Archives for posts with tag: Asuntos Angélicos

Hola a todos:

Es Navidad! así que dudo que estéis leyendo esto, pero por si acaso, y como mis personajes insistieron, aquí os traigo sus mensajes.

Dashiell, one of the demos in Angelic Business 2. Shapes of Greg

Dashiell, uno de los demonios en Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

Dashiell, o Dash, me dijo que no hay nada de malo en hacer alguna travesura durante estas vacaciones. Aunque, naturalmente, él es un demonio, así que, ¿qué va a decir?

G

G

G, Greg o Gregorious uno de los demonios de Asuntos angélicos (uno de los protagonistas) quería deciros que no hay que preocuparse si se comete algún error o se toma la decisión equivocada (¡que se lo digan a él!) ya que le pasa a todo el mundo. Por supuesto, a veces hay que pagar por ello, pero lo bueno es aprender la lección.

Azrael

Azrael

Azrael, el ángel en la series Asuntos angélicos, quería que os dijera que la magia existe, que hay cosas en el universo que no entendemos, y que hay que tener la mente y el corazón abierto a las posibilidades.

Pink

Pink la heroína de la serie Asuntos angélicos

Pink, la protagonista de la serie Asuntos angélicos, quiere deciros que todo el mundo tiene en sus manos cambiar las cosas, que hay que creer en uno mismo y se puede conseguir lo que parece imposible. Eso sí, con la ayuda de vuestros amigos (y en su caso, un ángel y un demonio).

Dulce from I Love Your Cupcakes

Dulce de I Love Your Cupcakes

Dulce, de I Love Your Cupcakes (Me encantas tus cupcakes) quiere desearos una fiesta muy dulces.

Una vez psiquiatra. Inicios

Una vez psiquiatra. Inicios

Y Mary Miller, de Una vez psiquiatra… es más tímida, pero quería que os dijera que ando con el borrador de la precuela de la serie y lo estoy puliendo, traduciendo, así que espero empezar a publicarla a principios del año que viene en el blog, y cuando esté lista estará disponible gratuita para todos (si los dioses de la publicación lo permiten). Mientras tanto, y por si os aburris o no la habéis leído, el borrador de una de las historias de Una vez psiquiatra… está disponible en Wattpad, aquí.

Y de parte mía, Felices Fiestas.

Sky with angel

Ah, y por si lo habéis olvidado, la primera novela en Asuntos angélicos es gratis. Aquí os la dejo.

Hola a todos:

Ya sabéis que los viernes os traigo autores invitados o novedades literarias. Este mes, con la preparación de la publicación de mi serie juvenil ‘Asuntos Angélicos’ les estoy prestando mucha atención a las novedades y me he fijado que hay muchas novelas nuevas que se están ganando la atención del público, tantas que me estoy quedando rezagada en compartirlas. Para intentar subsanar eso, hoy he decidido que compartiría dos novelas que precisamente por ser muy diferentes, estoy segura que despertarán el interés de un público muy variado.

Primero, un libro de Enrique Laso que me tiene muy intrigada, Los crímenes azules. Sé que la versión inglesa está teniendo mucho éxito, así que aprovechad para descubrirlo antes que nadie.

Los crímenes azules de Enrique Laso

Los crímenes azules de Enrique Laso

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EL NUEVO BESTSELLER DE ENRIQUE LASO
“TE ATRAPA DESDE EL PRINCIPIO HASTA EL FIN” 

OPINIONES LECTORES USA

La novela está cargada de tensión y suspenseGrady Harp (TOP-100 Reviewer)

Para mantenerte enganchado hasta altas horas de la nocheSierra Klein

Estupenda para amantes de series como CSI y similaresCourtney

Excelente. Uno de los mejores libros que he leído en la vidaB.D.B
Los cadáveres de dos jóvenes hallados en la orilla de un lago de forma casi simultánea. Un condado cuyos habitantes guardan oscuros secretos. Un prometedor agente especial de la Unidad de Análisis de Conducta del FBI asignado al caso. Un crimen similar acaecido casi dos décadas antes…
Enrique Laso nos deslumbra con su primera incursión en el género policíaco con una novela inquietante, cargada de suspense y misterio. Tras vender cientos de miles de copias de sus libros en todo el mundo gracias al éxito de títulos como ‘El Rumor de los Muertos‘ (más de 130.000 copias vendidas) o ‘Desde el Infierno‘ (adaptada al cine por Luis Endera), Laso regresa con una novela fascinante que te agarra desde la primera página y que te mantiene atado a ella hasta su inquietante final.
Para amantes de novelas como ‘El Silencio de los Corderos’ y series como ‘Twin Peaks’, ‘Mentes Criminales’, ‘CSI’ o ‘True Detective’.

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A Enrique pienso dedicarle más posts ya que tiene obra para rato y para todos los gustos, pero no quería que os perdierais su nueva novela que va camino de la cima. Por si queréis ir a explorar, os dejo el enlace a su página en Amazon.

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Y, segundo, un libro de una autora que nos ha visitado unas cuantas veces, y estoy segura de que lo seguirá haciendo. Llevo tiempo sintiendo curiosidad por este libro, ya que Blanca Miosi nos intrigaba con algún que otro comentario sobre él, pero ahora por fin ya está disponible, El rastreador.

El rastreador de Blanca Miosi

El rastreador de Blanca Miosi

El rastreador se mueve entre la pasión por un amor imposible y el apego al deber en un escenario conflictivo en el que luchan dos religiones, dos pensamientos y formas diferentes de ver el mundo. Si alguien piensa que la lucha contra el terrorismo está terminando, cambiará de idea. Acción, intriga, odio y amor son los ingredientes que acompañarán al lector desde el principio al final.
Kevin Stooskopf, un ex miembro de las fuerzas especiales norteamericanas. Habla árabe, pashtún, inglés y francés. Su apariencia facilita su adaptación, según Charles Day, la mano derecha de Jonh Brennan, es el único capaz de llevar a cabo la misión. Lo convierten en terrorista y es encarcelado en Belmarsh, puesto en libertad y lanzado a la aventura.

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Y por si acaso aún no habéis tenido tiempo de pasaros por ahí, su página en Amazon:

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Gracias a Enrique y Blanca por sus novedades, gracias a vosotros por leer, y si os ha gustado, ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, c ompartid y haced CLIC!

Ah, y no os olvidéis de Asuntos angélicos, que los ángeles tienen una memoria muy larga, y los demonios… aún más!

Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

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Hola a todos:

Como ya sabéis ando a destajo intentando dejarlo todo listo para la publicación de mi nueva serie juvenil Asuntos angélicos y os pedí ayuda hace poco para correr la voz. Muchísimas gracias a todos (hablaré más de ello cuando pueda) pero gracias. Sois maravillosos.

Estuve pensando en qué podía ofreceros para agradecéroslo. Me he dado cuenta que voy a estar muy liada con mis propias promociones y las de los demás, pero aun así… Se me ocurrió compartir una historia que escribí hace tiempo pero no he publicado nunca (aunque igual la habéis leído por ahí porque la he compartido antes, aunque hace varios años). Es una historia que me parece entretenida, y que les puede gustar igual a los escritores, a los no escritores, y a los soñadores. No es de las más cortas pero espero que la disfrutéis. Ah, y al final os dejo unos enlaces que igual os resultan útiles.

La novela

Denver nunca había sido la más atractiva o afortunada de las chicas. Pelo castaño, ojos marrones, altura media. Ni siquiera tenía un tipo escultural. Había pasado por EGB y bachillerato sin hacer nada remarcable. Había salido con algunos chicos, pero nunca había tenido novio formal (¡o informal!). Había dejado la casa de sus padres (gente agradable, pero demasiado convencional) hacía casi un año, y se había imaginado que su vida cambiaría por completo. ¡Se acabó el aburrimiento!

¡Excitación, libertad, locura! Quizás todo eso no era ella, después de todo, porque su vida continuó tan aburrida como siempre. Nada nuevo. Tenía un piso-estudio para ella sola, pero eso era todo. Ni siquiera era un sitio de  moda. Tranquilo, silencioso, y vacío.

Incluso su amiga Filomena estaba viviendo con alguien. Denver siempre había pensado que Filomena sería la última chica en el mundo en echarse novio. Tan tímida, tan educadita, nunca se atrevía a correr riesgos…Y ahí estaba. Filomena había tenido su aventura, y Denver aún estaba ahí. Esperando.  ¿Qué narices estaba esperando?

Si las cosas fueran como en los libros o en las películas. La vida sería mucho más fácil de manejar. Si consiguiera descubrir cuál era la trama de su vida, o al menos cuál era el género de la novela que estaba viviendo. Si la vida viniera con un libro de instrucciones para su uso y disfrute todo sería mucho más simple.

Denver se dijo a sí misma que todo era cosa de decidirse. Se iba a poner al mando. De ahora en adelante, era ella la que escribía su propia historia. Y ella decidiría como iba a ser. Le pareció escuchar la música de Carmen (“Toreador”) mientras se adormecía pensando en ello. Su nombre en luces de neón. Sus parientes y amigos aplaudiendo su actuación. ¡Su vida se iba a convertir en un best-seller!

A la mañana siguiente, cuando entró en la oficina, se había decidido. Una novela rosa. Eso era lo que su vida sería. Una hermosa historia de amor. El decorado no era perfecto: mesas, ordenadores, puertas, papeles y más papeles. Pero su reserva de imaginación era más grande que el Banco Nacional. Podía hacer desaparecer la realidad, si se empeñaba. Todo formaba parte del proceso de creación. Las mesas baratas de plástico se podían convertir en mesas de época, de caoba. Las lámparas, en arañas de cristal…Quizás algo más íntimo y menos elegante sería más romántico. Tampoco quería “Lo que el Viento se Llevó”. Era demasiado. No era tan ambiciosa. Cortinas con flores en las ventanas; en lugar de rascacielos un lago y una casita blanca en la distancia, una canción de Cole Porter o un bolero…Y una luz suave. Combinaría con su vestido rosa. Y tenía un héroe, el Sr. Blanco, Marcos, su jefe. Era alto, moreno y guapo. Denver se había dado cuenta de que habían muchas mujeres interesadas en él, pero en su interior, incluso si no lo demostraba nunca, ella sabía que la llama de su amor ardía intensamente. Denver había comprado flores para su mesa, para redondear la escena, y dejó una en la oficina de su jefe.

El Sr. Blanco entró y la saludó con un gesto. La música subió de volumen. Él nunca le había dicho nada pero Denver presentía que sólo estaba fingiendo indiferencia.  Esperó a que la llamara. Estaba segura de que la llamaría en cualquier momento para darle las gracias por la flor, y le confesaría sus sentimientos. Se podía imaginar la escena. Ella entraría, y allí estaría él, en el centro de la habitación, como iluminado por un foco, con todo borroso a su alrededor, y una sonrisa en los labios. ¿Quién necesitaba a Brad Pitt o a Antonio Banderas cuando una tenía al Sr. Blanco? El se abalanzaría sobre ella, inflamado por la pasión y tomándole la mano, se la cubriría de besos.

 

“Gracias por la flor. Es tan bella y delicada como tú. Supongo que te imaginabas que yo no me había fijado en ti, pero he necesitado toda mi fuerza de voluntad para mantenerme alejado hasta ahora, y…”

“Sr. Blanco…” Ella enrojecería y movería sus largas pestañas que eran uno de sus mayores encantos.

“Llámame Marcos…”

Una de las otras chicas, una recién llegada, baja y siempre moviéndose, le puso la mano en el hombro.

“El Sr. Blanco te está llamando. Yo no le haría esperar. Está bastante impaciente últimamente.”

“Conmigo no estará impaciente.”

La otra chica la miró sorprendida, pero Denver entró en la oficina con decisión, el bloc de notas y una sonrisa muy ancha. ‘Our love is here to stay’[1] sonaba en su imaginación.

“Sr. Blanco.”

Su jefe estaba estornudando como un loco. No había ni sonrisa ni entorno borroso.

“¿Fue idea suya?” Le preguntó señalando la flor.

“Bueno, sí. Pensé que animaría la oficina.”

“Nadie le ha pedido que piense. Soy alérgico a las flores. Sáquela de aquí. ¡Deprisa!” Su tono de voz era duro y frío. No le había gustado nada su gesto romántico.

Denver agarró la flor sintiéndose mortificada. Sólo estaba intentando…

“Y no vuelva aquí. El Sr. Vidal necesita que alguien le ayude. Su secretaria tuvo un accidente hace un par de días. Llévese sus cosas a su oficina.”

¡El Sr. Vidal! Era viejo, fiero, y no muy agradable. Denver quería llorar.

“Y llévese las flores de su mesa. Gracias.”

¿Gracias? ¿Gracias? ¿Quién se había creído que era? No su héroe, definitivamente no. Un héroe romántico no se comportaba así. Hombres. Nunca se podía confiar en ellos para actuar sus papeles.

Mientras estaba archivando documentos en la oficina del Sr. Vidal concluyó que su vida podía ser cualquier otra cosa, pero una novela romántica no era. Pero, ¿quién quería una novela rosa? No había aventura, riesgo, peligro…Una historia de detectives. Una buena historia de misterio era lo que necesitaba.

A la mañana siguiente Denver decidió ponerse un traje oscuro, e incluso se compró un paquete de cigarrillos por el camino. Intentó fumar uno, pero la hizo toser, y le empezaron a llorar los ojos. Los tiró a la basura. Tendría que ser un detective sano e higiénico para variar.

