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Hola a todos:

Últimamente me ha dado por repasar las cosas que he hecho y los libros que he publicado. Aunque más recientemente he publicado libros que he escrito hace poco, cuando empecé a publicar lo hice por libros que hacía tiempo que había escrito y estaban guardaditos en el cajón. Aún me quedan unos cuantos esperando a ser desenterrados (o a convertirse en zombies, quién sabe) pero ya veremos.

A cambio de una traducción (que me está encantando, pero como no está acabada no os digo más), Paloma Caral accedió a revisar mis dos primeras novelas en español, ‘El hombre que nunca existió’ (en la que sigue trabajando) y ‘Gemela Maldad‘. Hace poco Paloma me entregó la versión corregida de Gemela Maldad, y aproveché para crear una portada nueva y publicar la versión mejorada.

Paloma Caral correcciones

Paloma Caral correcciones

Y ya que menciono a Paloma Caral, si os interesa informaros sobre sus servicios de corrección, lo podéis hacer aquí. Porque como ella dice: Solo existe una vez para una primera impresión.

Aprovechando la oportunidad, y ya que hace bastante de la publicación inicial, pensé aprovechar la ocasión para recordaros estas novela corta juvenil y compartir el principio por si os apetece.

Gemela Maldad de Olga Núñez Miret

Gemela Maldad de Olga Núñez Miret

Érase una vez un par de gemelos, un chico y una chica. Rut era rubia, ojos azules, de piel muy blanca y muy buena. Max tenía el pelo negro como el carbón, los ojos grises, y era huraño y malo. Su vecina de al lado y compañera de fatigas, Hilda, intentaba ser amiga de los dos, pero no era fácil. Los dos hermanos no se podían ver y ella siempre se encontraba en medio de sus peleas intentando mantener la paz. Max opinaba que su hermana era una pesada y aburrida, imposiblemente perfecta, y Rut no podía soportar las travesuras de su hermano y su pésimo comportamiento. Le tenía miedo. Rut era demasiado perfecta e inocente, como una niña pequeña, para poder sobrevivir en el mundo real, tanto que Hilda sospechaba que algún problema había, pero no sabía cual. ¿Era Rut el ángel que todo el mundo creía? ¿Estaba enferma? ¿Por qué no se comportaba como una chica de su edad? Cuando los dos gemelos empezaron a hablar del destino y a decir que “algo” iba a ocurrir Hilda se preocupó. ¿Qué podía hacer? Y desgraciadamente “algo” ocurrió.
‘Gemela Maldad’ es una novela corta juvenil (aproximadamente 55 páginas) que empieza como un cuento de hadas, trata de amistades que sobreviven a todos los contratiempos, de tragedia, romance, y también tiene un toque de fantasía/paranormal. Con una historia que engancha, buen ritmo, y unos personajes misteriosos, intrigantes y entrañables os hará pensar. Si tenéis mucha imaginación y os gustan las lecturas compactas y gratificantes, ¿por qué no la probáis?

Y aquí la muestra:

La amiga de Hilda, Rut, era la chica más bonita y encantadora de la pequeña ciudad donde vivían. Su pelo rubio era brillante y fino como la seda, sus ojos azules como zafiros, su boca roja como el coral. Si hubiera vivido en una época diferente los juglares le habrían dedicado sus canciones. Rut era el orgullo y deleite de Yorktown. Y era lista, y generosa, y amable. Lo tenía todo.

Rut también tenía un hermano. Max era su gemelo, pero casi nadie habría adivinado que estaban emparentados. Él era muy alto y delgado, su pelo espeso, rizado y negro como el carbón, sus ojos grises como la pizarra, sus labios eran delgados y su boca casi nunca sonreía. Él era la oveja negra de la familia, y a Rut y a él la gente les llamaba «el ángel y el demonio».

Hilda los conocía a los dos de toda la vida. Eran de la misma edad y, de hecho, sus familias se conocían desde antes de que ellos nacieran. Sus padres solían salir en citas dobles y se casaron en una boda conjunta. Vivían en casas contiguas y era como si todos fueran miembros de la misma familia. Hilda siempre había creído que era su obligación ser la amiga de Rut y Max. La tarea había sido muy fácil con Hilda, que era amiga de todo el mundo, pero Max nunca había sido un chico fácil de querer. Cuando jugaban juntos de niños, él torturaba a los animales, a los insectos, se peleaba con otros niños. Rut siempre había intentado alejarse de él y de evitarle, ya que no soportaba ningún tipo de violencia, pero Hilda no era nada delicada y Max siempre había asumido que Hilda estaba de acuerdo con lo que él hacía. Le había dicho muchas veces que no le gustaba su comportamiento, pero él insistía en que sus palabras eran solo una pose. Max siempre era tan desagradable como podía con su hermana. Ponía animales muertos en su cama, gusanos en su comida, le arruinaba los vestidos. Una vez, Hilda detuvo a Max cuando estaba a punto de prenderle fuego al pelo de su hermana mientras dormía. Rut se despertó con la discusión y le pegó un bofetón cuando se enteró de lo que estuvo a punto de hacer, pero él solo se rio. Ni amenazas de Rut, ni advertencias de sus padres, ni castigos de sus profesores obtenían resultados, ya que a él no le importaban.

El verano del diecisiete cumpleaños de los gemelos, Max le había dado un descanso a todo el mundo y había decidido irse de acampada con otros jóvenes. Las dos familias habían tenido un par de semanas de paz y habían estado preparando la fiesta de cumpleaños de los dos, tranquilos y en perfecta calma.

—¡Hilda! ¡Hilda!

