwyn Olson as narrator

I Love Your Cupcakes, audio with Gwyn Olson as narrator

Dulce, Adelfa and Storm, the protagonists of I Love Your Cupcakes are business partners, friends and share some “interesting” family connections. All the men Dulce meets only want to talk about her cakes and she’s tired of it. Her friend Adelfa, although she’s a Chemistry Professor, can’t manage to find the recipe for the perfect relationship. And Storm, the third of the partners of their bakery/coffee shop/bookshop/art gallery and ex-fire station, is an artist who is not a master in the art of love. How could they imagine that at the studio of the contest “Do You Have What it Takes to Be the Next Baking Star?” they’d find sexual harassment, cheats, fights and also love? Recipes included (only for cakes, not love!)

Tag line: I Love Your Cupcakes is a “sweet” romance, a virtual fantasy high in calories and a fun adventure. Dare to give it a bite!

Enlaces:

En AUDIBLE (UK) AMAZON.COM    AMAZON.CO.UK     i-TUNES

Y si queréis escuchar una muestra en otro sitio, aquí en Sound Cloud.

Por cierto, qué os parece la portada del audio comparada con la original (pero tened en cuenta que en el audio al ser cuadrada hay más espacio)?

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

Y unas cuantas fotos para que no os aburráis:

Vista del castillo en Castro Caldelas, Ourense

Vista del castillo en Castro Caldelas, Ourense

Nuestro comedor al aire libre en Paradaseca. No sé cómo estará porque mi tío me dijo que una tormenta había destrozado el castaño

Nuestro comedor al aire libre en Paradaseca. No sé cómo estará porque mi tío me dijo que una tormenta había destrozado el castaño

Una escultura con un buho en Ourense, dedicada a los libros y la imaginación. Me encantan los buhos!

Una escultura con un buho en Ourense, dedicada a los libros y la imaginación. Me encantan los buhos!

Gracias a todos por leer, y si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC! Ah, y si os interesa el audio, no os olvidéis de poneros en contacto conmigo. Y os tendré informados de cuando esté disponible en español.

Hola a todos:

Como sabéis hace tiempo os estoy dando la lata con mi nueva serie juvenil ‘Asuntos Angélicos’ y he estado preguntándole  a la gente sobre marketing para intentar organizar un plan para su lanzamiento. No sé si lo que tengo es un gran plan, pero en fin… Como tengo escritas las tres novelas, he decidido que usaré el sistema de pre-venta en Amazon para así tener las tres en la cola, listas para ser publicadas, con un mes entre la publicación de cada una de ellas (así también puedo incluir los enlaces a las otras al final). Durante la etapa de pre-venta las pondré en oferta y luego subiré el precio. Me estoy planteando lo de poner la primera gratis (sea una temporada o permanentemente), cuando haya publicado las tres, pero ya veremos). Aún no he decidido si iré a por el KDP Select o no. Puede que lo pruebe para empezar (hace tiempo que no tengo ninguna de mis novelas en Select) pero…

Después de los posts y las discusiones sobre marketing, me gustaría probar a contratar los servicios de alguien para organizar un blog tour (al menos para la versión inglesa, en español no he visto que se lleve), pero creo que será mejor hacerlo cuando alguna de las novelas ya esté a la venta. Así que, después de ver a gente que organiza tours para sus propios libros, he pensado que probaría a hacer lo mismo. Si alguien puede compartir un post sobre ‘Asuntos Angélicos 1. Alerta Pink’ en Junio, os estaría muy agradecida. Aunque no he puesto una fecha en firme para el lanzamiento (lo haré este fin de semana) será sobre el 24 o el 25 de Junio. Yo crearé un post en html que solo hará falta copiarlo al blog, usando la función de texto. No será muy largo o complicado. Si consigo crear un book trailer quizás lo incluya, pero si no, será la portada, la descripción, una muestra y el enlace.

Por supuesto si a alguien le apetece, o tiene tiempo, de leerse el libro y quieren hablar de él por experiencia propia, con mucho gusto. Lo puedo enviar en cualquier formato, aunque la conversión es mía y será la versión borrador del libro. Pero desde luego, si podéis encontarle un huequecito al post…

Ah, la versión en inglés de la portada ya la he compartido en un post, pero esto es exclusiva. Gracias a mi amiga Lourdes Vidal por su creación.

Asuntos Angélicos q. Alerta Pink

Asuntos Angélicos 1. Alerta Pink

Y aquí la nueva descripción:

Tú eres Pink, no la más guapa de las chicas, pero lista y con grandes recursos. ¿Qué haces cuando tu mejor amigo se ofrece a tener sexo contigo, porque cree que no tienes ninguna otra oportunidad? ¡Planeas cómo vengarte con tus dos mejores amigas, por supuesto!

Parece que has tenido suerte cuando un nuevo y misterioso estudiante se presenta en la escuela. Y por si fuera poco, parece estar interesado en ti. Podría participar en el plan. Pero, parece que tiene un plan propio… Insiste en decir que no es un chico corriente. Y lo que parecía fácil al principio, se complica más y más cuando el Cielo y el Infierno llaman a su puerta.

ALERTA PINK es la historia de Pink, una chica de 17 años, buena estudiante, elocuente y lista. Nunca ha sido el centro de atención ni ha estado entre las diez chicas más populares o atractivas de la escuela. Cuando dos tíos, ambos diciendo que son ángeles, insisten en decir que ella es ‘especial’, se pelean por conseguir su atención y cooperación y le dicen que ella es la clave del futuro del universo, no puede evitar preguntarse: ¿por qué yo?