Una vez en la oficina no pasó nada excitante por un rato. Seleccionar el correo, contestar algunas cartas, cambiar algunas citas. Justo antes de la hora de comer, Esteban, uno de los vendedores y novio de María (una de las otras secretarias) fue a verla. Era un chico majo, nada especial, pero amable y atento. No sabía cómo vestir, porque pelo rojo no combina con traje marrón, pero no era como los otros vendedores que sólo coqueteaban con las chicas guapas y a ella nunca le decían nada. Era un chico educado y siempre le contaba las aventuras que le pasaban vendiendo sus ‘maravillosos complementos de jardín’. María nunca le dejaba hablar de eso; era demasiado aburrido. Ella sólo quería que la adorara y que hablara sobre ella todo el rato. Esteban era demasiado bueno para María. No era el tipo de Denver, pero se merecía algo mejor que María. Siempre se tenía que dar aires.

“Me preguntaba si me podrías ayudar a resolver este misterio.”

¡Un misterio! ¡Eureka! Había presentido que sería su día afortunado. La música inundaba sus oídos. Amenazadora, violenta, jazz…

“Cuéntame.”

“He ido a ver a María…No está en su mesa.”

El pulso de Denver se aceleró. Sonó la trompeta. Una persona desaparecida. Siempre era un buen tema en historias de detectives.

“Probablemente está haciendo algo…¿Fotocopias?”

“Ya he mirado. No está allí. Y nadie la ha visto salir.”

“Vayamos a investigar.”

Denver examinó la mesa de María con el mayor cuidado. Un buen detective tiene que ser científico y meticuloso. Qué lástima que no se había traído la lupa. Pero, era demasiado anticuado. Hoy en día todo eran tests del ADN y sofisticados aparatos. Tendría que usar sólo su talento. Más barato. Observación era la primera norma. La libreta de notas de María estaba en el despacho, así que no era probable que estuviera en la oficina del Sr. Blanco. A menos que…

“¿Crees que está archivando algo en la oficina?” preguntó Esteban.

“Es posible, pero al Sr. Blanco no le gusta que archivemos mientras él está dentro, y no ha salido. ¿Ves? María no ha anotado nada en el diario. El Sr. Blanco tiene que estar en el despacho.”

“¿Y el cuarto de baño?”

“Hace mucho rato. Y su bolso está en el cajón, o sea que no se está maquillando ni nada.”

“No puede haberse esfumado.”

“¿Te estaba esperando?¿Sabía que ibas a venir?”

“No. Yo no iba a estar aquí hoy, tenía que salir de la ciudad, pero el cliente me llamó para decirme que estaba enfermo, así que no fui.”

“Ya veo.”

Una idea se apoderó del cerebro de Denver. No le gustaba pero tenía sentido. Era la explicación perfecta de porque el Sr. Blanco había estado tan enfadado últimamente, porque María vestía ropas mejores y más caras, porque la había echado con una excusa estúpida. Su banda sonora mental murió. Silencio de muerte.

“Me parece…” Denver presionó el botón del intercomunicador.

“Oh María…”

“Sr. Blanco…”

“Marcos…”

“Marcos…Sigue…Sigue…!Sí, sí, sí!”

Denver lo apagó. Era demasiado. La cara de Esteban había cambiado de color.

“Zorra.”

“No…”

Esteban estaba sofocado, tembloroso, pero intentó sonreír. “No te preocupes. No cometeré ninguna estupidez. Que le vaya bien. Que les vaya bien a los dos. Puedo encontrar a otra como ella cuando quiera. Gracias de todas formas.”

“Lo siento.”

“No te preocupes. No es culpa tuya. Adiós.”

Denver no era suficientemente dura para el trabajo. No le gustaban los resultados. La verdad podía ser muy dolorosa a veces y a ella no le gustaba hacer daño a nadie. Su vida no sería una novela de detectives tampoco.

Denver decidió no admitir su derrota aún. Los tiempos no eran los adecuados para novelas románticas o historias de detectives. La gente quería lo imposible, sueños transformados en realidad, progreso…Ciencia Ficción, eso era el género de moda. Una buena historia de Ciencia Ficción. Eso era.

En el ascensor el día siguiente Denver intentó ponerse del humor adecuado para su nuevo género. El edificio era más apropiado para eso que para novelas rosas o historias de misterio. Puertas de aspecto metálico, pinturas abstractas, esculturas mecánicas, cámaras por todos lados, pantallas de ordenador, y miles de puertas…Incluso la gente parecía gris y metálica ese día. El ascensor se paró sin avisar entre los piso diez y once. No conocía a ninguna de las personas atrapadas con ella. Trabajaban en otras oficinas. Uno de los hombres, pálido, calvo, de traje gris, parecía enfadado.

“Me pregunto que pasa ahora. Estos malditos cacharros nunca funcionan bien.”

“No será nada serio” aseguró la más joven, más rubia y más guapa de las chicas. Llevaba una falda gris y una blusa también gris. Un día gris, definitivamente.

“¿Usamos la alarma?” preguntó un hombre muy joven y nervioso, todo sudoroso, y probablemente estrenando su primer traje gris en su primer trabajo.

Las luces se apagaron. Quizás se había equivocado y no era una novela de ciencia ficción sino una película de terror. O una combinación de las dos, como ‘Alien’. Pero, la única música que sonaba en su mente era la de la banda en el bar de ‘La Guerra de las Galaxias’. OK, todos eran un poco raros en el ascensor, pero no tanto como los especímenes de la película.

“¿Qué está pasando?” Era una voz desconocida. Sin dudad una mujer gris.

“Le daré al botón” dijo el joven hombre gris. Ni movimiento, ni sonido. Silencio.

“¡No funciona! ¿Qué está pasando?” preguntó la misma mujer gris. El tono de voz era mucho más agudo esta vez.

El ascensor tembló y se oyeron ruidos. Todo el mundo se quedó callado. A Denver no le acababa de parecer la situación adecuada para una abducción por extraterrestres. Siempre había oído decir que habían luces brillantes, y normalmente le pasaba a gente conduciendo en caminos solitarios, o yendo a pasear, no en medio de la ciudad, en un ascensor lleno de gente. No tenía sentido. Quizás era una novela de terror. Pero,¿por qué esa música? No era serio. Incluso la música de ‘Expediente X’ sería más apropiada, pero no. El bar extraterrestre en ‘La Guerra de las Galaxias’.

Oyeron algo que parecían voces provenientes del exterior. Quizás era una abducción. Extraterrestres. ¿Preferirían los extraterrestres gente vestida de azul en ascensores? Denver no recordaba haber leído nada sobre eso. No debería haber descuidado su cultura de esa forma. Si no la secuestraban se encargaría de ponerse al día. Y si la secuestraban…bueno, suponía que se enteraría de una forma u otra.

“¡Ayuda! ¡Estamos atrapados!” gritó el hombre calvo de gris.

No se oyeron más voces y todo se quedó silencioso.

“Aquí hay algo raro.” Opinó el joven de gris. “Me parece…

Oyeron algo o a alguien andando en el techo del ascensor. Uno de los paneles encima de ellos se empezó a mover. El panel se levantó y un rayo de luz penetró la oscuridad. ¡Denver se había dado cuenta, horrorizada, que iba vestida de verde! ¡Venían a por ella! ¡Los extraterrestres no podían soportar a la gente que se vestía de color verde! Denver gritó y el resto del ascensor se unió a ella.

“¡Vienen a por nosotros!”.

Cuando una cabeza se asomó por la apertura, un golpe fuerte resonó en la cabina. Un círculo de luz se posó en el cuerpo. Era el hombre gris calvo. Se había desmayado.

“¿Qué hacen aquí?” preguntó el dueño de la cabeza. “Le dijimos al portero que no le dejara usar esta unidad a nadie porque teníamos que hacer algunas reparaciones, así que la paramos donde nos convino.”

“El portero no nos dijo nada.”

“¿Y quién se pensaban que era yo? ¿Por qué gritaron? Bueno, les dejaremos salir. Lo siento.” El mecánico se sonrió. Probablemente estaba pensando en la historia que les iba a contar a sus colegas. ¡Pánico en el ascensor!

Daba vergüenza. Incluso Denver tenía un aspecto gris después de eso. Y por si no fuera suficientemente malo, la música siguió. Pero lo podía soportar. No sería una historia de Ciencia-Ficción, o una novela de terror. Quizás probar otro de los estilos antiguos. Eran tiempos de recuperación histórica. Un buen Western. Nada se podía comparar a una buena historia del oeste. Y Denver siempre se había querido poner botas de vaquero y sombrero. Con la calefacción central a todo gas el sitio parecía un desierto, y los cactus que la compañía había comprado para darle a la oficina un aire hogareño facilitaban la ilusión. Su nombre era apropiado. Denver.El Denver Kid…La chica Denver…Denver la rápida. ¿Búfalo Denver?. Decisiones, decisiones. Y el Sr. Vidal dándole la lata con las copias. Escogería su nuevo nombre mientras hacía las fotocopias.

Cuando Denver llegó a la fotocopiadora, que estaba estratégicamente situada en medio del corredor que conectaba todas las oficinas, se dio cuenta de que se había olvidado su tarjeta. Dejó las  cosas junto a la máquina mientras iba a recogerla. Cuando volvió María había tenido la cara dura de saltarse la cola y empezar a fotocopiar sus cosas. ¿Quién se había creído que era? Primero su hombre, luego la fotocopiadora. ¿Qué sería lo siguiente? No, no se podía tolerar. No había suficiente espacio en la oficina para las dos. Los silbidos de fondo de una de las películas de Clint Eastwood parecían filtrarse debajo de la puerta al otro lado del corredor. Un corredor muy largo. Vacío. Sólo María y ella.

“María.”

“¿Sí?”

“ Yo estaba aquí antes que tú. ¿No viste mis cosas?”

“Tendrías que acordarte de traer la tarjeta. Nunca te acuerdas de nada. Tienes un cerebro como un colador.”

Denver no tenía pistola, pero se echó la mano al cinturón de todos modos. Se ajustó su sombrero blanco imaginario. Al fondo del callejón lleno de polvo estaba su enemigo, María, vestida de negro. Se acercaron a cámara lenta la una a la otra. ¿Fue su imaginación u oyó realmente el clic de las espuelas? Acercándose más, un poco más.

“Y tú te tendrías que acordar de que tienes novio antes de meterte en la oficina con el jefe.” Se sintió algo perversa, pero uno tenía que usar las mejores armas disponibles. Estaba preparada para disparar. Rápido, limpio, sin dudar.

“¿Qué quieres decir?”

“¿Has visto a Steve últimamente?”

“No.”

“Creo que escuchó una conversación algo curiosa entre el Sr. Blanco y tú.”

“No sé de qué estás hablando.”

“Una que decía más o menos: ‘Marcos…¡Sí, sí, sí!” dijo Denver intentando imitar la voz chillona de María. ¿Había dado en el blanco? María todavía se mantenía en pie, pero estaba segura de que al menos la había herido.

“¡Tú…!”

“Yo…¿Qué…?”

Denver vió en los ojos de María que se estaba preparando para disparar. Tenía aspecto de tener buena puntería. Fría, tranquila, sin temblar.

“¿Sabes lo que me dijo Marcos, Denver? Dijo: ‘Esa Denver, es una criatura de lo más patética. Siempre viviendo en las nubes, no tiene estilo, sin sentido del humor. Estoy seguro de que es lesbiana.”

“El no…”Denver sintió como la bala le entraba en el corazón.

“¿Quieres que le preguntemos a él?”

Denver se retiró. Demasiada pérdida de sangre para intentar otro disparo. No se había ofendido porque el Sr. Blanco la había llamado lesbiana. Eso no era un insulto, era lo mismo que llamarla baja o de pelo castaño. Pero ‘criatura patética’ ‘sin sentido del humor’. Se había esforzado tanto para gustarle y había fallado. Si todos sus esfuerzos habían fallado con él, no tenía ninguna posibilidad con nadie más. Dejó la escena herida de gravedad. Había perdido el duelo. No había nacido para ser pistolera tampoco.

Si Esteban no hubiera entrado en la oficina en aquel preciso instante Denver se habría echado a llorar, pero sabía que él tenía mejores razones que ellas para llorar (después de todo había estado saliendo con María por casi dos años y parecía que iba en serio) y se lo estaba tomando muy bien. Su vida podía ser cualquier cosa pero no quería que acabara en tragedia. No era para tanto.

“Hola Denver. No pareces muy contenta.”

“Hola Esteban. No lo estoy. Pero no es nada de importancia.”

“Cuéntame tus penas y yo te contaré las mías.”

“Es una historia muy larga, Esteban.”

“Es la hora de comer. Vamos. Salgamos y me lo cuentas.”

“De acuerdo.”

Sentados en un banco del parque le contó a Esteban sus ideas sobre libros y vida y sus fallidos intentos de vivir su vida como si fuera un libro. Él se rio.

“¿Te parece divertido?”

“Sí. ¿No te has dado cuenta de que tu vida es una comedia fantástica?”

“No lo es. Al menos no para mí.”

“Yo creo que es para morirse de risa. Un duelo con María. Es una idea maravillosa. No me importaría probar a mí. Pero preferiría pistolas de verdad.”

“Estoy contenta de haberte hecho reír.”

“Me has hecho sentirme mejor. Pero no tan bien come para cambiar de opinión. He decidido dejar este trabajo. No me gustó nunca, desde el principio y no quiero hacer esto toda la vida. Un amigo mío se ha comprado un restaurante. No recuerdo si te lo había dicho antes pero estudié para chef. Para empezar no será un gran negocio, pero…”

“¿Aquí?”

“No, en Madrid. Está algo lejos pero no dejo demasiadas cosas aquí.”

“Te echaré de menos.”

“Ven a verme. Yo también te echaré de menos. Eres la única a la que echaré de menos en este agujero. Pero debes recordar que nadie puede arruinarte la vida si no les dejas. Tienes suficiente imaginación para sobrevivir cualquier cosa.”

“Gracias. Debemos volver a la oficina. Yo todavía trabajo allí.”

“Volvamos.”