—¡Oh, no, ha vuelto! —murmuró Esteban, el padre de Hilda.

—¡Hilda!

—Ve a ver qué quiere antes de que acabemos todos sordos o locos —le ordenó su madre, Mandy.

—Vale, vale. Ya voy.

—¡Hilda!

Hilda salió al jardín sintiéndose como una mártir. ¡La de sacrificios que tenía que hacer para mantener la paz! Max estaba agitado, corriendo por todo el jardín. Abrió la boca y empezó a decir:

— ¡Hil…! ¡Ah, estás aquí!

—Sí, Max, aquí estoy. ¿Siempre tienes que ser tan ruidoso?

—¡Cállate! Quiero enseñarte algo.

Max agarró a Hilda del brazo y la arrastró por encima de la pequeña valla que separaba los jardines.

—Ten cuidado, ¿no?

—Perdona. Ven, deprisa.

Hilda y Max entraron en su casa a través de la puerta del salón que daba al jardín. Hilda saludó a la madre de Max, Eleonor, y a su padre, Patrick. Rut estaba sentada en su habitación con la puerta abierta.

—¡Ah, Rut! ¿Cómo…?

Max empujó a Hilda hacia su cuarto.

—No le hables. No has venido aquí para hablar con ella, has venido a ver algo.

—¿Cuándo vas a crecer de una vez, Max? Sabes que también soy amiga de tu hermana y…

—Para, por favor, mira.

Max encendió la luz. Su habitación estaba pintada de negro, las paredes y el techo, con extrañas inscripciones cabalísticas y dibujos diabólicos. Allí siempre estaba oscuro. Se quitó la camiseta y le enseñó la espalda a Hilda.

—¿Qué te parece?

Hilda se quedó sin habla. Era un tatuaje increíble. Un águila negra, con las alas extendidas, atacando a una paloma blanca. El pico del águila goteaba sangre y el color rojo del tatuaje era muy intenso y vivo, parecía latir. La paloma tenía los ojos azules y llevaba una espiga de trigo en el pico. Los ojos del águila eran grises y las alas brillaban iridiscentes. Era un tatuaje extremadamente vívido. Y su significado estaba tan claro que Hilda no lo podía ignorar. Max siempre llamaba a Rut «paloma blanca». A menudo le cantaba la canción. Era horrible.

—¿Por qué lo has hecho, Max?

—Había un tío muy bueno haciendo tatuajes muy cerca de donde acampamos. Es un diseño propio.

—Ya me había dado cuenta.

—¿Por qué no te gusta? ¿No te parece bueno?

—Es bueno, increíblemente bueno, pero ¿qué significa?

—¿Qué significa? Nada. Es solo un tatuaje.

Max intentó usar su cara más inocente, pero no le surgía de forma natural. No convencía a nadie.

—No me gusta la simbología —dijo Rut.

—«Simbología». ¡Qué palabra más bella! Me encanta como hablas, como un libro.

—Adiós, Max.

Rut le dio la espalda y se dirigió hacia la puerta.

—¡Espera, espera! ¡Me he hecho otro tatuaje!

—Si es como este, preferiría no verlo, gracias.

—Es muy diferente. Adivina dónde está.

Aquí el enlace en Amazon (de momento disponible en Unlimited, pero no por mucho tiempo):

http://bit.ly/1yFIF35

Gracias por leer, y ya sabéis, si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC! 

Como muchos conocéis, desde hace algún tiempo circula por Internet, de blog en blog, un cuestionario o entrevista de nueve preguntas básicas a escritores independientes. Se trata de una idea muy interesante que permite conocer un poco más a los escritores que participamos en esta iniciativa, sus obras, sus hábitos de trabajo, de promoción y sus opiniones acerca de la publicación de libros.

Lola Marine

Imaginaos mi sorpresa cuando la maravillosa autora Lola Mariné (que es una gran favorita también de mi madre) se ofreció a pasarme el testigo de la entrevista. No creo que pueda contaros nada que no sepáis ya de Lola y de sus obras Nunca fuimos a Katmandú (y por cierto, ahora sí que ha ido a Katmandú), Gatos por los tejados y Habana Jazz Club pero aquí (http://gatosporlostejados.blogspot.com.es/)    podéis poneros al día de sus últimas noticias.

OLGA

El cuestionario y mis respuestas:

1. ¿Cuántas obras tienes publicadas?

Empecé a publicar mis obras, en Octubre del 2012 y desde entonces he publicado en español y (casi) simultáneamente en inglés. Mi primera novela El hombre que nunca existió (The Man Who Never Was) es una saga familiar, influenciada por el realismo mágico, con personajes algo esperpénticos, que se mueven en el mundillo de la política, los deportes, el cine…y centrada en un personaje ausente y misterioso. Después publiqué una novela corta juvenil Gemela Maldad (Twin Evils?) donde los protagonistas son dos gemelos completamente opuestos en todo y que se llevan a matar, y mi obra más reciente es una novela corta romántica donde el lector puede escoger entre tres posibles finales (uno feliz, uno triste, y uno neutral), Click Me Happy! (Feliz al primer clic!) también disponible en inglés. He publicado tres novelas cortas en inglés dentro de la serie Escaping Psychiatra, que siguen las aventuras de Mary, psiquiatra y escritora, que se ve envuelta en casos que ponen a prueba sus dotes psicológicas y de investigación. Estoy a punto de publicarla en un solo volumen (con un epílogo) en inglés y en español (con el título Una vez psiquiatra…).

2. ¿Autopublicación o editorial?