Y por lo de pedir ayuda tantas veces, pensé que os dejaría un regalito:

Muchas gracias a todos por leer, y si podéis echarme una mano, dejadme un comentario, poneos en contacto conmigo donde sea, y hablamos. Y dadle al like, compartid, comentad, y que los angelitos os acompañen. 

Hola a todos:

Como todo el mundo (supongo) ando haciendo varias cosas a la vez. Hace poco acabé una traducción (os contaré más la semana que viene), estoy traduciendo la tercera novela de mi serie juvenil (Pink, ¿ángel o demonio?), corrigiendo la traducción de la novela de otro autor, y gracias a Paloma Caral mi primera novela El hombre que nunca existió ha sido completamente revisada. Ya que estaba en ello decidí echarle un vistazo a la versión inglesa y a la portada, ya que en aquella época lo cierto es que fui a lo simple (que en sí no es malo….). Cuando busqué imágenes para usar para mi portada, y ya que la historia es un poco especial, acabé con un par que me parecieron interesantes. No sé exactamente por qué, pero use fotos distintas para las dos  portadas, la de la versión inglesa y la del la española. Aprovechando que voy a tener que hacer cambios, y que me gustaría cambiar el texto, he estado hablando con mi amiga Lourdes Vidal (que domina el Photoshop y se dedica a diseñar interiores cuando yo no le estoy dando la lata con los libros) y decidimos que sería mejor escoger una de las dos portadas y trabajar con esa. Entonces recordé que por aquel entonces yo había encontrado otra foto que me gustaba mucho, pero no conseguí hacerla encajar en la portada. Y pensé que os podría pedir la opinión. ¿Cuál os gusta más?

Ésta es la que usé para la versión inglesa:

Man English

Man English

Ésta la versión española:

Hombre

Hombre

Y ésta la imagen que nunca usé:

Model of businessman standing on leather shoe uid 1171195

Por si ayuda a tomar la decisión os dejo la descripción y el primer capítulo de la novela:

Descripción:

‘El hombre que nunca existió es una versión humorosa de la saga familiar y la novela de intriga política. Llena de personajes inolvidables y eventos extraordinarios, ésta es una novela como ninguna otra. Original, única, y excitante, les hará reir, llorar y preguntarse cuál es la solución al misterio central.
El protagonista, Jesús, es feo. Extraordinariamente feo. Tanto que su familia y conocidos están convencidos de que tal fealdad tiene que significar algo. Algún poder maléfico, o un destino especial. La verdad es que las cosas que suceden alrededor de Jesús son un poco especiales. Su padre biológico es todo un misterio. Lo único que llega a descubrir es que ha tenido otros hijos tan feos como él. Su hermana es una niña prodigio que alcanza la fama con todo lo que hace (escribir, actuar, trabajar para el gobierno), su madre se mete en política y llega a ser presidenta, su mejor amiga se convierte en una innovadora en tecnología de ordenador y llega a ser una de las mujeres de negocios con más éxito del país, a su cuñado también se le da bien la política. Por supuesto no es oro todo lo que reluce. También hay adulterios, hijos secretos, incesto…¿Y Jesús? A él se le dan bien los deportes, la banca, el mundo del cine, y a pesar de su fealdad, los que le conocen le quieren. Pero, ¿se puede ser feliz sin saber de dónde se viene?
Si los personajes de ‘Los Simpson’ se encontraran de repente en el set de ‘ El Ala Oeste’ sus aventuras encajarían perfectamente en ‘El hombre’.
Realismo Mágico y sátira política se combinan para crear una experiencia de lectura diferente. Atrévanse a probar algo distinto. No se arrepentirán.

1

Nacimiento

 

Adelina, Adela para sus amigos finos, era la chica más bella del pueblo. No sólo eso, sino que era la heredera de una familia rica y casi aristocrática, lo que aumentaba su atracción a los ojos de sus pretendientes. Los padres de sus amigos la adoraban y la ponían de ejemplo a sus hijos; entre las chicas era la más popular y la que dictaba la moda. Todos los hombres de una cierta edad la miraban con lujuria y los chicos la consideraban la tía más buena y deseable del lugar. Adela estaba en la carta a los Reyes Magos de todo el mundo y su lista de Romeos era casi tan larga como las Páginas Amarillas. Algún gracioso sugirió que la familia debería instalar un semáforo para evitar colisiones entre los hombres de su vida.

Con todas las idas y venidas, no fue de extrañar que su padre, don Severo, austero como su nombre indica, serio y poco dado a frivolidades, no tuviera ni la menor idea de quién era el bebé. Porque cuando Adelina, contra todas las reglas, consejos de las revistas de moda y de las famosas de turno, empezó a engordar a ojos vista y no quedó duda de que estaba embarazada. El hecho de que siempre hubiera estado delgada como un fideo aceleró las cosas y lo que al principio eran sólo rumores del servicio, pronto se convirtió en la comidilla de lo mejor, y lo peor, de la sociedad. Incluso su padre, que pasaba la mayoría del tiempo lejos de casa, ocupado con los negocios y distanciado de su familia, se dio cuenta de lo que todos los demás ya habían percibido. Don Severo rogó, amenazó e intentó sobornar y chantajear a su hija sin resultado alguno. Adelina se negó a revelar el nombre del padre de la criatura. Ni siquiera quiso hacer lo decente y tener un aborto, legal o turístico, como muchas de sus amigas. No, a ella no le importaba la vergüenza y la humillación que les traería a sus padres. Quería aquel niño y lo tendría. Nadie le había dicho nunca que no a Adelina y no estaba preparada a sentar un precedente.