Esteban prometió despedirse antes de marcharse, y Denver a cambió prometió que intentaría ir a visitarle. Se sentó de nuevo a la mesa y su mente voló a los viejos temas. Vida. Novelas. Quizás los libros no eran una guía tan buena y poderosa como se había imaginado. No quería vivir una comedia que sólo era divertida para los demás. El escritor del guion de su vida no le había dado un buen papel. Y tampoco demasiado donde escoger. La vida no era justa.

“¡Denver, Denver!” La voz del Sr. Vidal la devolvió a la realidad. “¿Soñando de nuevo? Venga a mi oficina. Le tengo que dictar unas cartas.”

Cartas, cartas…Quizás la vida consistía solamente en escribir las cartas de otros.

De vuelta en casa Denver siguió pensando en su vida. ¿Escribir las cartas de otros? ¿Era éso todo? No. No podía ser. Si no podía vivir su vida como un libro, quizás…

Se sentó a la mesa, cogió lápiz y papel y empezó a escribir:

Denver nunca había sido la más atractiva o afortunada de las chicas.

 ***

       Y como os prometí, los enlaces.

Si os molestan los anuncios cuando estáis en línea, igual os interesa probar:

 

https://adblockplus.org/

Es una extensión gratuita que funciona con todos (al menos los que yo conozco) buscadores y que bloquea los anuncios. No los bloquea todos, ya que no bloquea los que consideran que no interfieren y ayudan a que funcione el sitio web, y se puede ajustar a vuestros intereses. Por ejemplo, a mí los botones pidiendo likes en Facebook no me molestan demasiado, pero si a vosotros sí, los podéis bloquear.

Para los escritores entre vosotros, ya sabéis que Amazon tiene muchas tiendas en muchos sitios, y eso quiere decir que existen múltiples enlaces para vuestros libros, ya que cada persona los comprará en el  Amazon del territorio donde vivan (normalmente). Para evitar tener que dar un listado muy largo de enlaces, hay varios sitios web que ofrecen la creación de enlaces únicos que llevan a cada comprador la Amazon que les corresponda (en realidad al Amazon del territorio donde estén. Cuando yo estaba en España me enviaban al de España, pero mi Amazon es el UK. Tan listos estos enlaces no son). Hay diferencias entre ellos y algunos son más complicados que otros (si tenéis cuentas de afiliados, etc, puede haber problemas). Yo siempre intento encontrar algo fácil y hoy en día uso:

http://relinks.me/

Solo necesitáis el enlace o el ASIN del libro y ya está. También os ofrecen el enlace en formato corto (útil para Twitter y os ahorra tener que usar un acortador como Bitly, que también son útiles) y el código QR, que aunque yo no he usado para nada, si creáis vuestro propio material promocional pueden veniros muy bien. Yo me he tenido que poner en contacto con ellos un par de veces y son muy serviciales y lo solucionan todo enseguida (y considerando que es gratis, es muy de agradecer). Ah, también podéis crear un enlace multiterritorial de autor, si tenéis perfiles distintos en distintas tiendas. (Si no, el enlace llevaría a la gente a una lista de vuestras obras, que tampoco es malo).

Y como no estaba nada  ocupada ya (ja!) se me ocurrió que estudiar un idioma nuevo me mantendría el cerebro en marcha, así que después de leer un post con sugerencias, probé Duolingo y ahí sigo, más de un mes después de empezar.

https://www.duolingo.com/

Duolingo me dice que domino el 16% del alemán, pero tengo mis dudas. En fin, es ameno, las lecciones no son muy largas  y gente del país deja comentarios y aclaraciones que son de lo más entretenidas (e informativas). Por si os aburrís.

Gracias a todos por leer, perdonad por este post tan raro que me ha salido, y ya sabéis, comentad, compartid y haced CLIC!

Y no os olvidéis de Asuntos angélicos que los ángeles tienen una memoria muy larga, y no os digo nada de los demonios!

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Amazon:

http://rxe.me/YI7UMCW

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http://bit.ly/1GLyi0v

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http://bit.ly/1K5e174

Apple:

http://apple.co/1cvgBWw

[1] TN: ‘Our Love is here to stay’: canción romántica cuya traducción sería : Nuestro amor está aquí para quedarse, escrita por George y Ira Gershwin.

Hola a todos:

Tenía planeado hacer un post especial para anunciar que había sobrevivido a la etapa de subir los 6 libros (los mismos 3 en inglés y español) a las diversas plataformas para que estuvieran disponibles en preventa,  y luego hacer un post normalito, pero descubrí que el proceso me había destruído unas cuantas neuronas, así que… decidí anunciarlo oficialmente y ver si me recupero un poco.

Así que ahí va.

Los tres libros en la colección Asuntos Angélicos están disponibles en preventa al precio especial de $0.99 cada uno. Es un precio de ganga y subirán de precio al poco de publicarlas, así que, el que avisa no es traidor.

Aquí os dejo un vídeo.

Enlace:


No os preocupéis. Escribo mejor que creo videos, pero como llevaba tiempo coleccionando fotos de ángeles, pensé que más valía usarlos.

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Tú eres Pink, no la más guapa de las chicas, pero lista y con grandes recursos. ¿Qué haces cuando tu mejor amigo se ofrece a tener sexo contigo, porque cree que no tienes ninguna otra oportunidad? ¡Planeas cómo vengarte con tus dos mejores amigas, por supuesto!

Parece que has tenido suerte cuando un nuevo y misterioso estudiante se presenta en la escuela. Y por si fuera poco, parece estar interesado en ti. Podría participar en el plan. Pero, parece que tiene un plan propio… Insiste en decir que no es un chico corriente. Y lo que parecía fácil al principio, se complica más y más cuando el Cielo y el Infierno llaman a su puerta.

Alerta Pink es la historia de Pink, una chica de 17 años, buena estudiante, elocuente y lista. Nunca ha sido el centro de atención ni ha estado entre las diez chicas más populares o atractivas de la escuela. Cuando dos tíos, ambos diciendo que son ángeles, insisten en decir que ella es ‘especial’, se pelean por conseguir su atención y cooperación y le dicen que ella es la clave del futuro del universo, no puede evitar preguntarse: ¿por qué yo?

Y una pequeña muestra:

―¿Quién eres? ―le preguntó Lorna. Antes de que pudiera decir nada más se quedó parada, como paralizada. Y lo mismo le ocurrió a Sylvia.

―Oh no, otra vez no ―dije yo.

―Hola Pink. Soy Azrael. Soy…

―Déjame que lo adivine. Eres un ángel.

Podría decir que sonrió pero era más parecido a una luz que irradiaba de entre sus labios. Su voz también sonaba como algo de otro mundo. Desde luego no se parecía en nada a G. Carne y huesos no eran su prioridad.

―Sí, lo soy.

―O… K… Y… ¿a qué le debo el placer de tu visita? Si me vas a anunciar algo… Me podrías haber avisado con algo de antelación.

La luz ahora parecía irradiar del “cuerpo” entero si eso era lo que tenía delante de mí. De algún modo su actuación era mucho más creíble que la de G. Y asustaba más.

―No es un anuncio como tal. Pero deberías saber que G…

―¿Sí?

―Sé que te ha dicho que es un ángel.

Le miré. Quizás era distinto a G pero podía ser tan cargante como él. Y metomentodo.

―Sí. Yo también “sé” cosas. En mi caso es porque “yo” soy un ángel. Él no te ha contado la verdad sobre su identidad.

Alerta Pink está disponible en pre-venta y será publicada el 26 de Junio (hora Amazónica, así que igual es algo tarde).

Amazon:

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Irá apareciendo en otros sitios pero de momento, también está disponible en Kobo:

http://bit.ly/1GLyi0v

Nook:

http://bit.ly/1K5e174

Apple:

http://apple.co/1cvgBWw

Por si os ha picado la curiosidad, os dejo los detalles de:

Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

Asuntos angélicos 2. Dimensiones de Greg

¿Qué más podría pasarte después de la muerte y la resurrección de tu madre? ¿Qué más podrían hacerle a Pink el Cielo y el Infierno? Bueno, para empezar, le envían un niñero infernal nuevo, que está muy bueno. Y aunque les gusta a todas, solo tiene ojos para ella. Cuando Pink se entera del precio que costó el ‘milagro’ de salvar a su madre, se da cuenta de que tiene que ir con mucho cuidado, ya que el Infierno no es buen perdedor.

Una de sus amigas quiere encontrar el hombre perfecto, la otra se está viendo con alguien de quien no quiere hablar, hay un demonio que no sabe cuándo abandonar, y un ángel que tiene su propia agenda. ¿Qué cielos o qué demonios estaba pasando?

Y un fragmento:

—Así que… ¿Has venido solo para quedarte ahí sentado como una momia? ¿Qué ha pasado desde la última vez que hablamos?

—Bueno… cosas…

Esto se estaba poniendo de lo más ridículo. Yo no le había llamado a él. Si él se había tomado la molestia de venir debía haber algo que me quería decir, preguntar, o lo que fuera. ¿Estaba pasando una crisis, o qué? No era como si antes hubiera tenido el más mínimo problema para hablar conmigo. Vale, mucho de lo que me había dicho habían sido mentiras, pero seguía siendo hablar. Quizás si le distrajera con algo…

—Cuando te vi ahí fuera, me preguntaba… ¿Te hace falta hacer eso?

—¿Qué? ¿Quieres decir, “flotar”, como lo llamas tú? No, supongo que no. Pero me he dado cuenta de que es una buena manera de llamar la atención de alguien.

—Bueno, sí, supongo, pero no me refería  eso. Lo que quería decir era, esperar ahí fuera. ¿Es como con los vampiros? ¿Os tienen que invitar antes de que podáis entrar?

G me miró con una expresión que no había visto nunca. No estaba segura de si era incredulidad, desilusión o el desdén más absoluto.

—¿Vampiros? ¿Que si somos como vampiros? Los vampiros no existen. No podemos ser como ellos. Solo son historias tontas. Tú eres una chica inteligente. ¿Cómo puedes creerte tal tontería?

—No me lo creo. Pero tampoco pensaba que existieran los demonios. Y no estoy segura de haber tenido una opinión en firme sobre los ángeles antes de todo esto. ¡Y fíjate en ti!

—¿Así que ahora te crees que toda la basura paranormal es cierta? Hombres lobo, hadas, fantasmas…

—Brujas… —añadí.

—Bueno, las brujas son un asunto algo diferente. Lucifer siempre ha tenido sus seguidores y seguidoras.

Dimensiones de Greg está disponible en pre-venta y será publicada el 15 de Julio de 2015.

Amazon:

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Kobo:

http://bit.ly/1HBXIK6

Nook:

http://bit.ly/1M4YV0G

Apple:

http://apple.co/1G17Sao

Y como no hay dos sin tres:

Asuntos angélicos 3. Pink, ¿ángel o demonio?

Asuntos angélicos 3. Pink, ¿ángel o demonio?

Asuntos angélicos 3: Pink, ¿ángel o demonio?

OK, OK, OK. Pink por fin lo ha entendido. Es la Elegida, le guste o no. El Cielo y el Infierno la están presionando cada vez más, y sus enviados están más cerca de casa que nunca. Than cerca que no los puede ignorar. Y ella hará todo menos eso.

Tenga el tiempo que tenga, está decidida a hacer que cuente. Solucionará los asuntos de sus amigas, ayudará a su familia, y vivirá la vida un poco. Y luego, se pondrá al mando. Porque nadie va a poder decir que Pink se rindió sin luchar. Por grande y malo que sea el enemigo.

Confusión de sexos, romances, antiguos amores que por fin germinan, nuevos retos, intervenciones divinas, lágrimas, risas y magia. Todo eso y más. Porque si te vas a ir, hay que hacerlo a lo grande.

Un par de trocitos:

Me miró tan fijamente que sentí como si estuviera metiéndose dentro de mí.

―No. No tengo novia. Nunca había encontrado a nadie de quien me sintiera tan cercano… hasta ahora.

Y entonces se inclinó hacia mí y me besó. Y aunque no oí sonar campanas ni vi fuegos artificiales, fue increíble. Era una locura, un lío tremendo, estaba mal, él no era mi tipo. ¡Dios! ¡Ni siquiera era humano! Pero aún y así, yo no quería que se acabara. Y es posible que aún siguiéramos allí si no fuera porque Jackson empezó a toser detrás de nosotros evidentemente para alertarnos de su presencia.

***

―¿Vas a matarme?

―Ya os dije…

―No, esta vez soy yo la que pregunta. ¿Vas a matarme? No quiero que intentes ser amable o no disgustarme. Necesito saberlo. Creo que me merezco saberlo. Si, como dices, te importo… No me enfadaré, no me pondré triste. Por supuesto que no me gustará si me dices que lo harás, pero lo soportaré. Solo necesito saber con qué cartas estoy jugando. Para planear mi partida.

Ella cerró los ojos durante unos segundos. Entonces los volvió a abrir y me miró fijamente.

Pink, ¿ángel o demonio? está disponible en pre-venta y será publicada el 30 de Julio de 2015.

Amazon:

http://rxe.me/YI05N96

Apple: (No sé porqué les gustó más la tercera que las otras…)

http://apple.co/1eFZgfd

Kobo:

http://bit.ly/1Fl7IH9

Nook:

http://bit.ly/1SRpYBl

Muchísimas gracias por vuestro apoyo, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC. Ah, y gracias a Lourdes Vidal por las portadas.