De momento solo he probado la autopublicación. En mi experiencia muy pocas editoriales aceptan manuscritos de autores desconocidos. Me interesé por la posibilidad de encontrar agente para otro proyecto en el que sigo trabajando (una serie de novelas juveniles) pero aunque hubo algo de interés, no resultó en nada firme. Desde entonces he leído muchas historias de autores que después de firmar con un agente han visto pasar el tiempo sin obtener ningún resultado.

Supongo que a todos nos gustaría encontrar una editorial que cuidara de nosotros, nos ofreciera un buen contrato, nos dejara tomar todas las decisiones importantes, que encontrara el editor/corrector ideal para nosotros, y que se dedicara al marketing de nuestra obra. Sospecho que aparte de para muy contados autores/estrella, ese tipo de editorial no existe ya, e incluso autores apoyados por editoriales deben montar sus propias campañas de marketing y hacer el trabajo duro, no dedicarse solo a escribir.

Por otro lado la autopublicación te permite controlar cuándo (y no hay larguísimas esperas como con las editoriales tradicionales) publicas, quiénes son tus colaboradores (editores, correctores, artistas que compongan las portadas), escoger el precio de tus obras, si quieres ofrecerlas en promoción, y te ofrecen unos derechos de autor más elevados que en un contrato editorial corriente. Si uno tiene talentos varios, se puede autopublicar sin más gastos que el tiempo (y naturalmente un ordenador para crear el libro). Es difícil ser un experto en todos los aspectos de publicar un libro y de promocionarlo, y uno no se da cuenta de ello hasta que no lo intenta, pero también se pueden adquirir una gran cantidad de talentos, y quizás descubrir habilidades que uno no sabía tuviera. Es una opción que antes no existía, y aunque no te asegura el éxito, al menos te ofrece una oportunidad de presentar tus obras al público. Y eso es mucho.

3. ¿Planificas las historias al detalle antes de escribirlas o las dejas surgir sobre la marcha?

Yo llevo escribiendo desde muy joven. Varias de las historias que he publicado las escribí hace tiempo y luego me he dedicado a revisarlas y ponerlas al día. Algunas, como El hombre que nunca existió empezó como una novela corta, inspirada por mis lecturas de autores como Isabel Allende. Al cabo de los años la recuperé, le añadí detalle y acabó en novela. El germen de mis novelas suele ser una idea que se me ocurre. Si me sigue rondando por la cabeza varios días, o incluso semanas, y no me abandona, sé que tengo que escribir sobre ella. Puede ser una situación curiosa que se me ocurre y me hace pensar en cómo llegaron los personajes hasta allí y qué pasó luego. Otras veces puede ser un: ¿Qué pasaría si…? Si la idea se arraíza suelo tomar notas, aunque a veces me pongo a escribir directamente y no siempre sé exactamente qué va a pasar. Algunas de las obras las he planeado más que otras, pero no soy una gran planeadora (y cuando lo soy mis planes no suelen ir como yo esperaba).

4. ¿Cómo promocionas tus obras?

Cuando empecé a publicar, sospecho que como mucha gente, leí mucho sobre el proceso, y los consejos sobre el marketing y las promociones. Yo no tenía ningún tipo de presencia en las redes sociales, así que seguí los consejos, y ahora tengo un blog (publico en español e inglés regularmente, incluyendo reseñas de otros autores y posts con autores invitados), una cuenta en Twitter (también hago Tweets en los dos idiomas), en Facebook, Tumbler, Stumble, Pinterest…He hecho alguna promoción de libros gratuitos en Amazon, en una ocasión en combinación con otra autora, soy miembro de varios grupos de escritores y he publicado antologías con otros autores, que se ofrecen gratuitas como promoción. Yo preferiría hacer algo más personal (y suelo hablar sobre ello cuando tengo ocasión), pero el tiempo es limitado y los esfuerzos no siempre van parejos con la inversión que se hace en ellos. Espero que un día de estos se me ocurra algo realmente original para probarlo y ver como va, porque hacer lo que hacen los demás estos días no da grandes resultados.

5. ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir?

Como muchos autores que conozco, la escritura no es mi principal dedicación (de momento). Soy psiquiatra, así que dedico el tiempo que puedo a la escritura. Antes solía tener temporadas (cuando no estaba estudiando o preparando algún proyecto de trabajo) donde dedicaba varias horas al día a escribir y más los fines de semana, y temporadas en que no podía dedicarle nada de tiempo. Ahora, con los esfuerzos de promoción y el intentar mantener una presencia en las redes sociales, aparte de escribir posts para el blog, suelo dedicarle los ratos que puedo durante la semana y unas cuantas horas el fin de semana, cuando el resto de mis obligaciones me lo permiten.

6. ¿Has cambiado algún final después de escribirlo?

No en papel, aunque ha veces tenía decidido un final, y al ir escribiendo el libro o relato se hace evidente que ese final ya no encaja. Con Click Me Happy!, después de algunos comentarios sobre El hombre que nunca existió me planteé ofrecerle al lector la posibilidad de escoger entre dos finales, uno feliz y uno triste (ya que es un romance). Cuando seguí escribiéndola, me di cuenta de que yo suelo preferir finales neutrales, así que añadí un tercero, que sería el que seguramente hubiese escogido yo. Por los comentarios la mayoría de gente prefiere el feliz, aunque creen que el final triste es el más realista. Algún lector que otro, prefiere el final neutral, como yo.

7. ¿Ebook o libro de papel?