El nacimiento del bebé fue un gran acontecimiento. La tozudez de Adelina triunfó de nuevo y se negó a ir al hospital.

—¡Estás loca! ¿Por qué no vas al hospital como todo el mundo?

Doña Remedios, su madre, le preguntó por millonésima vez, más y más desesperada cuanto más se acercaba el parto. Ella, como su marido, no era tan moderna como para entender conceptos como parto natural o la importancia de un ambiente acogedor para el recién nacido. De acuerdo que un parto es una cosa natural, pero no pensaba que tuviera que suponer un enorme dolor para la madre y una inconveniencia para la familia. ¿Cómo de acogedor podía ser para un bebé nacer rodeado de los aullidos de su madre con todo el mundo corriendo como lunáticos?

—Precisamente porque eso es lo que haría todo el mundo, eso no es para mí, no, de ninguna manera.

Adelina quería un nacimiento en casa. Había contado con un médico privado para solucionar cualquier imprevisto, pero con lo que no había contado era con lo ocupados que estaban los médicos porque la mayoría trabajaban en el sector público y privado a la vez.

Cuando, por fin, llegó su médico, lo único que pudo hacer fue examinar al recién nacido. El bebé, un niño, no era demasiado bonito y ni siquiera tenía aspecto saludable. Era pequeño, delgado, oscuro y cubierto de pelo negro de la cabeza a los pies como un cachorro de hombre lobo. Doña Remedios fue la primera que lo sujetó en los brazos. El bebé, que ni siquiera había llorado hasta entonces, abrió los párpados. Sus ojos, verdes con pintas amarillas y con pupilas alongadas como las de un gato, hicieron que su abuela exclamara:

—¡Jesús, tiene los ojos del diablo!

El comentario pasó a la leyenda y tradición familiar y siempre salía a relucir cuando discutían la selección de nombres porque Adelina, que estaba muy fresca y alerta después del parto, le dijo a su madre:

—¡Sí! ¡Jesús! ¡Eso es! ¡El nombre perfecto!

Doña Remedios miró a su hija.

—¿Jesús? Pero ese no es uno de los nombre de familia. ¿Y qué dirá la gente no religiosa? Podrían ofenderse.

—¿Y por qué? No le llamo Dios ni Jesucristo. Y los nombres bíblicos siempre han sido populares, y los nombres de profetas… De todas formas, el mundo está lleno de Mohammeds. ¿Por qué tengo yo que ser más respetuosa que los demás? Aunque Dios tiene un cierto no sé qué… O Satán… Lucifer no está nada mal.

—Jesús está bien, muy bien —dijo doña Remedios para evitar males mayores.

Se dijo a si misma que quizás el nombre le traería buena suerte al niño y le protegería del maligno destino que sus ojos parecían anunciar. Y como no cambiara de apariencia, el niño necesitaría toda la suerte que pudiera conseguir. No era feo, al menos no en un sentido convencional de la palabra. No tenía una nariz grande ni deformada, y los ojos, a pesar de su color tan peculiar y de una forma algo especial, no eran ni demasiado pequeños ni enormes y no estaban muy juntos. El pelo, que no le creció en la cabeza hasta que se le cayó del resto del cuerpo, era negro, brillante y crecía de punta, a pesar de los mejores esfuerzos de niñeras, peluqueros, parientes y médicos.

Don Severo decidió mantenerse a la espera y observar si con el tiempo el niño desarrollaría algún parecido con alguien conocido.

—¿A ti que te parece, Reme? ¿No crees que se parece un poco a aquel chico con el que Adelina salió? Ese Charlie, el mecánico

—¿Quieres decir el chico de los coches ruidosos? Me parece que era el dueño de un garaje, pero no, él era rubio, rubio de verdad.

—¿Estás segura de que no puedes convencerla para que te lo diga?

—Ya conoces a Adelina, nadie la puede obligar a hacer nada que no quiera.

—Ni siquiera estoy convencido de que ella misma sepa quién es el padre —dijo don Severo.

—¡Seve!

Adelina sabía quien era el padre, pero se empeñó en olvidarlo y, a base de intentarlo, al final de su vida insistiría en que Jesús era hijo suyo y de nadie más.

A pesar de lo fantástico y misterioso de sus orígenes, Jesús creció, aunque de manera muy lenta para la paciencia de su abuela y de su niñera, ya que Adelina volvió a su vida de antes. Leía novelas para chicas, iba a tomar café con las amigas y acudía a fiestas y a bailes. Era raro, ya que el pueblo era bastante anticuado y un escándalo como aquél hubiera manchado la reputación de la familia para siempre.

Adelina, incluso después del parto, seguía siendo la chica más guapa del lugar, su padre seguía siendo el más rico y todos los habitantes debieron llegar a la conclusión de que el nacimiento de Jesús fue el resultado de una conspiración diabólica que no había tenido nada que ver con Adelina, víctima inocente de la situación. Adelina abandonó a su hijo de igual manera que había abandonado juguetes, ropas y accesorios que ya no estaban de moda o de los que se había aburrido. Por supuesto, siempre estaba la cuestión de la expresión malévola del niño que hacía difícil que se integrara o lo aceptaran, ya que todo el mundo prefería mirarle a la cara lo mínimo imprescindible.