 

Hola a todos:

Como sabéis hace tiempo os estoy dando la lata con mi nueva serie juvenil ‘Asuntos Angélicos’ y he estado preguntándole  a la gente sobre marketing para intentar organizar un plan para su lanzamiento. No sé si lo que tengo es un gran plan, pero en fin… Como tengo escritas las tres novelas, he decidido que usaré el sistema de pre-venta en Amazon para así tener las tres en la cola, listas para ser publicadas, con un mes entre la publicación de cada una de ellas (así también puedo incluir los enlaces a las otras al final). Durante la etapa de pre-venta las pondré en oferta y luego subiré el precio. Me estoy planteando lo de poner la primera gratis (sea una temporada o permanentemente), cuando haya publicado las tres, pero ya veremos). Aún no he decidido si iré a por el KDP Select o no. Puede que lo pruebe para empezar (hace tiempo que no tengo ninguna de mis novelas en Select) pero…

Después de los posts y las discusiones sobre marketing, me gustaría probar a contratar los servicios de alguien para organizar un blog tour (al menos para la versión inglesa, en español no he visto que se lleve), pero creo que será mejor hacerlo cuando alguna de las novelas ya esté a la venta. Así que, después de ver a gente que organiza tours para sus propios libros, he pensado que probaría a hacer lo mismo. Si alguien puede compartir un post sobre ‘Asuntos Angélicos 1. Alerta Pink’ en Junio, os estaría muy agradecida. Aunque no he puesto una fecha en firme para el lanzamiento (lo haré este fin de semana) será sobre el 24 o el 25 de Junio. Yo crearé un post en html que solo hará falta copiarlo al blog, usando la función de texto. No será muy largo o complicado. Si consigo crear un book trailer quizás lo incluya, pero si no, será la portada, la descripción, una muestra y el enlace.

Por supuesto si a alguien le apetece, o tiene tiempo, de leerse el libro y quieren hablar de él por experiencia propia, con mucho gusto. Lo puedo enviar en cualquier formato, aunque la conversión es mía y será la versión borrador del libro. Pero desde luego, si podéis encontarle un huequecito al post…

Ah, la versión en inglés de la portada ya la he compartido en un post, pero esto es exclusiva. Gracias a mi amiga Lourdes Vidal por su creación.

Asuntos Angélicos q. Alerta Pink

Asuntos Angélicos 1. Alerta Pink

Y aquí la nueva descripción:

Tú eres Pink, no la más guapa de las chicas, pero lista y con grandes recursos. ¿Qué haces cuando tu mejor amigo se ofrece a tener sexo contigo, porque cree que no tienes ninguna otra oportunidad? ¡Planeas cómo vengarte con tus dos mejores amigas, por supuesto!

Parece que has tenido suerte cuando un nuevo y misterioso estudiante se presenta en la escuela. Y por si fuera poco, parece estar interesado en ti. Podría participar en el plan. Pero, parece que tiene un plan propio… Insiste en decir que no es un chico corriente. Y lo que parecía fácil al principio, se complica más y más cuando el Cielo y el Infierno llaman a su puerta.

ALERTA PINK es la historia de Pink, una chica de 17 años, buena estudiante, elocuente y lista. Nunca ha sido el centro de atención ni ha estado entre las diez chicas más populares o atractivas de la escuela. Cuando dos tíos, ambos diciendo que son ángeles, insisten en decir que ella es ‘especial’, se pelean por conseguir su atención y cooperación y le dicen que ella es la clave del futuro del universo, no puede evitar preguntarse: ¿por qué yo?

Y por lo de pedir ayuda tantas veces, pensé que os dejaría un regalito:

Muchas gracias a todos por leer, y si podéis echarme una mano, dejadme un comentario, poneos en contacto conmigo donde sea, y hablamos. Y dadle al like, compartid, comentad, y que los angelitos os acompañen. 

Hola  a todos:

Como todos los que leáis mi blog de vez en cuando sabréis, intento dedicarme a escribir y publicar libros tanto como puedo. También he hablado varias veces del proyecto en el que estoy trabajando ahora, una serie de novelas juveniles Asuntos Angélicos. He escrito las tres novelas pero estoy traduciéndolas y revisándolas (y no nos olvidemos de asuntos tales como encontrar portadas, descripciones, blurbs…). Por cierto, si cuando falte menos para la publicación hay gente interesada en leer la primera de las novelas antes de su publicación oficial, me lo podéis decir y con mucho gusto os la enviaré a cambio de una reseña (a menos de que la odiéis, entonces yo tendría que… no sé exactamente el que. Le preguntaré a alguno de mis amigos que escriben novelas de terror, a ver qué sugieren.)

Angelito en el cementerio de Montjuic, Barcelona

Angelito en el cementerio de Montjuic, Barcelona

Los que sois autores estoy segura que habéis leído muchísimos consejos sobre lo de tener un plan de promoción y marketing, la importancia de tener una plataforma de autor, de crear una presencia en las redes sociales y todo ese bla, bla, bla. Por lo que veo la mayoría intentamos seguir los consejos y adaptarlos a nuestras habilidades y estilo personal.

Aunque he hecho muchas de las cosas que he leído, hay algunas a las que me he resistido y ahora estoy pensando en probarlas (ya sabéis, para poder decir que lo he probado). No he intentado lo de pagar para poner anuncios (anuncié mi primer libro en la página de un club de lectura y también puse un anuncio de su promoción, las dos cosas de muy bajo costo y sin ningún resultado evidente, y sí, ahora sé que anunciar tu primer libro normalmente no tendrá mucho efecto, pero ya se sabe que hay que aprender) o incluir mis libros en tours de promoción en blogs, y me interesaba saber lo que vosotros, mis amigos autores que los han probado, piensan de ellos. He leído artículos sobre estadísticas y cómo analizar los resultados, así que si tenéis datos de ese tipo me parece bien, pero lo que de verdad me interesa son las cosas que no se leen en los artículos y libros, las experiencias personales, las impresiones, los pequeños detalles y las cosas que solo alguien que las ha probado sabe. (También sé que el género del libro, el estilo, la fecha de publicación, y las circunstancias personales influyen en los resultados, probablemente como la fase lunar, la energía de las pirámides y los duendes que estén de guardia ese día en particular).  Solo he participado en tours de libros prestándole mi blog a otros autores, y supongo que habrá diferencias entre los que se organizan los autores, de forma más o menos informal, y los que son organizados por una compañía más profesional (o quizás no, ¿cuál es vuestra experiencia?)

Otro ángel en Montjuic

Otro ángel en Montjuic

Ya sé que hay servicios como Bookbub que se supone que son de lo mejor, pero también sé que es difícil que acepten tu libro, que entre sus requisitos insisten en muchas reseñas, que son caros, y que ahora que las grandes editoriales también usan el servicio, será incluso más difícil de acceder a ellos para los demás. Pero cualquier cosa, evidencia anecdótica, increíbles descubrimientos, amargas desilusiones, resultados que ni fu ni fa, serán bienvenidos.

Éste es precioso

Éste es precioso

Y también me gustaría saber qué piensan los lectores que no son escritores. ¿Compras libros basándote en anuncios que has visto en páginas de libros, en blogs o gracias a otra actividad promocional de autores que no conoces? (Ah, y mi oferta de una copia del primer libro de la serie una vez esté revisado también la extiendo a los lectores, por supuesto).

Si consigo una cantidad “decente” de respuestas, las incluiré en otro post y compartiré el conocimiento general. Es un trato. (Por cierto, publico versión en inglés también, así que para los que publicáis en inglés, si os interesan esos datos, puedo incluirlos, y si tenéis trucos específicos para el mercado en español, se agradecen mucho).

A ésta le faltan las alas. Me pregunto...

A ésta le faltan las alas. Me pregunto…

Y se me ocurrió dejaros con un pedacito del principio del tercer libro de mi trilogía (Pink, ¿ángel o demonio?), en que el personaje principal, Pink, se pregunta por qué todo lo que está pasando le está pasando a ella:

Todo esto está muy bien (bueno, de hecho no, pero sabéis lo que quiero decir), pero nadie me ha dicho por qué a mí. Hay una profecía de algún tipo (o lo que en los círculos celestiales y demoníacos se acepta como una profecía) y yo encajaba en ella. Uno no puede evitar preguntarse de dónde vendría una profecía en tales esferas. (O al menos yo lo hago. A menudo me han dicho que pienso demasiado, y haciéndole caso a De Bono, incluso pienso lateralmente. ¡Y fijaos adónde me ha llevado!) Me imagino que alguien debería encajar (e insistieron mucho en que yo era la única) pero, ¿por qué yo? No es falsa modestia, pero no tengo nada de especial. Este no es uno de esos libros juveniles paranormales donde el protagonista descubre que hay una larga historia familiar remontándose a la Edad Media de brujas y poderes especiales en la familia. No hay sangre de hadas que se haya heredado, y no conozco a nadie que se convierta en lobo perro o cambie de apariencia regularmente, al menos que yo sepa. Y aunque el mundo está lleno de chupones, aún no he conocido a ningún vampiro oficial. Nunca he visto fantasmas, y no vivo en una casa embrujada. Y aunque últimamente demonios y ángeles se pasean por aquí como Pedro por su casa, que yo sepa no hay ningún portal que se abra a otros mundos en Hope Springs.

Estoy publicando el borrador de la primera novela en la series Alarma Pink en Wattpad, aquí. Como dije antes, si os apetece obtener la versión lista para publicación dentro de unas semanas, decídmelo y os la enviaré.

Gracias a todos por leer, y no os olvidéis de darle al me gusta, compartir, comentar, y contárselo a todos. Y si os apetece hacer CLIC, ¡adelante!

No es un ángel pero es tan hermosa

No es un ángel pero es tan hermosa

He seguido con las fotos de ángeles y otras cosas interesantes en cementerios, así que esas son las ilustraciones del post. Si alguna os gusta especialmente, ya me diréis, que ando a la búsqueda de ideas para la portada. Gracias.

 

Hola a todos:

Hemos empezado el año 2015, y como suele pasar por estas fechas uno no puede evitar pensar en el año que se ha acabado y repasar qué hemos hecho y que nos ha pasado. A mí (como supongo que a todos vosotros) me han pasado muchas cosas, pero he decidido echarle un vistazo a mis historias y publicaciones en el 2014.

Una vez psiquiatra... de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Una vez psiquiatra… de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Empecé el 2014 publicando en Enero Una vez psiquiatra…Es una colección de tres novelas cortas dentro del género del thriller psicológico (Carne de cañón, Trabajo en equipo Memoria) con la misma protagonista, Mary, una psiquiatra y escritora que intenta pasarse a la escritura, pero las amistades y las circunstancias la arrastran de vuelta a la psiquiatría. Las tres historias son muy diferentes y tratan de temas tan variados como el abuso infantil, el racismo, el prejuicio, la corrupción policial, asesinatos, violación, asesinos en serie…

Podéis darle al ver dentro o pedir una muestra, aquí:

http://bit.ly/1xdybUg

Y en papel:

http://bit.ly/1EgPTei

Y por si os apetece leer más, publiqué el borrador de la primera historia (‘Carne de cañón’) en Wattpad:

http://www.wattpad.com/myworks/9330232-una-vez-psiquiatra-carne-de-ca%C3%B1%C3%B3n

Familia, lujuria y cámaras de Olga Núñez Miret (portada Lourdes Vidal, foto Olga Núñez Miret)

Familia, lujuria y cámaras de Olga Núñez Miret (portada Lourdes Vidal, foto Olga Núñez Miret)

En Mayo publiqué una novela corta, intensa, oscura e inquietante, Familia, lujuria y cámaras. El original lo escribí hace tiempo pero repasando mis historias me di cuenta de que de hecho el tema era muy actual. Es una historia de obsesiones, relaciones claustrofóbicas y control mental. ¿Os imagináis como sería si vuestra vida se convirtiera en La ventana indiscreta y alguien os estuviera vigilando las 24 horas del día? Si leéis esta historia, os haréis a la idea.

http://bit.ly/1rXVb9r

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

En Septiembre publiqué I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) un romance dulce en el que los tres protagonistas (Dulce, Adelfa y Storm) participan en un concurso de repostería televisivo y descubren que el amor puede aparecer en los sitios más insospechados. Es un libro muy optimista y os lo recomiendo especialmente si tenéis un día de esos tontos donde parece que todo va mal.

Asuntos Angélicos 1

En Noviembre participé en NaNoWriMo y gané. Mi proyecto era escribir la tercera novela en una serie juvenil (paranormal) que estoy escribiendo. Ahora mismo la estoy traduciendo y corrigiendo y espero publicar los tres libros de la serie bastante seguiditos cuando estén listos. La serie, de momento, se llama Asuntos angélicos y la primera novela Alerta Pink. Como véis de momento no tengo portada de verdad, aunque la escultura de porcelana de Lladró (Angel Protector se llama) me encanta.

He empezado a publicar la primera novela de la serie en Wattpad, por si os apetece echarle un vistazo, aunque es solo un borrador.

http://www.wattpad.com/story/4442778-%27alerta-pink%27-asuntos-ang%C3%A9licos-1-cap%C3%ADtulo-1-petra

Y por si queréis saber algo sobre mis otros libros o encontrarlos en otros formatos, os dejo el enlace a mi página web:

http://www.OlgaNM.com

Y solo desearos un feliz y próspero 2015 y preguntaros ¿qué estáis escribiendo?

Gracias por leer, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid, y haced CLIC!

Hola a todos:

Como ya sabréis, estoy de vuelta en Inglaterra, aunque no sé por cuánto tiempo ya que mi vida es algo cambiante en estos momentos y no puedo hacer planes a muy largo plazo.

Os he dicho unas cuantas veces que las fotos no se me dan muy bien, pero no estoy convencida de que me creáis, así que decidí dejaros unas muestras…

Por lo visto se acerca la Navidad. Estuve en Sheffield el fin de semana pasado y vi un Christmas pudding (un postre tradicional navideño de aquí, que normalmente se sirve con cream, brandy butter, o helado, o todo, y se quema por encima con un chorrito de algo…A mí me parece pesadísimo y no me gusta nada, pero es un tradición que yo intento evitar tanto como puedo) con ruedas y pensé, le haremos una foto.