Yo me resistí mucho a la idea del ebook, y de hecho solo me compré un lector electrónico después de haber publicado en ese formato, ya que me pareció hipócrita decirle a la gente que leyera mi libro en un formato que yo no había usado. Y la verdad es que me encanta, especialmente ahora que por la edad necesito gafas para leer, y eso no es un problema con un ebook. La cuestión del espacio también es una ventaja, ya que yo entre estudios y mi afición a la lectura, tengo libros por todas partes, y había decidido intentar ir más a la biblioteca o donar los libros una vez los leyera. El problema es que me gustan los libros también como objetos y no puedo resistirme a entrar a tiendas y librerías. Para viajar, un libro electrónico es fantástico, y muy fácil. Si tiene uno tiempo y espacio, los libros siguen ejerciendo una fascinación que le falta al aparato electrónico. Y adoro las librerías. No hay un equivalente a ellas en línea (ni Goodreads ni Amazon…). De momento…

8. ¿Cuánto dura tu proceso de documentación?

Para los libros que he escrito hasta ahora suelo documentarme sobre la marcha. De momento no he escrito ninguna novela histórica ni que me haya requerido un largo proceso de documentación, pero si que he tenido que comprobar datos y detalles. He usado mi experiencia profesional en Una vez psiquiatra… y eso resulta muy útil. En Click Me Happy! las experiencias del personaje principal, Lilith, que es una bibliotecaria alérgica a las redes sociales y a los gadgets electrónicos, (y la que no le gustan la novelas románticas) se inspiran (con un poco de exageración) en cosas que he observado o me han pasado desde que me uní al loco mundo de las redes sociales.

9. ¿Algún consejo a los nuevos escritores?

Recientemente he estado pensando en organizar algún seminario o charla sobre la autopublicación, para contarle a la gente que sabe aún menos que yo, lo poco que he aprendido desde que empecé. La verdad es que no me considero cualificada como para dar muchos consejos. Si alguien quiere ponerse a escribir para hacerse famoso y ganar mucho dinero, yo le aconsejaría que ni siquiera empiece. Escribir puede ser más o menos duro para diferentes personas (no todos los autores somos iguales), pero editar, corregir, reescribir, promocionar…eso es duro para todo el mundo. Y con muy pocas (ninguna) garantías de éxito. Si no disfrutas escribiendo para ti, y para tus lectores imaginarios, si no sientes la comezón de expresar tus sentimientos, tu imaginación, tus vivencias…escribiendo, no lo hagas. Naturalmente si quieres escribir sobre tus vivencias, tu historia familiar, etc., hazlo, pero si decides publicar, prepárate para ello. No es un sprint, es una carrera de fondo, y hay que perseverar, y eso es difícil incluso si te gusta lo que haces.  ¿Más consejos? No te tomes demasiado en serio. Grandes escritores han tardado años en ser reconocidos, y muchos jamás llegaron a recibir la atención que se merecían. Escribe el mejor libro que puedas, intenta que sea lo más profesional posible (corrección, portada, formato), y cuenta tu historia. Con suerte alguien querrá leerla. En breve: si algo te funciona, sigue haciéndolo. No dejes nunca de escribir. Cuídate. No te olvides de que no estás solo (y pertenecer a un grupo de autores, le da a uno perspectiva, aparte de ayuda práctica y apoyo moral) y no te asustes de probar cosas nuevas. Mucha suerte.

Y ahora, para no desmerecer en nada a mis ilustres predecesores, le paso el turno  a Adelfa Martín, una escritora a la que he conocido a través de las redes y a la que admiro por la variedad de su obra, por su conciencia social, y por su capacidad para seguir trabajando y descubriéndonos la belleza y las tragedias de la vida. Entre sus obras encontramos: Desde el  otro lado de la vida (novela autobiográfica), Ciento ochenta y cinco poemas con pilón (poesía social),  La trata (narrativa social) , Irene, valor y solidaridad (ciencia ficción),  La  heredera (fantasía, ciencia ficción y romance).

Portada de la novela La Trama de Adelfa Martín

Portada de la novela La Trama de Adelfa Martín

Aquí la podéis conocer mejor y acceder a una muestra de sus obras.

Y por si queréis estar aún más al día, podéis acceder a su más rabiosa actualidad en sus dos blogs:

http://cuentosyotrosfantasmas.blogspot.com

Y su blog de promoción:

http://adelfamartinsobrequeescribo.blogspot.mx/

Y por supuesto, como siempre, gracias por leer, y si os ha gustado, acordaos de dadle al me gusta, comentad, compartid y haced clic!

Hola a todos: Como sabéis casi todos los viernes os traigo un autor invitado. Esta semana es algo especial, ya que Dan O’Brien es también editor de una revista literaria, y ha decidido ofrecernos su perspectiva como editor. Como premio por su amabilidad, la semana que viene volverá de invitado para hablarnos de sus libros. Pero ahora, os dejo con sus observaciones y consejos:

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Un punto de vista sobre la escritura desde el otro lado de la valla.

Post de invitado de Dan O’Brien

La vida de un escritor puede ser dura a veces.

El éxito es elusivo; los fans son más cambiantes que la brisa veraniega.

Aún y así perseveramos, escribiendo hasta tarde y levantándonos temprano para tener más horas y adentrarnos, por un rato, en los mundos que creamos. Cuando empecé a escribir, hace más de una década, fue porque amaba la idea de sumergirme en un lugar donde yo podía construir la narrativa; andar a través de los bosques más densos y subir las montañas más altas. Con el tiempo el proceso se convirtió en escribir como herramienta para moverme a través de emociones y memorias tenues que requerían catarsis.

La escritura toma muchas formas, para escritores diferentes, a través de nuestras vidas.

Para mí, el proceso en sí es la recompensa.

Amo la escritura.