Jesús creció como un niño cualquiera, habló y caminó a la edad que le correspondía y sufrió las enfermedades de rigor, sin demostrar las características diabólicas que había predicho su abuela. Como el niño no veía en la casa a ningún otro hombre que a su abuelo, asumió que debía ser su padre. La primera vez que le llamó papá, don Severo no le oyó y no pasó nada. La segunda vez, mientras su abuelo leía las noticias financieras, le tiró de los pantalones.

—¿Qué pasa? —le preguntó don Severo apartando la vista del periódico.

—¿Papá?

Don Severo palideció y le abofeteó dos veces en las mejillas. Se levantó a toda prisa y se fue a la cocina.

—¡Qué demonios! ¡Yo no soy tu jodido padre!

Jesús podía oír los gritos que salían de la cocina mientras don Severo hablaba con su mujer.

—¡Ese niño me ha llamado papá! ¡Te lo puedes creer! ¿Qué demonios anda diciendo la gente?

—No hace falta enfadarse tanto. Nadie ha dicho nada semejante. El niño está confuso, debe haber notado que otros niños tienen padre y habrá pensado… ¡Pobrecito!

—¿Pobrecito? Te juro que si me lo llama otra vez…

Jesús era demasiado joven para entender la conversación, pero mayor para comprender que don Severo no era su padre y que esa no era la solución al enigma de su nacimiento. Parecía que, a diferencia de otros niños, él no tenía padre.

Durante los primeros años de su vida, se había formado una leyenda con él de protagonista. Todo el mundo sabía lo que había dicho su abuela cuando le vio abrir los ojos por vez primera, y la gente que lo había visto susurraba que, en efecto, parecía el hijo del diablo. La verdad era que exageraban un poco. De lo que no cabía duda era que el niño se parecía a un malo de los cómics antiguos o de las películas del oeste. Algunos optimistas insistían en que tenía futuro en las series de la tele, si no le importaba encasillarse.

Cuando Jesús tenía 5 años, su madre llegó a casa una noche y entró en el comedor donde sus padres y su hijo cenaban. Después de una pausa para aumentar la emoción, les sonrió y dijo:

—¡Tengo noticias! ¡Muy buenas noticias! ¡Me caso!

A don Severo se le cayó el tenedor, Doña Remedios se atragantó y Jesús siguió jugueteando con la comida. Nunca le habían gustado las acelgas.

—¿Quién es el afortunado? ¿Te casas con su padre? —preguntó don Severo mirando a Jesús.

—¿Su padre? ¿Estás loco? ¡Por supuesto que no! ¿Para qué iba a hacer algo así? No, me caso con Senén.

—¿Quién? —don Severo había abandonado cualquier intento de estar al corriente de los jóvenes con los que salía su hija.

—¿Senén, el hijo del alcalde? —doña Remedios siempre había estado más dotada para el cotilleo que su marido y le sonaba el nombre. Senén era un chico bastante guapo. Lo habría heredado de su madre, porque el alcalde no era precisamente Brad Pitt.

Adelina asintió.

—Eso no está mal —dijo don Severo. El alcalde, don Raúl, también era rico y de buena familia. No tan buena como la suya, por supuesto, pero considerando el comportamiento de Adelina, no era un mal enlace. Mucho mejor de lo que hubiera esperado.

—Tendremos que organizar una fiesta de compromiso —dijo doña Remedios, levantándose de la mesa para ir a consultar las revistas.

—No creo que haya tiempo para todo eso. Lo que tenemos que organizar sin pérdida de tiempo —dijo Adelina, sonriendo porque sí, estaba de nuevo embarazada.

Todo fue algo precipitado. A pesar de los mejores esfuerzos de doña Remedios debido a la notoriedad de las dos familias, la organización llevó más tiempo del previsto, y cuando llegó el día de la boda no había duda alguna de que Adelina estaba embarazada. Tuvo el bebé, esta vez en un hospital, poco después de su regreso de la luna de miel. Habían decidido con antelación que los recién casados se trasladarían a vivir con el alcalde, quien se había quedado viudo hacía unos años y quería compañía. Además, Adelina no tenía muchas ganas de quedarse con sus padres y don Raúl, el padre de Senén, tenía un cocinero fabuloso. Su familia había mantenido empleada a la niñera de Senén, Felisa, de modo que la niña se llamó Estefanía porque a su madre le encantaban las revistas de famosos y creyó que el nombre le traería buena suerte.

Jesús estaba contento con lo sucedido, ya que creía que Senén podía ser su padre, porque no había prestado atención al comentario de Adelina cuando anunció que se casaba. Decidió preguntarle a Senén, ya que Adelina siempre evitaba dar respuestas concretas cuando le preguntaba algo sobre su paternidad. En una de las muchas tardes, en las cuales Adelina se iba de compras con sus amigas y Senén se quedaba viendo el canal de deportes, Jesús decidió que era el momento adecuado. Debido a la reacción de su abuelo cuando le llamó papá, pensó que esa no era una buena estrategia, así que le preguntaría directamente.

—Senén, ¿eres mi papá?

—¿Yo, tu padre? No conocí a tu madre hasta después de que tú hubieras nacido. Bastante más tarde, para ser exactos. ¿Y cómo se te ocurre que yo pudiera tener un niño con una cara como la tuya? ¿Me has mirado bien? ¿Y a tu madre? Debió haber estado borracha aquella noche. Eso o estaba muy oscuro. Tío, te juro que si hubiera tenido un hijo con una cara como esa me mataba. Pero si me quieres llamar papá, no hay problema, siempre que no haya alguien delante.