Christmas pudding on wheels in front of Sheffield's City Hall

Christmas pudding con ruedad delante del City Hall de Sheffield

Por supuesto todo el mundo se estaba paseando por allí (hay mercadillos Navideños, feria, vamos, mucha gente). Decidí esperar un poco, y éste fue el resultado.

No so many people but blurry phot

No hay tanta gente pero me quedó borroso

En el pueblo donde vivo, Penistone, suelen aprovechar por estas fechas para hacer una feria de artesanía en la iglesia de St John, la central del pueblo, que fue construida (al menos partes de ella) en la época de los Normandos (partes son del siglo XI). Penistone aparece en el Domesday Book  (un registro que los invasores Franceses hicieron…ya se sabe, cuestión de impuestos). Yo intento aprovechar la feria cuando puedo para comprar regalos de Navidad un poco más originales.

Hen's Teeth Art Group advert

Poster del grup de artistas Hens Teeth

El grupo de artistas que se promocionan juntos y son de la zona, se hacen llamar Hens Teeth (dientes de gallina. La expresión en inglés se usa para referirse a algo que es muy raro, ya que las gallinas no tienen dientes. Supongo que sería similar a hablar de que a las ranas les salga pelo).

Decidí hacer una foto dentro…y así me quedó.

Inside of St John's Church during the fair

Dentro de St John´s. Otra foto borrosa

Aquí me parece que no llevaba puestas las gafas. Aún y así…

Compré algunas cosas. Por ejemplo:

Hand-knitted angel

Angelito de punto hecho a mano

No es que yo sea muy de Navidades, pero como sabéis estoy escribiendo una serie con ángeles así que…

Ya que estaba allí, aproveché para hacerle una foto al cine, el Penistone Paramount que cumple 100 años este año, y es uno de los amores de mi vida. Le han pintado la fachada para celebrarlo.

The Penistone Paramount. 100 years old. Looking Good!

The Penistone Paramount. 100 años. ¡Se conserva bien!

Este mes os he estado dando la lata hablando de NaNoWriMo (National Novel Writing Month) que es una iniciativa a la que se puede apuntar uno y es como un reto personal a escribir una novela de al menos 50000 palabras en un mes (Noviembre).

Winner-2014-Web-Banner

¡Y gané! De hecho, el borrador de mi novela pasa algo de las 60000 palabras y me sobró algo de tiempo.

Me encantaría compartir un poco de la novela, pero era la tercera en mi series Asuntos Angélicos que os he mencionado alguna vez, y me pareció que sería difícil compartir algo que no revelara mucho de la historia en los otros dos libros y que se pudiera entender sin haberlos leído. Así que, en lugar de eso decidí compartir el segundo capítulo del la primera novela en la series Alerta Pink (por si no os acordáis, aquí compartí el primer capítulo):

Capítulo 2. El encuentro (Parte 1)

Yo no era demasiado soñadora o romántica…Vale, por supuesto me gustan las historias románticas y una no puede evitar soñar, pero yo no creía de verdad  que ese tipo de cosas me fueran a pasar a mí nunca. Y por supuesto no  esperaba que el chico perfecto se presentara de improviso, me arrebatara en sus brazos y me llevase al paraíso. (Para empezar estaba bastante convencida de que no tendríamos la misma opinión sobre qué es el paraíso.) Incluso en los cuentos de hadas esas cosas sólo le pasan a las princesas y otras heroínas de ese tipo. Chicas normalitas y corrientes como yo casi nunca eran las protagonistas de ese tipo de historias. Por supuesto el Feminismo y la concienciación social y étnica habían expandido el tema y las historias y cuentos modernos eran un poco más “equitativos” y “justos”. Pero con la mano en el corazón yo seguía prefiriendo los cuentos de hadas de siempre.

Debido a mi realista (más que pesimista) opinión de la vida, yo no esperaba que el perfecto candidato a mi novio de mentirijillas apareciera así sin más. Si ésta fuera una de esas historias, no sólo habría aparecido y sido perfecto, sino que se habría enamorado locamente de mí y al final yo me habría dado cuenta de que la pretensión se había transformado en realidad. Lo sé, habéis leído la historia. Y visto la película. Yo también. Aún y así…

Un chico nuevo llegó a la escuela. No era guapo en el sentido convencional, pero tenía “algo”. Pelo oscuro, ojos grises, alto, rasgos marcados…No el típico chico mono (estilo Zac Effron), pero más uno de esos tipos profundos y torturados, atractivo a lo duro (quizás como el Robert Pattinso, aunque de hecho a mí no me gusta demasiado, pero entiendo porque le gusta a muchas chicas). Y tenía mucho estilo. Chaqueta de cuero, siempre vestido de negro, rodeado de un ligero aire de misterio…incluso de amenaza y riesgo.

Como siempre las chicas populares tomaron la iniciativa e intentaron sonsacarle toda la información posible. Usaron sus técnicas más efectivas, incluyendo parpadeando para mostrar la enorme cantidad de mascara que usaban, desabrochándose  algunos botones de la blusa del uniforme, riéndole todas las gracias (y las sin-gracia)…Pero el parecía resistirse y no consiguieron sacarle ni una sonrisa.

Lorna, Silvia y yo oímos a Chloe (la jefa de las animadoras, ya conocéis el tipo, rubia, alta, ojos azules, atlética y bien proporcionada…) hablando con su mejor amiga Zoe (tipo muy similar pero morena) después de pasar algún tiempo con el chico nuevo:

—¿Qué crees que le pasa? Sólo contesta en monosílabas. Y dice que se llama “G”. ¿”G”? ¿Qué tipo de nombre es “G”?

—No te preocupes…Probablemente es gay.

—Tengo que saberlo. Le diré a Scott que hable con él después del entrenamiento esta tarde. Los tíos a veces pueden ser tímidos con chicas a las que no conocen.

Chloe había salía con Scott desde hacía unos meses, y Zoe estaba saliendo con Chris. Yo dudaba que el tal G fuera tímido. Tenía una mirada muy intensa y una sonrisa traviesa. Silvia dijo:

—Creo que nos está mirando.

Nuestra primera reacción en esos casos era mirar a nuestro alrededor porque  los chicos nunca nos miraban. Pero no había nadie más. Sí, parecía que nos estaba mirando.

—Creo que tienes razón— dijo Lorna.

—Pues no sé por qué— dije yo.

Nos fuimos las tres a la biblioteca a estudiar un rato. Cuando salimos, el entrenamiento de fútbol había terminado. G nos intrigaba, pero ninguna de las chicas populares estaba por allí y parecía poco probable que fuéramos a conseguir información alguna ese día. Yo acompañé a Silvia y Lorna a la parada de autobús y me eché a andar hacia casa. Cuando estaba a medio camino llegó Seth  en su viejo cacharro. Su padre le había prometido que le compraría un coche nuevo si sacaba buenas notas y conseguía que le aceptaran en una buena universidad, así que había estado trabajando duro a comparación con sus estándares habituales.

—¡Eh Pink! ¡Sube! ¡Te llevo a casa!

Me monté a su lado. Llevaba la música a todo volumen pero la bajó cuando me subí.

—¿Cómo fue el entrenamiento?

—Como siempre. Si al entrenador no se le ocurre alguna idea nueva nunca ganaremos a nadie este año.

—Creí que habías dicho que teníais un equipo fuerte.— La verdad es que yo no prestaba mucha atención a su charla sobre fútbol, pero de vez en cuando algo se me quedaba grabado.

—Si, pero no nos irían mal un par de tíos más…quizás un defensa potente…un goleador…

—No es muy probable que consigáis nuevos jugadores con la temporada tan avanzada, ¿no?

—Toni pensó que el tío nuevo éste…se hace llamar G, podría ser un jugador, aunque no parece lo suficientemente fuerte para ser un defensa pero…nunca se sabe qué talentos esconde la gente, pero no. Le dijo al entrenador que no le interesaba el fútbol. Parece que le gusta correr…y, no lo creerás…“la gimnasia de competición”! ¿No te parece la cosa más rara que has oído?

A mí siempre me ha gustado la gimnasia…No practicarla…Por más duro que trabaje no tengo ni estilo ni demasiado sentido del equilibrio, pero me encantaba ver gimnasia. Uno de los pocos deportes que me interesaban.

—¿Qué tiene de  malo la gimnasia? Tienes que estar muy en forma y ser fuerte…

—Ya, pero un poco femenino, ¿no te parece? Scott me estaba diciendo que Chloe había estado intentando hablar con él…“hablar”, ¿sabes? Ya sabes lo que quiero decir…

—Flirtear y enseñarle el sujetador, vamos…

Él se rió e hizo un gesto de garra.

—¡Gggggrrrr! ¡Cómo te pones! Eres demasiado seria. Pero supongo que eso es lo que quiero decir…Y él la ignoró. Bueno, no la ignoró, pero sólo respondió sí o no…Si Chloe no consigue acelerarle tiene que tener algún problema.

—Quizás prefiera otro tipo de chica…

—¿De veras? ¿A qué tío como dios manda no le gusta Chloe? Puede que no te guste como persona, pero está muy buena. ¿Quién crees que podría ser más de su tipo entonces? ¿Quizás tú?— Y se echó a reír. Y siguió riéndose…Mi decisión de mostrarle de qué era capaz aumentó exponencialmente.

Tan pronto como me dejó en casa y llegué a mi habitación me conecté con Lorna y Silvia. Estaban las dos en casa de Lorna. Les dije lo que había descubierto.

—¡De veras, Pink, Seth es un idiota total!— gruñó Lorna—. Quizás lo mejor sería que le enviases a freír churros.

—Ni se enteraría de qué iba el asunto y no me daría ninguna satisfacción. No, estoy aún más decidida que antes a seguir adelante con el plan.

—Se merecería que salieses con el tal G—dijo Silvia.

—Estaba pensando lo mismo, pero no sabemos nada de él. Y no somos las únicas. Parece que nadie sabe nada sobre él, ni siquiera de dónde ha salido. Podría ser un indeseable por lo que sabemos. Y además, dudo que esté interesado.

—Bueno, la poca información que tenemos sobre él tiene buena pinta —Lorna resumió—. No le gusta el fútbol, así que dudo que pase mucho tiempo con Seth y su grupo. Le gusta la gimnasia y a ti también te gusta el mismo deporte, así que tendrías algo de que hablar. Y parece inmune a los encantos de Chloe y su banda de chicas guapas…

—Y no se te vaya a olvidar que nos estaba mirando —dijo Silvia.

—No estoy segura de lo que eso pueda significar. Puede que pensara que somos raras o algo así…Tendremos que esperar a ver lo que pasa durante los próximos días y si hay alguna novedad… —dije yo.

—Sería todo un éxito si consiguieras salir con él…Es completamente nuevo en el mercado y no es de por aquí…un tío tan fresco y objetivo como encontrarás en estos lares —dijo Lorna.

—Ya veremos.

G se convirtió en el centro de atención la semana siguiente, aunque no parecía que el interés fuera recíproco y daba la impresión de que intentaba volverse invisible la mayoría del tiempo. Pero tenía una forma muy extraña de aparecer donde fuera que Lorna, Sylvia y yo estábamos, incluso cuando no le tocaba la misma clase que a nosotras.

—¡Te digo que nos está mirando! —dijo Sylvia por millonésima vez.

—Sí, ¿pero a cuál de nosotras está mirando? —preguntó Lorna.

Yo estaba algo aburrida de repetir la misma conversación al menos una vez al día, cuando no varias veces el mismo día. Esta vez acabábamos de salir de la biblioteca y él estaba en la acera al otro lado de la calle, apoyado en la pared, y parecía estar mirándonos.

—¿Quién sabe? —respondió Sylvia una vez más.

Ya estaba harta. No era tan difícil de saber.

—Si de verdad queréis saberlo, es bastante sencillo. OK, Sylvia, ven conmigo. Lorna, tú quédate ahí.

Agarré a Sylvia del brazo y me la llevé a rastras conmigo hasta el escaparate de la tienda de la esquina. No, G no estaba mirando a Lorna; sus mirada nos siguió a nosotras.

—Ahora, tú quédate ahí.

Dejé a Sylvia en la tienda y yo crucé al otro lado de la calle donde G estaba. Ahora no había duda posible. Por difícil que fuera de creer, me estaba mirando a mí. Sylvia y Lorna se reunieron conmigo, muy excitadas, pero intentado hablar en voz baja (aunque no me pareció que con mucho éxito). Al menos podía estar agradecida porque no se habían puesto a dar saltitos. No éramos unas chicas particularmente saltarinas.

—¡Oh Dios mío! ¡Te está mirando a ti de todas todas! —dijo Sylvia, intentando no echarse a pegar chillidos.

—Sí, sí, lo está. Eso es. ¡Es el tipo para nuestro plan —concluyó Lorna.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó Sylvia.

—Lo primero, salir de aquí.

Esta vez fuimos a mi casa y charlamos mucho rato. Sylvia y Lorna sugirieron todo tipo de ideas alocadas planes estrafalarios para llamarle la atención a G. O más bien para “canalizar” su atención, ya que parecía que por algún motivo indeterminado yo ha había captado su atención. Todas sus sugerencias requerían una buena dosis de flirteo y de hacer papeles que no me resultaban muy familiares, como el de la dama en apuros o la fan alocada. No estaba segura de qué estrategia iba a usar, pero sí, parecía valer la pena el intentar conseguir que saliese conmigo. Y yo me sentía bastante curiosa sobre él y su interés en mí. ¿De qué iba todo aquello?

Cómo conseguirlo era otra cuestión. No sé si os habéis dado cuenta, pero los chicos no son mi especialidad. I aunque estaba decidida, trabajos, estudios y cosas urgentes por el estilo lo fue apartando a un lado y lo empujó al fondo de mi cerebro. Continué retrasándolo, intentando encontrar el momento adecuado para actuar, e ignorando los “consejos” de Sylvia y Lorna (para ser sincera, presión).