Cuando me pregunto esa tontería, ¿qué haría si tuviera todo el dinero del mundo?, la respuesta es siempre muy simple, escribir. Ahora, más de una década más tarde, tengo un renovado sentido del propósito y me he vuelto bastante habilidoso en evitar que se hagan añico los platos girantes de la responsabilidad.

Recientemente, entre mi tiempo como estudiante de postgrado a jornada completa y escritor, me uní al equipo de la revista Empirical como editor- entre otras responsabilidades. Una revista nacional similar en espíritu a Harper’s o the Atlantic, la revista está firmemente enraizada en la sensibilidad de la Costa Oeste. Hay algo para todos los gustos, y con toda honestidad, espero que todo el mundo echará un vistazo. Contribuidores a la revista vienen de todas partes del globo y de todos los campos, desde la política a la ficción.

Trabajando en  una revista, especialmente en este punto de su maduración, es una experiencia maravillosa. Hay tantos momentos emotivos que animan el día. A veces me paso el día seleccionando las obras de ficción y poesía recibidas, buscando ese fragmento de prosa, o quizás una estrofa, que captura la imaginación. Otros días estoy editando, refiriéndome todo el rato al Manual de Estilo Chicago para comprobar el uso correcto de la estructura arcaica de una frase. Como escritor, la tarea de editar y andar rebuscando el trabajo de otros puede que no suene fascinante, pero tiene consecuencias maravillosas:

  1. Aprendes a ser mejor editor de tu propia obra.
  2. Empiezas a reconocer frases con estructura redundante y notas el excesivo uso de otras.
  3. Tu conocimiento del lenguaje crece exponencialmente.

Sin embargo, el componente más importante para mí es:

  1. Llegas a ayudar a otros a presentar su trabajo en un foro público.

Para muchos escritores, y ciertamente para mí al inicio de mi carrera de escritor, la noción de ser escogido por una revista o pequeña editorial estaba siempre presente en mi mente. Era la promesa distante de  publicación y todo lo que va con ello lo que me empujaba hacia delante. Cuando recibía cartas de rechazo, la mayor parte sin toque personal, mi escritura sufría, me sentía deprimido y mi habilidad  menospreciada .

Pasaron años durante los cuales acumulé miles de cartas de rechazo, y me di cuenta de que seguir escribiendo puramente esperando recompensas extrínsecas me daba tanta probabilidades de ganar como jugando en un casino de las Vegas. Se me hizo claro que necesitaba escribir porque amaba la escritura, y que debía encontrar una manera de compartirlo con otros – incluso si no era a través de rutas tradicionales. Descubrí que me sentía mucho más a gusto con mi escritura cuando lo hacía simplemente por la alegría de escribir.

Ahora que estoy al otro lado de la valla, por así decirlo, me he dado cuenta de que existen un número de mitos sobre los métodos de enviar material a publicaciones que pagan por las contribuciones que me mistificaban y frustraban antes de convertirme en editor y ser responsable por interacciones con autores, ya sean noveles o establecidos.

He decidido ofrecer una colección humorosa, pero seria, de cosas que se deben y que no se deben hacer cuando se envían escritos y cuando se entra en contacto con una publicación –salpicadas, por supuesto, con anécdotas. Y sin más (o quizás un pelín más si contáis esta frase):

Cosas que deberíais hacer

  1. Leed la publicación a la que vais a enviar vuestro material antes de enviar un correo electrónico. Esta suena obvia, lo sé. Pero, pasa tanto que vale la pena mencionarlo. Si habéis escrito una brillante obra en prosa sobre zombies, es probable que Mecánica Popular no esté demasiado interesada. Coged un número  de la revista a la que pensáis enviar vuestra obra y familiarizaos con el tipo de historias que publican. Lo siguiente es lo más duro: sed honestos. ¿Encajan vuestras obras con el tipo de cosas que publican?
  2. Leed y seguid las instrucciones. De nuevo, evidente. Si contestáis que no sabéis donde encontrar las instrucciones para presentar material y solo tenéis una dirección de correo electrónico, preparaos para una decepción. Vuestro correo irá directo al purgatorio de las presentaciones con una respuesta de una línea sobre haber recibido vuestra correspondencia –si tenéis suerte.
  3. Dirigid vuestro material a la persona correcta. Si pensáis que toda la información que os doy es obvia, tenéis razón. Con eso en mente, imaginad que aún recibo cientos de correos al mes que ignoran estas simples sugerencias. Si habéis escrito un increíble artículo denunciando la avaricia de las compañías de negocios, el editor de poesía probablemente no es el más adecuado para la obra.
  4. Editad vuestra contribución. Se lo digo a los estudiantes todo el tiempo, así que lo repetiré aquí: comprobar la ortografía con Microsoft Word no es suficiente. No digo que haga falta ser editor profesional para presentar material a una revista, pero haceos un favor y leedlo en voz alta. Y si algo suena raro cuando lo leéis, ya os podéis imaginar como le sonará a un editor que tiene que escoger entre miles de artículos e historias para determinar qué va a la imprenta.
  5. Familiarizaos con lo que pueden tardar en responder. Quiero decir el tiempo que puede pasar entre enviar la obra y que el editor os responda. Nada enviará vuestro artículo al final de la cola como enviar un correo de seguimiento  al día siguiente del envío, preguntando si saldrá o no en la revista. La mayoría de las publicaciones mencionan cuanto tiempo pueden tardar en responder sobre una obra específica, y el intervalo pasado el cual deberíais contactarles si no habéis oído nada.

Cosas que no deberíais hacer.