Jesús llegó a la conclusión de que Senén era el padre de su hermana, pero no el suyo, y que quizás jamás llegaría a tener padre propio. Con respecto a la oferta de llamarle papá, decidió pensárselo. De todas formas, padre o no, Jesús adoraba a su hermana, quien había sido mucho más afortunada con su aspecto físico. Era tan bonita como su madre, quizás más, y todo el mundo decía que ahora Adelina había dado a luz a un ángel para compensar.

Jesús, con su cara peligrosa y cruel, tenía que soportar bromas y chistes de niños y adultos. Aunque era por naturaleza pacífico y no le gustaban las peleas y la violencia, se vio envuelto en peleas debido al acoso escolar y se ganó la reputación de violento y peligroso, aunque él creía que sólo era valiente. Se unió a una banda de chicos de la escuela, los más traviesos y problemáticos, los únicos que le aceptaron, pero tuvo que dejarlo, ya que con su cara le echaban las culpas de todo lo que pasaba, incluso de cosas con las que no tenía nada que ver. A pesar de todo, Jesús seguía siendo un optimista y confiaba en un futuro feliz.

Senén, a quien su padre siempre había intentado encaminar hacia el mundo de la política, tuvo una idea o «una idea» como él diría, haciendo gestos con los dedos y decidió formar un partido político. Se lo comentó a su padre, que siempre había sido su confidente en cosas serias y masculinas y le encontró en uno de sus usuales períodos de reposo postpandrial en la biblioteca cuando se empeñaba en decir que estaba leyendo, aunque, por lo general, consistía en adormilarse después de beber algo de alcohol y fumar un cigarro.

—No es tan complicado y creo que lo tengo todo a mi favor, no puedo fallar. Nuestra situación financiera es muy holgada —resumió Senén.

—Incluso mejor que el triste día en que tus suegros nos abandonen.

Senén asintió. También se le había ocurrido, aunque, por supuesto, quería muchísimo a don Severo y doña Remedios.

—Adelina es muy bella, tiene mucho estilo y todo el mundo la adoran. Será una gran baza. Además, Estefanía es preciosa y lista, y muy adelantada para su edad  Y no quiero hablar de mí, pero siempre he tenido don de gentes, estudié Derecho y Políticas en una buena universidad.

—Sí, ya lo sé, las mujeres siempre te han encontrado irresistible, pero me parece que te has olvidado de un par de cosas.

—¿Cuáles?

—Para empezar, de tus ideas políticas. Dime, ¿de qué tendencia eres? ¿Hay alguna idea en particular que quieras promover?

Senén miró a su padre para comprobar si bromeaba. Estaba sentado en su sofá favorito, cigarro en la mano derecha, brandy en la izquierda, con aspecto muy serio.

—¿Ideas políticas? ¿Y eso importa? Las que me lleven adonde quiero llegar. Creo que las ideas políticas hoy en día no son tan importantes como hace años. Yo no veo ninguna diferencia palpable entre partidos que se llaman de derechas o de izquierdas. La gente y las personalidades son las que ganan las elecciones. El envoltorio y la marca son más importantes que el producto en una sociedad de consumo. Con la imagen adecuada estoy seguro de que triunfaré, sea cual sea mi orientación política. Seguramente, seré liberal, con énfasis en el medioambiente, que estos días lo verde es muy popular y hay que hablar del medioambiente todo el tiempo, pero apoyando valores tradicionales, aunque respetando la diversidad y multiplicidad étnica. También pondré atención en la salud y en la educación. Por supuesto, nos mantendremos flexibles. Si las cosas no funcionan, siempre podré cambiar el enfoque para atraer más votos.

—Ya veo —dijo don Severo—. Un poco de esto, un poco de aquello y nada de sustancia. Flexibilidad y adaptabilidad ayudan cuando no se tienen ni honestidad ni principios.

Senén volvió a mirar a su padre perplejo. Nunca le había percibido en su progenitor ni honestidad ni integridad en los negocios o la política, y se rumoreaban cosas bastante feas sobre su vida privada, aunque él había preferido no indagar a fondo. De todas formas, nunca se puede confiar en la palabra de honor de un político.

Justo entonces, don Raúl se puso a reír.

—Te estoy tomando el pelo, Senén. Por supuesto que tienes razón, tu programa suena fantástico. Supongo que sólo quieres ser senador. No, ¿por qué no presidente? Si Reagan y Bush Jr. han sido presidentes de los Estados Unidos, ¿por qué no tú? Eres más atractivo, más joven, más dinámico y más saludable de lo que Reagan fue jamás. Y Bush, de acuerdo, no eres miembro de MENSA, pero comparado con Bush, eres Einstein. Por supuesto, Obama es algo distinto. Bueno, quizás no seas tan distinto, aparte del color, y tú y Adelina sois más guapos que los Obama. Y esto no es América. Aquí los cuelgues de la gente son distintos.

Senén sonrió a su padre, aunque no entendió del todo la conclusión de su parrafada, pero recordó que su padre había mencionado dos cosas.

—¿Y segundo?

—¿Segundo? —El alcalde se quedó callado, pero finalmente añadió: —Ah, sí, Jesús.