Un sábado por la mañana, más o menos un mes después de la aparición de G, Lorna, Sylvia y yo habíamos quedado en encontrarnos en Atlantis (una librería independiente). Yo había llegado algo temprano y entré a echarle un vistazo a los libros viejos. Estaba mirando una bella copia ilustrada de El gran Gatsby cuando alguien me tocó el hombro. Me giré, y allí estaba él, G.

—Hola.

—Hola.

Vale, ninguno de los dos íbamos a ganar un concurso a la originalidad o conseguir entrar en un libro que recogiera las más famosas palabras para iniciar una conversación.

—Me estaba preguntando cuándo tendría la oportunidad de pescarte a solas. Parece que siempre estés con tus amigas…Lorna y Sylvia, ¿no?

—Sí. Ya…habíamos notado que nos estabas mirando.

—Quieres decir que te estaba mirando a ti. Una forma interesante de comprobarlo científicamente. Aunque después de aquello supuse que habrías continuado y me habrías venido a hablar, pero no lo  hiciste —dijo él.

—Yo…no sabía qué significaba, pero nos lo estábamos preguntando y yo estaba aburrida de tanto especular…No sospechaba que me estuvieras mirando a mí.

—Pero al menos tenías esa esperanza.

—No.

No digáis que no os había advertido. Ya os he dicho que no se me dan bien los chicos y no podría flirtear ni aunque me fuese la vida en ello, así que…

—Oh, vale.

—No quería decir…Perdona, no se me dan bien estas cosas.

—¿Qué cosas?

—Ya sabes, flirtear y todo eso…Las relaciones con los tíos no son mi punto fuerte.

—Yo no me preocuparía mucho de eso si fuera tú…Volvamos a empezar. Hola Pink, soy G. Supongo que Pink no es tu nombre de verdad. ¿Cómo te llamas en realidad?

—Petra.

—¿De dónde viene el nombre?

—Siempre me ha gustado el rosa, y Pink en particular. Y no me gusta mi nombre de verdad, así que…

—No, me refería a tu nombre de verdad.

—Mi padre era un arqueólogo amateur cuando era joven y le gustaba mucho Petra.

—Supongo que podría haber sido peor.

—¿Cómo qué? ¿Abu Simbel o los jardines colgantes de Babilonia?

Se rio. Una risa corta pero sincera. Y luego sonrió. Tenía la sonrisa más rara y misteriosa que yo hubiese visto nunca, incluyendo a todos (hombres y mujeres). Imaginaos a la Mona Lisa, pero en hombre joven. Astuta, cómplice y misteriosa al mismo tiempo…

—¿Y tú? ¿Qué significa G?

En ese momento llegaron Lorna y Sylvia que se pararon en seco cuando me vieron hablando con G.

—Seguiremos hablando en otro momento. Quizás dentro de un par de días, durante el Día del Lago. Junto a la pequeña iglesia en la orilla norte. Después de comer.

—¿Por qué estás tan seguro de que será dentro de un par de días?

—Sé cosas…

Se fue. El Día del Lago era una tradición de la Escuela St. Mary. La directora, la Sra. Langston, había estudiado en Mount Holyoke College y le encantaba su Día de la Montaña, en particular la idea de que de repente, sin previo aviso, toda la escuela se montaba en los autobuses y se iba de excursión y pasaban el día fuera. Como no había ni montañas ni siquiera colinas que se merecieran el nombre cerca de St Mary, pero tenían el Lago Swallow (Golondrina) en las cercanías, decidió instituir en su lugar el Día del Lago. La fecha exacta cuando tendría lugar era un secreto muy bien guardado, sobre el que se especulaba mucho, así que yo no tenía ni idea de cómo podría haberse enterado G, si tenía razón, de cuándo iba a ser.

Sylvia y Lorna se pararon un buen rato preguntándome sobre mi encuentro con G, pero lo cierto es que no tenía mucho que decirles.

—¿Creéis que de verdad sabe cuándo será el Día del Lago? —preguntó Sylvia.

—Parecía muy seguro, ¿pero cómo lo iba a saber? No lleva aquí ni dos minutos y no conoce a los maestros…al menos que nosotras sepamos. ¿Por qué se lo iban a decir a él?

—Quizás su familia sea muy rica y hayan hecho una donación substancial…—sugirió Lorna.

—Estoy segura de que si alguien hubiese hecho una donación enorme nos habríamos enterado de ello, lo habrían publicado en el periódico local y anunciado por todas partes. Y estoy segura de que cualquier benefactor tendría cosas mucho más importantes que preguntar que cuándo iba a ser el siguiente Día del Lago —dije yo. Teníamos que tener cuidado y no dejarnos llevar por nuestras teorías, si no, G acabaría no siendo solo James Dean sino también Rockefeller. Su referencia a la pequeña iglesia era correcta, pero eso solo significaba que debía haber visitado el lago en algún momento ya que era un lugar bastante popular en esa zona. Eso no tenía nada de misterioso.

Finalmente conseguí que las chicas dejasen de hablar de G y pasásemos a otros temas. Aunque tengo que admitir que me moría de curiosidad por ver si tendría razón y el Día del Lago sería de verdad dentro de dos días. Por supuesto esa no era la única razón por la que me sentía curiosa. También quería ver qué me iba a decir la próxima vez que nos encontráramos. Me había parecido muy decidido, pero no tenía ni idea de sus goles o intenciones.

Si estuviera intentando hacerme pasar por alguien interesante y por encima de esas cosas os diría que un par de días más tarde ya me había olvidado de las predicciones de G y fui a la escuela sin expectativas. Lo cierto es que estaba agitada ese día, y Sylvia y Lorna no habían dejado de hablar de ello en el ínterin. Así que cuando al cabo de cinco minutos de haber empezado nuestra primera clase sonaron las campanas y anunciaron el Día del Lago nos excitamos mucho.

—Pero, ¡él no está aquí! —dijo Sylvia —. Debería haber estado en clase con nosotras peo no ha venido.

—Bueno, supongo que si de verdad sabía que no iba a haber clase debe haber encontrado algo mejor que hacer que venir de excursión —dije, haciendo ver que no me importaba.

—¡Pero había quedado contigo! —dijo Lorna.

—Sobreviviré.

Aún y así, no me pude resistir y dejé a Sylvia y a Lorna después de comer y paseando por la orilla del lago me acerqué a la pequeña iglesia. Y allí estaba él. G iba vestido de negro de cabeza a pies, como siempre, llevaba una chaqueta de piel negra, y estaba de pie al lado de una motocicleta que a mí me parecía muy grande para su edad. ¿Una Triumph? Negra, brillante, impresionante es la descripción que os puedo dar. Las motos son otro de los temas en los que no me especializo.

—¡Guau! ¿Es tuya?

—Sí.

—¡Muy chula! Un  poco Ángeles del Infierno, ¿no?

Su respuesta fue una sonrisa más rara incluso de lo norma. ¿Qué demonios pasaba con él?

—Así que tenía razón. Sobre el Día del Lago, quiero decir. ¿Cómo lo supiste?

—Ya te dije que sé cosas…

—Así que te haces el misterioso…vale. Me preguntaste sobre mi nombre, el otro día, pero nunca me respondiste sobre el tuyo. ¿Qué significa G?

—Nada…Solo…decidí cambiar de estilo de vida y escogí un nuevo nombre. Ahora me llamo G.

—¿Como Ali-G o los hombre G?

—Muy divertido. Ya me lo habían dicho antes.

—Al menos no es el punto G. Y sí, estoy segura de que también te lo habían dicho.

—Podría ser la fuerza G.

—Si…¿pero no es algo religioso, como Malcolm X?

—No. Nada que ver con la religión.

No sabía por qué, pero no le creí, y me pareció que se había puesto muy tenso cuando mencioné la religión, pero probablemente era demasiado pronto para ir de indagación. Era algo raro ya que a los tíos de hoy en día no parecía preocuparles la religión y no era usual que hablar de ella consiguiera ninguna reacción…Quizás tenía algo que ver con su referencia a su antiguo estilo de vida. Quizás había estado en una secta o algo así…O quizás yo debería dejar de inventarme cosas. Estaba siendo discreto y no me había dado mucha información sobre sí mismo, pero eso era justo. Nos conocíamos hacía cinco minutos como quien dice, aunque ahora todos eran amigos de todos y publicaban detalles íntimos de sus vidas sin darle ninguna importancia, así que su actitud era algo anticuada, aunque yo la encontraba vivificante. Cuando la gente anunciaba cada íntimo detalle de sus vidas a los cuatro vientos solo podía significar que no había nada que valiese la pena saber sobre ellos. Aún y así, no pude evitar seguir preguntándole cosas, aunque fueran menos íntimas.

—¿Por qué te vistes siempre de negro?

—Me cansé de ir de blanco.

Esa sonrisa suya de nuevo. Era enigmático. No tenía ni idea de lo que estaba hablando pero sospechaba que no llegaría mucho más lejos con mi tipo de preguntas.

—¿Podemos hablar ya o aún tienes más preguntas que hacerme antes de que podamos continuar? —me preguntó, sonriendo aún.

—Solo una más. ¿Por qué yo? No eres de aquí y supongo que no conoces a nadie del lugar —le miré y negó con la cabeza—, así que, ¿por qué yo? No puede ser mi aspecto, de eso estoy segura. No soy una gran belleza. Del montón. —No era falsa modestia. No soy muy alta, pelo corto castaño y ojos marrones (un poco verdes), rellenita…

—Eso es parte del atractivo —la sonrisa de nuevo.

—Chicas como Chloe han intentado hablar contigo sin conseguir nada, y por lo que me han dicho a los chicos de tu edad les resultan irresistibles.

—Eso es una generalización injusta. No todos tenemos el mismo gusto.

—¿De veras? ¿Entonces eres un raro? ¿Te atraen las personas que no son atractivas?

—Ah no, por ahí no me vas a pillar. No soy tan estúpido como tu amigo Seth. Sé que estás enfadada con él por la manera en que te trata como si le dieras pena, y no estuvieras ni la altura de su zapato. No he dicho que no fueses atractiva. Tú eres la que lo ha dicho.

Había ido demasiado lejos. Tuviese razón o no, esa no era manera de hablar de un amigo mío. ¿Y cómo demonios se atrevía a insinuar que sabía cómo me sentía?

—Escucha, Sr. G o como quiera que te llames, no metas a mis amigos en esto. No sé quién o qué te crees que eres, pero eso no te da derecho a hacer comentarios y criticar a la gente a la que conozco y quiero. Te deseo una vida feliz.

Me di la vuelta y eché a andar tan aprisa como pude de vuelta con el resto del grupo. Esto había sido una equivocación. ¡Salir con él! Ni en mil años.

Debió correr porque estaba de nuevo a mi lado.

—No te enfades. Anda, sé que has estado pensando en vengarte de los comentarios que hace sobre ti saliendo con un candidato apropiado. Y sé que tú y tus amigas habías pensado en mí para el papel.

Debí tener aspecto de asombrada porque añadió:

—No te preocupes. Tus amigas no me lo han dicho y nadie más lo sabe.

—Y si te pregunto cómo lo sabes me vas a decir que sabes cosas…

El asintió y sonrió.

—Te lo tienes muy creído…No me importa ni lo que sabes ni cómo lo sabes. Puedes guardarte todos tus conocimientos y tus secretos para ti solo. La vida es demasiado corta para esto, si quieres mi opinión. Estoy segura de que puedes encontrar otra chica que sea tan poco atractiva como yo para lo que sea que tienes pensado. Buena suerte.

Ningún tío se merecía el tener que soportar todo aquello por él, en mi opinión. Se lo podía meter donde le cupiese. Eché a andar aún más deprisa que antes. Y no tenía la menor intención de pararme o de que me parasen.

Esta vez me siguió motorizado y resbaló en la gravilla hasta pararse a unos pocos metros de mí.

—Me estoy ofreciendo voluntario a hacer el papel con Seth. No tengo ningún problema con ser tu novio oficial. Sé que no quieres una relación de verdad. Eso me va al dedillo. Yo tampoco quiero una. Opino como tú que se invierte demasiado tiempo en relaciones con el sexo opuesto a nuestra edad. Pero también sé que la actitud de Seth te parece enojosa y tienes razón. A un montón de tíos les encantaría ser tu novio si de veras quisieras uno.

—Ahora lisonjas…Aprendemos rápido —le contesté intentando ser irónica.

—Vamos, Pink. No soy de aquí. Como has dicho antes algunas de las chicas a las que se consideran entre las más bellas y deseadas por todos los chicos se han acercado a mí sin éxito. Te llevaría muchos puntos si tú consiguieras lo que a ellas se les ha resistido. Y no te daré mucho trabajo. Haré mi papel a la perfección en público. No tienes que preocuparte.

—¿Por qué insistes tanto? ¿Tú que ganas con todo esto?

—Oh, no te preocupes. No tengo malas intenciones. Ya te dije que no me interesan las relaciones…ningún tipo de relaciones…

Cuando alguien dice que no te preocupes dos veces seguidas, uno debe preocuparse definitivamente. No tenía una respuesta preparada y me lo quedé mirando. No sé qué expresión debía hacer porque se sonrojó y añadió rápidamente:

—Sé que Chloe y Zoe y todas esas chicas se estaban preguntando…Pero están tan convencidas de que son irresistibles…No soy gay. Simplemente tengo otras prioridades ahora mismo. Pero eso quedará entre tú y yo. Todos los demás creerán que estamos liados. Seremos convincentes.

No dije nada. ¿Era gay, era hetero, o simplemente no le interesaba el tema? ¿Me importaba algo todo eso? Sí, tenía razón. Si me presentaba en la escuela colgada de su brazo y era su novia oficial la gente lo notaría y me tomaría más en serio. Y zarandearíamos la opinión de Seth. ¿Pero que quería a cambio? ¿Y por qué se resistía tanto a decírmelo?