  1. Enviad un correo diciéndole a un editor que será estúpido si no publica vuestra obra. Siempre me sorprende cuando recibo un correo electrónico diciéndome que debería publicar una historia, poema, o una historia no-ficticia porque es lo mejor que leeré en mi vida. Si completáis esto diciéndome que sería un idiota si no lo publico, y casi garantiza el cubo de basura.
  2. Enviad una fotocopia de vuestra historia por correo certificado. Si queréis tener vuestra historia en una revista, empezad por entregársela a los editores en un formato con el que puedan trabajar. Enviando una fotocopia borrosa y descolorida de vuestro poema de 40 palabras y declarando que es una obra maestra salida  de lo más profundo de vuestra alma no inspira tanta confianza como creéis.
  3. Contactad a un editor a menudo para preguntar qué pasa con vuestra obra. Tengo que leer cientos de correos al día, editar el número actual, y trabajar editando una antología; sin mencionar miles de otras cosas. Publicamos información sobre lo que tardamos en responder por algo: leedla.
  4. Descorazonaos por una carta de rechazo estándar. Ésta es una píldora amarga de tragar para muchos escritores. Creen que una carta rechazo estandarizada quiere decir que el editor no ha leído su obra, o simplemente tenía las cosas ya planeadas y solo estaba engañando a los escritores. La realidad es que en  un mes cualquiera envío cientos y cientos de cartas de rechazo.  Simplemente no hay tiempo suficiente para ofrecer comentarios y razones a cada persona. Eso no quiere decir que no ofrezco comentarios, o que editores no ofrecen comentarios en general, pero en lugar de eso el  proceso está organizado para asegurar que los escritores reciben respuestas en un tiempo razonable.
  5. Llamad a la revista para saber cómo va vuestra obra. Esto entra dentro de la categoría de  no contactar al editor antes de que haya pasado tiempo suficiente, pero pensé que merece mención especial porque significa ir más allá de lo usual en términos de convertirse en un irritante serio. Si no os hemos respondido, llamarnos no va a hacernos más accesibles de forma mágica.
  6. Enviad otro correo electrónico con correcciones. Leed dos veces, enviad una. Si no pensáis que lo que habéis enviado está listo para publicación, por favor no lo enviéis. Sólo tenéis una oportunidad de dar una buena primera impresión, y nada hacer peor impresión de falta de preparación y profesionalidad que enviar un borrador inmediatamente seguido por otro borrador. Si vuestra obra necesita más trabajo, comentadlo cuando la enviéis, pero no enviéis una serie de correos comentando el progreso de las ediciones de la historia. La excepción sería, por supuesto, si vuestra pieza ha sido aceptada y os han pedido que la editéis.
  7. Contactad la revista para ventilar vuestra frustración por no ser elegido. Lo digo en serio. Es probable que la revista la haya rechazado porque la obra no encajaba en la revista y no porque haya decidido destruir vuestra carrera. Por favor, no lo tratéis como tal. Insultad a la publicación por enviaros una carta de rechazo, o por no aceptar algo que habéis escrito, demuestra falta de profesionalidad y podría impactar vuestras probabilidades de publicar en otros sitios. Muchos editores son amigos, especialmente en la era digital, y las noticias vuelan.
  8. Contactad la revista para preguntar si creen que una historia que estáis escribiendo sería apropiada para alguna otra publicación. Entiendo la lógica. Muchos editors también escriben, y les encanta hablar del proceso y el producto. Yo a menudo acabo haciendo amistad con escritores (a los que publicamos y a los que no), y a menudo les hago sugerencias sobre sus obras. Sin embargo, si no me conocéis personalmente y nunca os hemos publicado o hecho sugerencias, no me contactéis para preguntarme si un poema o una historia      encajaría bien en otra publicación. Si creéis que está lista, enviádmela a mí. Una excepción obvia sería si el escritor sabe que la historia no      encajaría y preguntaba porque tenían duda al adentrarse en nuevo territorio.

Probablemente podría seguir con la lista de cosas que no deberíais hacer, pero lo dejaré aquí. Os animo a seguid intentándolo y escribiendo. Las cosas solo mejoran con el tiempo, y tiempo es todo lo que tenemos. Me encanta saber cosas de otros escritores y lectores en potencia, así que pasaos por aquí y saludad.

Biografía: Un psicólogo, autor, editor, filósofo, experto en artes marciales, y escéptico, ha publicado varias novela y tiene muchas disponibles, incluyendo: The End of the World Playlist (La lista de canciones del fin del mundo), Bitten (Mordido), The Journey (El Viaje), The Ocean and the Hourglass (El Océano y el reloj de arena), The Path of the Fallen (El sendero de los caídos), The Portent (El portento), and Cerulean Dreams (Sueños Cerúleos). Seguidle en Twitter (@AuthorDanOBrien) o visitad su blog http://thedanobrienproject.blogspot.com. Recientemente ha abierto un negocio de consultas. Podéis encontrar más información aquí: http://www.amalgamconsulting.com/.
Path of the Fallen (US): http://www.amazon.com/The-Path-Fallen-Chronicles-ebook/dp/B009D2PNIU/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1348005293&sr=8-1&keywords=the+path+of+the+fallen+dan+obrien

Path of the Fallen (UK): http://www.amazon.co.uk/Path-Fallen-Chronicles-ebook/dp/B009D2PNIU/ref=sr_1_2?s=books&ie=UTF8&qid=1348194299&sr=1-2

Facebook: https://www.facebook.com/authordanobrien

Bitten (US):  http://www.amazon.com/Bitten-Lauren-Westlake-Mysteries-ebook/dp/B005METJLU/ref=sr_1_1_title_1_kin?s=books&ie=UTF8&qid=1328663974&sr=1-1