Senén se había olvidado de Jesús. Eso era algo más complicado. Una esposa con un hijo sin padre reconocido, por muy hermosa que fuera, no era una gran ventaja para una carrera política, generalmente en los inicios y de manera particular en un país que aún era un poco patriarcal. Las cosas habían mejorado mucho, pero si él tuviera un hijo secreto sería algo distinto. Le hubiera dado una reputación más interesante. Pero Jesús… Quizás si iniciaran el rumor de que Jesús era hijo de alguien conocido, un torero o un cantante famoso o un actor, las mujeres se volverían locas. Pero con una cara como la suya nadie se lo creería, y siempre estaba el pequeño detalle de que no tenía la menor idea de quién era hijo.

Senén había estado tan encandilado con Adelina que no había insistido en que le contara quién era el padre. Ahora necesitaba la ayuda de su esposa y ella tenía la sartén por el mango y lo sabía. Nunca se lo diría.

Dejar al niño con los abuelos en el pueblo era una opción, pero Adelina jamás aceptaría. Ella quería estar presente si se manifestaban sus poderes diabólicos. Todas las madres se quejan en algún momento de que sus niños son diablillos, pero Adelina quería el reconocimiento que se merecía si su hijo era de verdad el diablo. De lo más profundo de sus filones intelectuales, Senén extrajo una posible solución: caridad. Caridad era una buena cualidad para los políticos. Demostraría que tenían corazón y se preocupaba de la gente. Pero lo haría en el momento adecuado, porque con la crisis la paciencia de la gente para grandes gestos se estaba acabando. Podían decir que habían adoptado a Jesús cuando sus padres, amigos de la familia, se murieron. Arreglar el papeleo no sería demasiado difícil, ya que su padre era alcalde y eso para algo había de servir. Por supuesto, los vecinos del pueblo sabrían la verdad, pero ellos no se quedarían allí cuando todo estuviera arreglado. Además, a la gente siempre se la podía comprar o silenciar si fuera necesario.

Decidió contárselo a Adelina.

—¡Adelina! ¡Adela!

—¡Sí, cariño!

Ella llevaba uno de sus modelitos sexys. Senén se preguntó por qué llevaría algo así a media tarde, pero sus hormonas se dispararon y tuvo problemas manteniendo la concentración.

—Adelina, he tenido una idea.

—Sigue, sigue. ¿Es sucia? —le preguntó, poniendo los brazos alrededor de su cintura y enganchándose a él como una lapa.

–No ese tipo de idea —dijo él, intentando desengancharse—. Necesito hacer algo. Cariño, para, hablo en serio. Estaba hablando con mi padre y he pensado que estaría bien formar un partido político. Tenemos dinero y somos la pareja más atractiva del pueblo.

—¡Y no tenemos escrúpulos! —Adelina interrumpió el ataque a su marido y se sentó en el sillón—. Sí, tú tienes suficiente cerebro, aunque no se necesita mucho de eso. ¿Qué dijo tu padre?

—Piensa que es una buena idea. Hemos hablado de la orientación política.

—Eso no importa mucho estos días.

Senén sonrió. Adelina y él estaban sincronizados en muchos aspectos.

—Pero mencionó a Jesús y podría quedarse aquí.

Adelina negó con la cabeza.

—Sabes mi opinión sobre ese tema, lo hemos discutido muchas veces. Le quiero cerca para poder estar al día de los acontecimientos.

—Pero no puedes creer de verdad que él vaya a ser especial, ¿no?

Adelina sonrió de una manera que siempre hacía que Senén se sintiera como un idiota.

—De acuerdo, pero se me ha ocurrido una idea que puede funcionar y nos hará quedar bien en lugar de…

—De hacerme quedar como una fulana.

—Podríamos decir que sus padres murieron, que eran amigos nuestros y que lo adoptamos por la bondad de nuestro corazón.

—¿Pero la gente de aquí? Bueno, no nos quedaríamos aquí. ¡Podría funcionar! ¡Gran idea! Viajar, conocer a gente famosa, la tele. ¡Debo ir de compras!

—¿Crees que le importará a Jesús?

—¿A Jesús? No, estará contento de dejar este lugar y tener un poco más de espacio. Más gente, más oportunidades de que su apariencia pase desapercibida. Y con esa historia al menos tiene un padre, aunque sea un difunto.

Don Raúl sonrió cuando Senén le contó su idea sobre Jesús y dijo que arreglaría todos los trámites. Se libraría de Jesús, que le daba escalofríos cada vez que le veía. Por supuesto, se volvería a quedar solo, pero valía la pena con tal de no volver a ver a Jesús. Además, estaría apoyando la carrera de su hijo. Uno debe ser generoso con cuestiones de familia.

Todo fue muy rápido y sin contratiempos. Un mes más tarde se marcharon con una montaña de maletas a la gran ciudad o, para ser más precisos, a la capital. Fue el principio de su gran aventura en la ciudad.

Muchas gracias  a todos por leer (y ayudarme a escoger), a Lourdes y a Paloma por el trabajo en equipo, y por favor, si os gusta, pues eso, pero sobre todo, comentad, compartid, y si queréis más información sobre la novela, sí hay enlaces al lado pero también hay varios posts con información sobre ella de cuando la publiqué, en el blog, incluyendo entrevistas con los personajes, etc. Ah, y si tenéis sugerencias sobre el tipo de letra, también se agradecen. 