—Todo eso está muy bien, y no te preocupes, no estoy interesada en tu orientación sexual. Te la puedes guardar para ti. Tienes razón en mi opinión sobre las relaciones. Pero sigues sin haberme dicho por qué me escogiste a mí de buen principio. Y no me digas que eres un buen Samaritano ayudando a chicas necesitadas. ¿De qué va todo esto?

Me miró con una de sus miradas  penetrantes, esta vez sin sonreír. Después de lo que parecieron horas dijo:

—Creo que podríamos trabajar juntos.

—¿Trabajar? ¿Quieres decir deberes? ¿Un trabajo de clase?

—No exactamente.

Gracias a todos por leer, y si os ha gustado, ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid, y…bueno también podéis hacer CLIC si os apetece en los varios link o en los otros sitios en la página, que hay libros, blogs…No os quedéis con las ganas!

Hola a todos:

Os quiero pedir un favor. Me explico. Me parece que ya os había comentado que el proyecto en el que estoy trabajando ahora (bueno, ahora mismo estoy haciendo una traducción para un colega escritor, pero “mi” proyecto) es una serie de novelas juveniles. La primera de la serie ‘Pink Matters’ está ya terminada en versión inglesa y la he enviado a varias lectoras que se ofrecieron en un grupo de Goodreads. De momento no he recibido una gran respuesta. Había empezado a traducirla al castellano (llevo un capítulo y un poco) cuando me lié a publicar algunas novelas cortas, traducir una, y luego empecé con la otra traducción.

A pesar de que no hay mucho material de momento, os quería pedir opiniones. Ya sé que no es mucho, sólo un capítulo, aunque algo larguito, y es un borrador, osea que os pido que ignoréis formatos, faltas (ya que no lo he corregido más), y cosas de ese estilo. Lo que quiero que me digáis es si os parece que se puede leer y que tiene algo de interés. También he de reconocer que no estoy al tanto de algunas de las expresiones de hoy en día en castellano y para traducir algunos tipos de personajes (si lo leéis ya sabréis a qué me refiero) me he fíado del internet (contaba con preguntarle a la gente luego, pero no sé si habrá luego…) así que seguro que hay expresiones que no se usan (no sé que es un geek en castellano, pero es que no existían en esa forma en mi época en España). También lo bajaré a Wattpad pero no he tenido muchos comentarios allí aparte de Frank…

Os estaré eternamente agradecida si me decís qué os parece, pero de verdad. Prefiero tener el disgusto ahora que luego…

Muchas gracias!

Asuntos angélicos 1. Alerta Pink

Capítulo 1. Petra (alias Pink)

Es verdad. Nadie puede hacerte sentir tan humillada como un amigo íntimo. Sí, estábamos muy unidos. Pero de ahí a asumir…Seth y yo nos conocíamos hacía muchos años, él vivía en la casa de al lado, íbamos a la escuela juntos, compartíamos cosas…Y Seth era el chico más popular del Instituto (y por lo tanto el chico más popular de mi universo), y tenía todas las chicas que quería y todo eso. Ya lo sé, habéis visto la película. Y sabéis que todo el mundo creía que estaba enamorada de él y no era una pena que yo no fuera “su tipo”, y fuera “del montón” y… “llenita”…Pero, OK, acepto que todo le mundo se creyera eso y me tuvieran pena. Lo que no acepto, ni de broma, lo que es realmente ofensivo, es que “él” mismo se lo creyera. Me había llamado por teléfono la noche fatal (el 5 de Noviembre si lo queréis saber), alrededor de la medianoche, bastante bebido, para pedirme que le fuera a recoger a la fiesta de Cris. Me habían invitado pero estaba muy ocupada escribiendo y sabía como eran ese tipo de fiesta. Porque por supuesto, yo también era “aburrida”, “inteligente” y “estudiosa”. No bebía y no tomaba drogas.

Lo fui a buscar (tuve que tomar prestado el coche de mis padres, pero les gustaba Seth, y yo estaba convencida de que al menos mi madre pensaba que las cosas se “desarrollarían” entre nosotros) y lo encontré dándose el lote con una chica. No la había visto nunca, probablemente de una ciudad vecina. Una vez se despidió (algo así como ‘te llamaré’ pero muy difícil de entender con la bebida) me siguió, o más exactamente, lo medio llevé a cuestas al coche. Tuve que pararme una vez para que vomitara. Entonces, cuando paré delante de su casa para dejarle salir, se volvió hacia mí, me besó en la mejilla (una experiencia inigualable oliendo aún a vómito y todo eso) y dijo la frase memorable:

“Sabes, Pink, que si algún día…necesitas a un tío…Si no puedes encontrar…Yo…Yo lo haré contigo.”

Yo le empujé fuera del coche contagiada de las náuseas. Y no conseguí dormir después de eso.

Al día siguiente la cosa se puso aún peor aunque yo lo creía imposible. Tenía la esperanza de que no recordara el comentario, y ni siquiera esperaba o quería una disculpa, pero…Oh, no, eso hubiera sido demasiado fácil. Intenté evitarle durante todo el día, incluso decidí no contárselo a mis mejores amiga, Lorna y Silvia. ¿Lo entendéis? Quizás si no hablaba de ello, no habría pasado de verdad. Podía hacer ver que había sido una pesadilla y me lo había imaginado todo.

Dejé la escuela sin verle y pensaba que mi plan había funcionado y estaba a salvo. Pero no, sería mucho pedir. Cuando llegué a la puerta de mi casa oí a alguien que corría hacia mí. Ni siquiera me hizo falta darme la vuelta; sabía que era él.

“Pink, Pink! ¡Eh…He estado intentando pillarte todo el día!

“Pues por fin lo has conseguido. ¿Qué querías?”

“Yo…Escucha, sobre lo de ayer…”

Tampoco quería avergonzarle. Era mi instinto maternal hacia él que se había desarrollado a lo largo de los años (si no estaba imprimido en mi ADN) y no lo conseguía desconectar, ni siquiera cuando era vil. Decidí hacer ver que no me acordaba.

“ ¿Ayer?”

“Lo del sexo…yo…”

“Olvídalo.”

“No, no. No es eso. Yo sólo…Sólo te quería decir…que iba en serio. No era cosa de la bebida…Por supuesto, no hace falta que te preocupes por nada. No se lo contaría a nadie.”

Estaba a punto de preguntarle si estaba hablando en serio, pero me estaba mirando con cara solemne y ‘comprensiva’. No se me ocurrió qué decir y él malinterpretó mi silencio.

“Está bien. No hace falta que digas nada. Nos vemos.” Me dijo, dándome una palmadita en la espalda. Mi único consuelo fue que al menos no me dio la palmadita en la cabeza, como a un buen perro. Para ser sinceros no era un gran consuelo.

Me podría haber echado a gritar, y de hecho lo hice cuando entré en la casa y me encerré en mi habitación. ¡Lo quería matar! Y sin duda hubiese sido homicidio justificado.

Estuve muy preocupada y dolida un par de semanas, e intenté evitar a Seth con poco resultado. Él parecía no tener ni idea de mis esfuerzos o sentimientos.

No me lo pude guardar más tiempo, y finalmente se lo conté a Lorna y Silvia. También nos conocíamos hacía muchos años, y habíamos ido a la misma escuela y clase desde que éramos pequeñas, aunque Lorna y Silvia vivían en High Ridge, una ciudad vecina. Siempre nos habían interesado las mismas cosas y habíamos pasado el rato juntas, ya que no encajábamos fácilmente en ninguno de los grupos usuales. Estudiosas y amantes de los libros, pero no repelentes (ni siquiera llevábamos gafas), del montón pero no terriblemente feas, no muy deportivas pero tampoco tan torpes como para convertirnos en víctimas propicias de todas las bromas. Y sí, no estábamos en el grupo de la gente ‘in’ y de moda, pero no atraíamos la atención con estilos raros de ropa, maquillaje o tatuajes. En resumen, éramos invisibles y grises. Y hasta entonces eso nos había convenido. También era verdad que mi amistad con Seth nos daba algo de credibilidad y evitaba que cayéramos de pleno en uno de los grupos despreciados.

Yo había estado intentando hacer ejercicio, comer sanamente  y perder peso, y algo de éxito había tenido, aunque era lo suficientemente realista para saber que nunca llegaría a ser Barbie…Incluso si me matase de hambre, la estructura de mi cuerpo no cambiaría hasta el punto de tener piernas que me llegasen a los sobacos y aunque aún tenía esperanzas para mis pechos, hasta entonces se habían negado a convertirse en algo que pudiera atraer la mirada de los chicos.

A Lorna se le había dado mejor lo del crecer, y aunque se negase a aceptarlo cuando Silvia y yo se lo decíamos, se había convertido en una chica atractiva. Era muy evidente que cuando estábamos las tres junta lo chicos ahora la miraban a ella, mientras que antes solían deslizar la miraba sobre nosotras para fijarse en alguna otra persona. Su recientemente alisado y largo pelo marrón, ojos color avellana, perfecto cutis aceitunado y boca en forma de corazón la hacían muy bonita, incluso sin maquillaje. Y era menuda y bien proporcionada. Incluso había salido con algún chico, aunque de momento aún no había encontrado a su príncipe azul.

Por otro lado, la adolescencia no se había portado tan bien con Silvia que de repente había dado un tirón que la había hecho más alta que la mayoría de los chicos de nuestra edad, muy delgada, y lisa como una tabla de planchar. A pesar de innumerables visitas al ortodontista y una sucesión de aparatos que se merecían figurar en un artículo sobre implementos de tortura en Wikipedia, su sonrisa no estaba hecha para anuncios de dentífricos y ella se había vuelto aún más tímida que antes. Desde mi punto de vista de mejor amiga tengo que añadir que las encontraba a las dos hermosas y las mejores amigas que una chica pudiera desear.

Cuando les conté lo que había hecho Seth sus reacciones fueron las que me esperaba.

Lorna estaba indignada.

“¿Quién se cree que es él, eh? Anda… ¿Cómo puedes ser su amiga? No necesitas a ese idiota, Pink. Definitivamente not.”

Silvia siempre era amable y lo perdonaba todo. Yo siempre sospeché que a ella le gustaba Seth…Bueno, vale, le gustaba a la mayoría de las chicas, pero Silvia era tan tímida que casi nunca se permitía pensar en chicos, ya que la hacía desmoronarse. Pero yo había visto como se sonrojaba cuando Seth miraba hacia ella o le hablaba…si no amor…encaprichamiento al menos.

“Probablemente sólo estaba intentando ser amable…Es un tío a fin y al cabo. No entiende lo que sentimos sobre estas cosas. Estoy segura de que no intentaba humillarte.”

“Pues menos mal, ¿no? No creo que lo hubiera podido hacer nada mejor si hubiese estado intentando humillarte…Un polvo de pena…. ¡Ughhhh! ¡Me pone enferma!” Dijo Lorna, aún enfadada.

“Sí, yo también estaba muy enfadada al principio. Pero ahora…en lugar de seguir echando humo por la cabeza, creo que quizás debería tomar la iniciativa y hacer algo.”

“Sí, pero ¿qué?”

“De eso es de lo que os quería hablar. Le tengo que ajustar las cuentas.”

“ ¿Cómo?” Preguntó Lorna, interesada.

“Tengo que demostrar que se equivoca.”

“Quieres decir… ¿echarte novio?.. ¿No es un poco demasiado?” Dijo Silvia, evidentemente horrorizada por la sugerencia.”

“No creo que haga falta ir tan lejos como echarme novio. No quiero novio. Soy demasiado joven y tengo muchas cosas que hacer…De todas formas sabéis que pienso de todo eso.” En resumen lo que pienso de eso es, muy bonito en teoría pero en realidad una gran pérdida de tiempo a una edad en que uno no tiene tanto tiempo para perder. Cosas más importantes que hacer. OK, sé que debéis pensar ‘uvas verdes’ y todo eso…Pero, con toda sinceridad… ¿chicos? Quizás cuando crezcan…si es que crecen alguna vez.

“Ya veo. Tú sólo quieres que él te vea salir con alguien…” Dijo Lorna asintiendo. “Lo apruebo.”

“Sí ya, pero ¿quién? Pregunté.

“Veamos.”

Como solíamos hacer cuando teníamos que tomar decisiones importantes o discutir asuntos serios nos fuimos al café de la biblioteca. Con la popularidad de los libros electrónicos, netbooks y tablets, móviles android, y particularmente Facebook, Twitter y otros medios de comunicación social, casi no había nadie más que gente mayor en la biblioteca. Siempre nos sentábamos a la misma mesa, al fondo junto a la ventana, y la considerábamos “nuestra mesa”.

Una vez instaladas, con nuestras Coca-cola light, empezamos a buscar candidatos virtualmente. Silvia estaba muy bien organizada e interrumpió a Lorna cuando empezó a nombrar a chicos al tuntún.

“Sería mejor que consideráramos la población de chicos.”

“¿Cómo?” le pregunté.

“Bueno, ya sabes…Como si fuera un estudio etnográfico/sociológico. ¿En qué tipo de chico estabas pensando?”

“¿Quieres que creemos un perfil?” Preguntó Lorna.

“Quizás. Pero creo que eso sería demasiado ambicioso, considerando la materia cruda que tenemos a nuestra disposición. Será más fácil ver qué hay en cuanto a grupos de chicos que puedan estar disponibles.”

“Vale. Un método científico y organizado. ¿Por qué no?” Sí, tenía sentido. No hacía falta ser súper-emocional y comportarnos como niñas. Si lo íbamos a hacer, más valía hacerlo bien. Y como era cuestión de tíos, pensar como uno podría ayudar.

Silvia sacó su i-pad de la mochila.

“¿De veras?” Le preguntó Lorna. “¿No es ir un poco demasiado lejos?”