End of the World Playlist (US): http://www.amazon.com/End-World-Playlist-ebook/dp/B0072KE9EO/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1328663887&sr=1-1

Cerulean Dreams (US): http://www.amazon.com/Cerulean-Dreams-ebook/dp/B005S9ZKLM/ref=sr_1_1_title_1_kin?s=books&ie=UTF8&qid=1328664085&sr=1-1

The Journey (US):  http://www.amazon.com/The-Journey-ebook/dp/B005MEND1M/ref=sr_1_1_title_0_main?s=books&ie=UTF8&qid=1328664146&sr=1-1

The End of the World Playlist (UK):  http://www.amazon.co.uk/End-World-Playlist-ebook/dp/B0072KE9EO/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1328664608&sr=1-1

Bitten (UK): http://www.amazon.co.uk/Bitten-Lauren-Westlake-Mysteries-ebook/dp/B005METJLU/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1328664631&sr=1-1

Cerulean Dreams (UK):  http://www.amazon.co.uk/Cerulean-Dreams-ebook/dp/B005S9ZKLM/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1328664681&sr=1-1

The Journey (UK):  http://www.amazon.co.uk/The-Journey-ebook/dp/B005MEND1M/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1328664706&sr=1-1

Blog: http://thedanobrienproject.blogspot.com/

Twitter: https://twitter.com/#!/AuthorDanOBrien

 

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Y recordaros que hoy y por un día sólo, mi novela corta juvenil ‘Gemela Maldad’ es gratis en Amazon. También disponible en versión inglesa (‘Twin Evils?’) Gracias por leer!
‘Gemela Maldad’

Gemela Maldad cover

http://viewbook.at/B00BDRLLX4

Hola a todos:

Recordaréis que hace un par de semanas os dije que estaba terminando de corregir una novela corta juvenil, ‘Gemela Maldad’ y os ofrecí en primicia el principio de la historia para  ver que os parecía. Pues ya está publicada, así que para que os hagáis mejor idea os traigo la descripción, otro fragmento, y la portada. Y por supuesto el enlaces.

Gemela Maldad

Érase una vez un par de gemelos, un chico y una chica. Rut era rubia, ojos azules, de piel muy blanca y muy buena. Max tenía el pelo negro como el carbón, los ojos grises, y era huraño y malo. Su vecina de al lado y compañera de fatigas, Hilda, intentaba ser amiga de los dos, pero no era fácil. Los dos hermanos no se podían ver y ella siempre se encontraba en medio de sus peleas intentando mantener la paz. Max opinaba que su hermana era una pesada y aburrida, imposiblemente perfecta, y Rut no podía soportar las travesuras de su hermano y su pésimo comportamiento. Le tenía miedo. Rut era demasiado perfecta e inocente, como una niña, para sobrevivir en el mundo real, tanto que Hilda sospechaba que algún problema había, pero no sabía cual. ¿Era Rut el ángel que todo el mundo creía? ¿Estaba enferma? ¿Por qué no se comportaba como un chica de su edad? Cuando los dos gemelos empezaron a hablar del destino y a decir que “algo” iba a ocurrir Hilda se preocupó. ¿Qué podía hacer?  Y desgraciadamente “algo” ocurrió.

‘Gemela Maldad’ es una novela corta juvenil (aproximadamente 40 páginas) que empieza como un cuento de hadas, trata de amistades que sobreviven a todos los contratiempos, tragedia, romance, y un toque de fantasía/paranormal. Con una historia que engancha, buen ritmo, y unos personajes misteriosos, intrigantes y entrañables os hará sentiros bien pero os dejará con dudas. Si tenéis mucha imaginación y os gustan las lecturas compactas y gratificantes, ¿por qué no la probáis?

Si recordáis el principio de la historia, las dos familias estaban preparando una fiesta…aquí os la dejo:

En la fiesta Max iba vestido con unos pantalones tejanos negro y una camiseta negra No le había hecho caso a su madre cuando le sugirió que se pusiera algo más ‘bonito’. Con los toques finales del pastel, Hilda y su familia llegaron a la fiesta bastante tarde, cuando todo estaba en marcha. Max estaba en la sala y parecía estar esperando ansiosamente a Hilda

“Hola Hilda. Es ridículo. Tienes que ver el vestido de Rut. Es tan…asqueroso…No puedo ni hablar.”

“Eso no te pasa muy a menudo. Feliz cumpleaños, Max.” Hilda le besó en la mejilla, pero él le agarró por el hombro, la abrazó, y le plantó un beso en los labios.

“Muy bueno.” Dijo con una sonrisa.

“Si no fuera tu cumpleaños te daría un bofetón. Mis padres tienen tu regalo, pero supongo que los abrirás más tarde. ¿Dónde está tu hermana?”

“Dentro. Lamiéndole el culo a los profes.”

Hilda le pellizcó el trasero, y cuando él se rió también le dio un cachete.

“Más, más…Me encanta…Ponte sexi conmigo, anda, Hilda.”

Hilda no pudo evitar ruborizarse, y para esconderlo se giró de espaldas a él.

“Cállate, pervertido. Voy a darle un beso a tu hermana. Nos vemos.”

A Rut la estaban admirando y haciendo carantoñas todos los adultos. Su vestido era algo infantil para su edad. Los lazos rosas y la puntilla blanca la hacían parecer más joven, y su melena peinada a tirabuzones era excesiva. Por una vez Hilda estaba de acuerdo con Max. Era demasiado dulce y empalagoso para su gusto. Rut no estaba demasiado desarrollada aún, pero era demasiado mayor para aquello. La mayoría de las chicas en la fiesta llevaban vestidos cortos o pantalones ceñidos, pero Rut…Hilda contempló su propio vestido floreado. Simple, normal…Se metió por en medio de todos para darle un beso a Rut y decirle lo de los regalos. Rut contestó que saldría en un momento. Hilda la dejó entre sus admiradores y salió fuera.