Hola a todos:

Últimamente me ha dado por repasar las cosas que he hecho y los libros que he publicado. Aunque más recientemente he publicado libros que he escrito hace poco, cuando empecé a publicar lo hice por libros que hacía tiempo que había escrito y estaban guardaditos en el cajón. Aún me quedan unos cuantos esperando a ser desenterrados (o a convertirse en zombies, quién sabe) pero ya veremos.

A cambio de una traducción (que me está encantando, pero como no está acabada no os digo más), Paloma Caral accedió a revisar mis dos primeras novelas en español, ‘El hombre que nunca existió’ (en la que sigue trabajando) y ‘Gemela Maldad‘. Hace poco Paloma me entregó la versión corregida de Gemela Maldad, y aproveché para crear una portada nueva y publicar la versión mejorada.

Paloma Caral correcciones

Paloma Caral correcciones

Y ya que menciono a Paloma Caral, si os interesa informaros sobre sus servicios de corrección, lo podéis hacer aquí. Porque como ella dice: Solo existe una vez para una primera impresión.

Aprovechando la oportunidad, y ya que hace bastante de la publicación inicial, pensé aprovechar la ocasión para recordaros estas novela corta juvenil y compartir el principio por si os apetece.

Gemela Maldad de Olga Núñez Miret

Gemela Maldad de Olga Núñez Miret

Érase una vez un par de gemelos, un chico y una chica. Rut era rubia, ojos azules, de piel muy blanca y muy buena. Max tenía el pelo negro como el carbón, los ojos grises, y era huraño y malo. Su vecina de al lado y compañera de fatigas, Hilda, intentaba ser amiga de los dos, pero no era fácil. Los dos hermanos no se podían ver y ella siempre se encontraba en medio de sus peleas intentando mantener la paz. Max opinaba que su hermana era una pesada y aburrida, imposiblemente perfecta, y Rut no podía soportar las travesuras de su hermano y su pésimo comportamiento. Le tenía miedo. Rut era demasiado perfecta e inocente, como una niña pequeña, para poder sobrevivir en el mundo real, tanto que Hilda sospechaba que algún problema había, pero no sabía cual. ¿Era Rut el ángel que todo el mundo creía? ¿Estaba enferma? ¿Por qué no se comportaba como una chica de su edad? Cuando los dos gemelos empezaron a hablar del destino y a decir que “algo” iba a ocurrir Hilda se preocupó. ¿Qué podía hacer? Y desgraciadamente “algo” ocurrió.
‘Gemela Maldad’ es una novela corta juvenil (aproximadamente 55 páginas) que empieza como un cuento de hadas, trata de amistades que sobreviven a todos los contratiempos, de tragedia, romance, y también tiene un toque de fantasía/paranormal. Con una historia que engancha, buen ritmo, y unos personajes misteriosos, intrigantes y entrañables os hará pensar. Si tenéis mucha imaginación y os gustan las lecturas compactas y gratificantes, ¿por qué no la probáis?

Y aquí la muestra:

La amiga de Hilda, Rut, era la chica más bonita y encantadora de la pequeña ciudad donde vivían. Su pelo rubio era brillante y fino como la seda, sus ojos azules como zafiros, su boca roja como el coral. Si hubiera vivido en una época diferente los juglares le habrían dedicado sus canciones. Rut era el orgullo y deleite de Yorktown. Y era lista, y generosa, y amable. Lo tenía todo.

Rut también tenía un hermano. Max era su gemelo, pero casi nadie habría adivinado que estaban emparentados. Él era muy alto y delgado, su pelo espeso, rizado y negro como el carbón, sus ojos grises como la pizarra, sus labios eran delgados y su boca casi nunca sonreía. Él era la oveja negra de la familia, y a Rut y a él la gente les llamaba «el ángel y el demonio».

Hilda los conocía a los dos de toda la vida. Eran de la misma edad y, de hecho, sus familias se conocían desde antes de que ellos nacieran. Sus padres solían salir en citas dobles y se casaron en una boda conjunta. Vivían en casas contiguas y era como si todos fueran miembros de la misma familia. Hilda siempre había creído que era su obligación ser la amiga de Rut y Max. La tarea había sido muy fácil con Hilda, que era amiga de todo el mundo, pero Max nunca había sido un chico fácil de querer. Cuando jugaban juntos de niños, él torturaba a los animales, a los insectos, se peleaba con otros niños. Rut siempre había intentado alejarse de él y de evitarle, ya que no soportaba ningún tipo de violencia, pero Hilda no era nada delicada y Max siempre había asumido que Hilda estaba de acuerdo con lo que él hacía. Le había dicho muchas veces que no le gustaba su comportamiento, pero él insistía en que sus palabras eran solo una pose. Max siempre era tan desagradable como podía con su hermana. Ponía animales muertos en su cama, gusanos en su comida, le arruinaba los vestidos. Una vez, Hilda detuvo a Max cuando estaba a punto de prenderle fuego al pelo de su hermana mientras dormía. Rut se despertó con la discusión y le pegó un bofetón cuando se enteró de lo que estuvo a punto de hacer, pero él solo se rio. Ni amenazas de Rut, ni advertencias de sus padres, ni castigos de sus profesores obtenían resultados, ya que a él no le importaban.

El verano del diecisiete cumpleaños de los gemelos, Max le había dado un descanso a todo el mundo y había decidido irse de acampada con otros jóvenes. Las dos familias habían tenido un par de semanas de paz y habían estado preparando la fiesta de cumpleaños de los dos, tranquilos y en perfecta calma.

—¡Hilda! ¡Hilda!

—¡Oh, no, ha vuelto! —murmuró Esteban, el padre de Hilda.

—¡Hilda!

—Ve a ver qué quiere antes de que acabemos todos sordos o locos —le ordenó su madre, Mandy.

—Vale, vale. Ya voy.

—¡Hilda!

Hilda salió al jardín sintiéndose como una mártir. ¡La de sacrificios que tenía que hacer para mantener la paz! Max estaba agitado, corriendo por todo el jardín. Abrió la boca y empezó a decir:

— ¡Hil…! ¡Ah, estás aquí!

—Sí, Max, aquí estoy. ¿Siempre tienes que ser tan ruidoso?

—¡Cállate! Quiero enseñarte algo.

Max agarró a Hilda del brazo y la arrastró por encima de la pequeña valla que separaba los jardines.

—Ten cuidado, ¿no?

—Perdona. Ven, deprisa.

Hilda y Max entraron en su casa a través de la puerta del salón que daba al jardín. Hilda saludó a la madre de Max, Eleonor, y a su padre, Patrick. Rut estaba sentada en su habitación con la puerta abierta.

—¡Ah, Rut! ¿Cómo…?

Max empujó a Hilda hacia su cuarto.

—No le hables. No has venido aquí para hablar con ella, has venido a ver algo.

—¿Cuándo vas a crecer de una vez, Max? Sabes que también soy amiga de tu hermana y…

—Para, por favor, mira.

Max encendió la luz. Su habitación estaba pintada de negro, las paredes y el techo, con extrañas inscripciones cabalísticas y dibujos diabólicos. Allí siempre estaba oscuro. Se quitó la camiseta y le enseñó la espalda a Hilda.

—¿Qué te parece?

Hilda se quedó sin habla. Era un tatuaje increíble. Un águila negra, con las alas extendidas, atacando a una paloma blanca. El pico del águila goteaba sangre y el color rojo del tatuaje era muy intenso y vivo, parecía latir. La paloma tenía los ojos azules y llevaba una espiga de trigo en el pico. Los ojos del águila eran grises y las alas brillaban iridiscentes. Era un tatuaje extremadamente vívido. Y su significado estaba tan claro que Hilda no lo podía ignorar. Max siempre llamaba a Rut «paloma blanca». A menudo le cantaba la canción. Era horrible.

—¿Por qué lo has hecho, Max?

—Había un tío muy bueno haciendo tatuajes muy cerca de donde acampamos. Es un diseño propio.

—Ya me había dado cuenta.

—¿Por qué no te gusta? ¿No te parece bueno?

—Es bueno, increíblemente bueno, pero ¿qué significa?

—¿Qué significa? Nada. Es solo un tatuaje.

Max intentó usar su cara más inocente, pero no le surgía de forma natural. No convencía a nadie.

—No me gusta la simbología —dijo Rut.

—«Simbología». ¡Qué palabra más bella! Me encanta como hablas, como un libro.

—Adiós, Max.

Rut le dio la espalda y se dirigió hacia la puerta.

—¡Espera, espera! ¡Me he hecho otro tatuaje!

—Si es como este, preferiría no verlo, gracias.

—Es muy diferente. Adivina dónde está.

Aquí el enlace en Amazon (de momento disponible en Unlimited, pero no por mucho tiempo):

http://bit.ly/1yFIF35

Gracias por leer, y ya sabéis, si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC! 

Hola a todos:

Como recordaréis (quizás) compartí hace unas semanas el principio de una novela corta que espero publicar en las próximas semanas, Familia, lujuria y cámaras. Está más on menos lista (tengo que añadir algunas cosas y releerla otra vez), aunque ando buscando portada.

De hecho hice unas fotos a un edificio en la calle Condal (Carrer Comtal) de Barcelona, que me pareció intrigante y sugerente. Luego cuando llegué a casa y aunque no tenía ningún programa para manipular fotos muy espectacular (y todo eso no se me da nada bien) conseguí hacerla blanco y negro.

Aquí está:

Posible portada de 'Familia, lujuria y cámaras'

Posible portada de ‘Familia, lujuria y cámaras’

Una amiga autora, Teagan, sugirió que podría hacer destacar dos de las cámaras poniéndolas en color o incluso sobreponer un ojo de verdad a una de ellas. Como os digo no tenía ningún programa bueno allí, aunque tengo Photoshop en este ordenador (pero recién instalado y no sé si conseguiré hacer mucho). Qué os parece la idea? Me parece interesante pero supongo que sería cuestión de probar y ver, aunque me gusta bastante tal cual.

Lo otro que os quería preguntar es de qué color pondríais el título y mi nombre y si os ocurre un tipo de letra que os parezca vaya bien con eso (no he investigado demasiado así que cualquier sugerencia se agradece).

Gracias por leer, por las sugerencias, y ya sabéis lo de siempre, si os gusta, haced like, comentad (por favor) y compartid.

Ah, y os dejo el enlace al post original para que os hagáis una idea de que va la novela (es algo negra, de obsesión, voyeurismo y venganza…).

https://olganm.wordpress.com/2014/04/15/obra-en-desarrollo-familia-lujuria-y-camaras-que-sucederia-si-la-ventana-indiscreta-transcurriera-dentro-de-tu-hogar/

Living in the Gap

“Ruffled feathers and endless squawking over a minor difficulty is typical of a crow’s life. I lean back on the counter and realize that could be my line….”

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Blog (algo literario y algo viejo) de un Licenciado en Letras, diplomado en edición, y Profesor de Lenguaje.

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