“¿Qué opinas?”

Max estaba de nuevo junto a ella.

“Estoy completamente de acuerdo contigo. Creo que tu hermana es demasiado mayor para ese tipo de vestido.”

“¿Ves? No me equivoco siempre.”

“Pero tienes razón en contadísimas ocasiones.”

“Te traeré algo de beber. Contadísimas ocasiones. Me gusta.”

Max volvió al poco con una cola.

“¿No hay ponche?”

“No te recomiendo que bebas ese ponche.”

“Pero tu padre es un verdadero experto en prepararlo.”

“Hoy no. Lo he probado. Es demasiado dulce para mí, y sé que a ti no te gustan las bebidas tan dulces. Ha usado zumo de melocotón en lugar de limonada. Mala elección.”

“No me gusta el melocotón. Vale, me fío de ti en esto.”

Max hizo una reverencia y se volvió a su rincón a ‘observar’.

Esteban y Patrick eran los cocineros designados para la barbacoa, algunos invitados empezaron a bailar, trajeron el pastel y apagaron las velas, más que nada Rut mientras Max se quedaba atrás, los gemelos abrieron sus regalos…Habían más regalos para Rut que para Max. A Rut le regalaron joyas, ropa, perfumes…A Max música, libros, juegos de ordenador…Hilda le regaló a Rut un par de pendientes que le gustaban y a Max un tablero Ouija. A él le entusiasmó.

Rut dio uno de sus encantadores discursos para dar las gracias a todos por su amabilidad, en particular a su familia y a la de Hilda por convertirlo en ‘un cumpleaños tan especial’. Cuando terminó, Max se levantó y dijo:

“No tengo tanto talento para los discursos como mi adorable hermana gemela, pero decidí compartir algo con vosotros. Espero que os guste.”

Se subió a una silla, se volvió de espaldas a los invitados, y se levantó la camiseta. La mayoría de gente se quedó sorprendida, pero Rut se desmayó y su familia y la de Hilda quedaron en estado de shock. Hilda oyó los comentarios de un par de estudiantes de su curso.

“¿Pero a qué viene tanto drama? Es un tatuaje espléndido. No hay para tanto.”

“Quizás odian los tatuajes. A lo mejor va en contra de su religión. O tiene algo que ver con la familia… ¿Qué importa?”

Patrick y Esteban entraron a Rut en la casa y la tendieron en el sofá. Se recuperó al cabo de poco y le preguntó a Hilda, que la estaba cuidando:

“¿Por qué hizo eso? ¿Por qué escogió ese dibujo? Es una amenaza, ¿no?”

“Lo hizo para llamar la atención. Le pareció que nadie le estaba haciendo suficiente caso. No me di cuenta de lo que iba a hacer. Me lo enseñó cuando volvió de acampar y me dijo que se lo enseñaría a tus padres, pero no cuándo. Debería habérmelo imaginado…”

“No podías saberlo. Es muy retorcido.”

Cuanto más avanzaba la noche, más raro se volvía el comportamiento de los jóvenes. Hilda no podía entender qué estaba pasando. Hacían mucho ruido, algunos empezaron a pelearse, muchos estaban devolviendo…Incluso Rut no parecía ella, bailando alocadamente y luego vomitando sobre su vestido. No era normal. Algo estaba pasando. Hilda miró a Max ¿Qué había hecho? Estaba sonriendo, como el gato de Cheshire, y estaba mirando hacia el ponche…Tenía que confirmar sus sospechas. Hilda fue a buscar un vaso de ponche. Max la empujó antes de que pudiera beberlo, derramándolo todo por el suelo.

“Perdona.”

Hilda le agarró del brazo firmemente y le miró a los ojos.

“¿Qué has puesto en el ponche, Max? Sabes que no soy tonta.”

“No…” Él abrió la boca para negarlo, intentando evitar su mirada, pero ella le cogió la barbilla y le obligó a mirarla a los ojos. Él desistió. “OK…sólo algo de whisky, vodka, y unas cuantas píldoras.”

“¿Qué tipo de píldoras?”

“Anfetaminas, Es…Nada demasiado peligroso. Todos estarán perfectamente bien mañana. Es divertido ver a la adorable Rut intoxicada y vomitando. Precioso.”

“Eres malo Max. Muy malo.”

Hilda se apresuró a contarles todo a sus padres. Con la ayuda del resto de los adultos que aún quedaban en la fiesta, se deshicieron de la bebida y se llevaron a los chicos y chicas que estaban peor a sus casas. Nadie parecía requerir atención médica. Hilda dejó la casa sin dirigirle la palabra a Max. Estaba muy enojada con él. Había puesto en peligro a todo el mundo. Quizás estuviera enfadado porque Rut había monopolizado la fiesta, pero… ¿Cómo podía ser tan malvado e irresponsable? Y ¿podía seguir siendo amiga de alguien como él?

Gemela Maldad cover

Enlace:

http://viewbook.at/B00BDRLLX4

Como siempre gracias por leer. Espero que os haya gustado, y que vayáis a echarle un vistazo. Y si os gusta, corred la voz!

Y el viernes, autor invitado Eduardo Perellón!

https://olganm.wordpress.com/2013/01/29/primicia-nueva-novela-corta-juvenil-gemela-maldad-y-muestra/

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