“¿Por qué? ¿Para que está la tecnología sino para este tipo de cosas?”

“ ¿Para cosas importantes quizás? Como resolver el problema de proporcionar energía y comida a la población del mundo entero, curar enfermedades, educar a las masas…” Contesté yo.

“Sí, de acuerdo. Quizás haremos todo eso en algún momento en nuestras vidas, pero ¿qué daño hacemos utilizando una base de datos para tomar una decisión razonable sobre chicos?”

Tuve que reconocer que tenía razón. Hoy, encontrar al candidato ideal para novio; mañana, el Premio Nobel.

Lorna, que evidentemente había estado pensando en chicos un poco, se puso a cargo de nombrar los distintos grupos de posibles candidatos, mientras todas considerábamos sus pros y contras. Bueno, no siempre podíamos encontrar pros. Cuando se consideraba el asunto de una forma sistemática, parecía de lo más sorprendente que nadie saliera con alguien. Las agencias matrimoniales se merecían su dinero y más por siquiera atreverse a tal tarea.

“Veamos, veamos… ¿Con qué tipo de chico te gustaría que te viera Seth, Pink?” Me preguntó Silvia.

“Bueno…evidentemente alguien razonablemente atractivo pero con algo de cerebro…Quiero decir, tendría que ser alguien con quien él pudiera creerse que yo saldría…Seth me conoce lo suficientemente bien como para saber que yo no saldría con alguien puramente por su cara bonita…Aunque alguien que fuera solamente “una cara bonita” probablemente tampoco saldría conmigo.”

Lorna me miró seria.

“Oh Pink, vamos, no empieces así. No hay problema alguno con tu apariencia. Cualquier chico…”

“Dejémoslo. No es cuestión de eso…Seamos metódicas.” Dije yo.

“OK. Atractivo pero razonablemente inteligente…”

Pensamos un rato. No había tantísimos chicos que encajaran en la categoría…

“Siempre están los amigos de Seth…Adam no está mal…” dijo Lorna.

“No, no lo está. Ni tampoco Tony, o Chris, o Scott… ¿Estás bromeando, Lorna? ¿No te has fijado nunca en el tipo de chica con las que salen? Animadoras, chicas de moda…la más bellas o al menos bonitas…Sería una misión imposible y ya sabes que no son demasiado discretos…Cuando salen con alguna chica todo el mundo sabe todos lo detalles. ¡Incluso nosotras!” le contesté.

“Sí, Seth es le único con algo de clase en su grupo de amigos.” Por supuesto, esa fue Silvia. ¿No os había dicho que a ella le gusta Seth?

“Tampoco estoy demasiado convencida sobre ninguno de ellos con respecto al tamaño de sus cerebros. Son populares y buenos en deportes y eso les da mucha manga ancha, pero con respecto a méritos…” añadí yo.

“Seth es bastante listo…creo.”

Lorna y yo miramos a Silvia. No estoy segura si yo también lo hice, pero Lorna definitivamente alzó la vista al cielo.

“Sí, y tiene un precioso pelo trigueño y ondulado, ojos verdes, hoyuelos muy monos y todo lo demás. Deja de hablar de Seth, Silvia. Él es el causante de todo este lío y evidentemente Pink no va a salir con él. No, tienes razón, Pink, ninguno de sus amigos sirven para esto. Los conoce demasiado bien, se daría cuenta de que no saldrías en serio con ninguno de ellos…No funcionaría.”

La mayoría de chicos considerados listos entraban en una de dos de las categorías más despreciadas, o los cerebros, el grupo de los estudiosos, compuesto principalmente de carácteres relegados, buenos para tener una conversación o formar grupo de estudio, pero no para salir con ellos, y los frikki informáticos.

“Theo, Paul, Mark y Luke…” dijo Silvia.

“¿Los cerebros? Por supuesto, son inteligentes, pero… ¿atractivos? ¿Les has mirado alguna vez?” dije yo.

“Bueno…sí, pero Mark…tiene unos ojos bonitos…” añadió Silvia.

“Sí, y Theo es muy alto, y Luke tiene un pelo negro rizado fabuloso, pero, Mark tiene un acné horroroso y es muy bajito, Theo es enorme y siempre está sudando, Luke lleva unas gafas muy pasadas de moda y es tan delgado que casi no se le ve de perfil y Paul…” seguí yo.

Sí, el pobre Paul era oficialmente el tío más feo de la escuela. Era un chico encantador pero si saliera con cualquiera de ese grupo seguro que Seth pensaría que estaba desesperada o me había vuelto locas. Probablemente volvería a repetirme su oferta si me viera con alguno de ellos. Tampoco funcionaría.

Lorna negó con la cabeza.

“No, ninguno de ellos servirá. No sólo son feos pero también son muy tímidos con las chicas y no tienen gracias sociales. Probablemente les daría un infarto si siquiera sospechasen que querías salir con uno de ellos…Y…”

“Sí, lo sé. Son demasiado majos y les haría daño si los usase así.” De acuerdo, me quería vengar de Seth, pero no era justo hacerle daño a otros para conseguirlo. Yo no creo en el “daño colateral”.

Llenamos otra vez los vasos de Cola light y volvimos a concentrarnos en el documento en el i-pad de Silvia…De momento sólo cruces…Sherlock Holmes solía clasificar los casos en los que estaba trabajando en categorías de dificultad según el número de pipas que se tenía que fumar para llegar a la respuesta. Fumar ya no era correcto socialmente y mujeres y pipas nunca se habían llevado demasiado bien así que…Supongo que en nuestro caso clasificaríamos problemas o planes en relación al número de colas light que nos bebíamos mientras los discutíamos. Éste podría llegar a batir nuestro record de tres.

“¿Y los frikki informáticos? No son tan sensitivos como los cerebros.” Sugirió Lorna.

Aunque los cerebros estaban bastante obsesionados con la informática, los frikki eran una categoría de chicos diferenciada. Sólo parecían tener tiempo para accesorios electrónicos, juegos, y la mayoría del tiempo parecían vivir en una realidad alternativa que sólo se cruzaba con la nuestra esporádicamente.

“Y aparte de Troy, el resto tienen una pinta bastante normal.” Afirmó Silvia.

Todas pausamos al mencionar a Troy. Era hijo del alcalde y a comparación con su hermano mayor que había terminado la escuela con una beca de fútbol y ahora estaba estudiando en Davis, la joya de la familia, era realmente raro y tenía un aspecto de lo más extraño. Siempre me hacía pensar en actores de película de terror. No parecía pertenecer a nuestro planeta. No era feo, pero como un Picasso su estética y fisonomía eran extremadamente poco convencionales. Es cierto que nadie podría pasar desapercibido dándole la mano, pero no estaba convencida de que ese era el tipo de atención que yo quería.

“¿Has intentado hablar alguna vez con Matt, Pete, Dean o Todd de algo que no sean juego, ordenadores o comics? Sé que lo habéis intentado. Yo también. Sin ningún éxito. Quiero venganza, pero no a coste de mi cordura. No quiero un novio de verdad pero al menos apreciaría a alguien con quien pudiera hablar…”

Más cruces. Seguíamos sin ningún sí.

“¿Y que me dices de los chicos invisibles?” Preguntó Lorna. A los que se refería eran a chicos como nosotras que no parecían pertenecer a ninguna de las categorías establecidas. Normales y corrientes, sin pasarse de feos, no particularmente deportistas, sin ser particularmente inteligentes, ni especialmente atractivos…

“No. Pink necesita a alguien que le llamara la atención a Seth. A alguien que le hiciera volver la cabeza si le viera con ella. Un invisible…por sus características esenciales no serviría.”

Asentí. Sí, Silvia tenía razón.

“Se daría cuenta si salieras con uno de los rebeldes.” Dijo Lorna.

Sí, incluso Hope Springs, ‘la ciudad donde nunca pasa nada’ (de acuerdo con nuestra versión revisada del lema oficial que era ‘donde todos los sueños son posibles’. Estoy de acuerdo, empalagosamente dulce, y además falso) tenía chicos malos. A nuestra edad no estábamos totalmente convencidas de que fueran genuinamente malos, no habían tenido suficiente tiempo para cometer muchas maldades, pero eran rebeldes, inconformistas y más problemáticos que la mayoría. Había que admitir que en un sitio como Hope Springs eso no era muy difícil pero…tenían un poco de mala reputación.

“Clint tiene novia. Y Jesse…” dijo Silvia.

Jesse había empujado a Silvia el año pasado y ella se había caído por las escaleras torciéndose el tobillo. Él había insistido en que no lo había hecho a posta, diciendo que tenía mucha prisa y ella estaba en medio, pero…oficialmente era persona non-grata para nosotras. De acuerdo con nuestras predicciones acabaría en la cárcel algún día. Carne de prisión iba más allá de lo que yo había pensado. No.

Habíamos llegado a nuestra tercera cola light y seguíamos sin candidatos razonables.

“No puedo pensar más.” Dijo Lorna. “Creo que debemos habernos repasado toda la clase”

Nos quedamos calladas unos segundos y entonces Silvia saltó.

“¡Tienes razón! ¡Eso es! Hemos revisado a todos los chicos de nuestra clase. Pero esos no son todos los chicos. Tenemos que buscar en otras clases. Necesitamos expander nuestro intervalo de edades.”

Cerré los ojos. Sabía adonde íbamos con esto. Podía leer el nombre que Silvia iba a mencionar en luces de neón. Pero aún tenía curiosidad por ver cómo le sacaría a relucir.

“No creo que chicos más jóvenes sean apropiados. Primero…incluso chicos de nuestra edad son inmaduros, ¿os podéis imaginar cómo deben ser los chicos más jóvenes? Un año más joven ya sería demasiado. No quieres echarte reputación de ladrona de niños.” Dijo Lorna, terminantemente. Tenía una forma de resumir las cosas e ir derecha al grano que yo siempre había admirado y creía que sería una gran ventaja para una carrera en publicidad o el cine.

“No, Seth se reiría de mí si saliera con un chico más joven. Se metería con él y conmigo todo el tiempo. No, eso no serviría para nada.”

“Anda chicas, vamos. Sabéis que no me refería a salir con un chico más joven. Lo que quería decir es que tendrías que considerar a chicos más mayores. Siempre le da status a una chica el salir con un tío mayor. Un hombre de mundo, maduro…”

“Seguro, pero ¿cómo de mayor? ¿De qué estamos hablando? ¿Chico universitario?” preguntó Lorna, girándose hacia mí y guiñándome un ojo. Evidentemente ella también había llegado a la misma conclusión sobre las intenciones de Silvia.

“Tampoco queremos pasarnos o hacer que el tío acabe pareciendo un viejo verde o un pedófilo…No, quizás alguien que sea un par de años más mayor…” añadió Silvia, intentado sonar casual, y fallando miserablemente.

“Me parece que no conocemos a muchos chicos de esas edad, ¿verdad Lorna? Pregunté, mirando a Lorna e intentando mantener la expresión seria.

“No. A mí no se me ocurre ninguno. Quizás tíos de otra ciudad…” Lorna chasqueó los dedos. “!Tengo una idea! Silvia, ¿por qué no le preguntas a tu hermano Jackson si tiene algún amigo que pueda ser apropiado? Es dos años mayor que nosotras, ¿no? No conozco a sus amigos, pero quizás alguno de ellos sirva. Podríamos llamarle.”

Lorna y yo miramos a Silvia con caras serias y decididas.

“Sí, eso parece una buena idea. ¿Por qué no llamas a Jackon, Silvia, y le preguntas?” dije yo.

Silvia nos miró a las dos, ruborizada, respirando rápida y superficialmente, intentando pensar en algo que decir. Finalmente no pudimos resistirlo más tiempo y nos echamos a reir.

“ ¡Tendrías que verte la cara, Silvia!” le dije.

“ ¡Me estabais tomando el pelo! ¡Sabíais que me refería a mi hermano!”

Lorna le dio un achuchón en el brazo.

“Por supuesto que sabíamos que te referías a tu hermano. Siempre estás intentando juntarle con Pink. Desde siempre has tenido la idea de que los dos se enamorarán locamente, serán felices y comerán perdices, vosotras dos seréis hermanas y tendrás preciosos sobrinos y sobrinas.”

“ ¡Pero a Jackson tú le gustas de verdad, Pink!”

“Sabes que pienso que tu hermano es un chico majo y me gusta, como amigo, pero…”

Lorna de nuevo se dejó de rodeos.

“Jackson es torpe, tiene una atención tan breve como la de un pez y aparte de deportes de pelota muy pocos intereses. Tú eres el cerebro de la familia, querida Silvia. Tu hermano, aunque no es feo, es un poco…”

Silvia no la dejó terminar.

“Tienes razón, esto es cuestión de venganza y no sería justo mezclar a mi hermano cuando él tiene sentimientos por ti…”

El pobre Jackson probablemente ni siquiera sabía qué sentía, pero confiaba en la opinión de su hermana sobre sus sentimientos y siempre había sido extra-amable conmigo, aunque yo había intentado tanto como pude, sin herirle, hacerle entender que no le veía como posible novio, y de hecho no quería ningún novio. Lorna tenía razón, feo no era. Tenía la perfecta sonrisa que su hermana no había conseguido a pesar de innumerables visitas al dentista, y aunque muy alto, jugaba al baloncesto y su altura le sentaba bien.

“Bueno, eso es todo. Tendremos que seguir pensando.” Dijo Lorna. “No puedo beber más Coca-cola light o seguir hablando de tíos. Tendremos que dejarlo.”

“Quizás aparecerá alguien nuevo.” Dijo Silvia, siempre optimista. Yo no creía que eso fuera probable pero asentí. ¿Para qué preocuparla más después de nuestros después de nuestros comentarios sobre su hermano? Quizás todos nuestros sueños se convertirían en realidad de todos modos.

Gracias por leer.  Y por favor no os olvidéis de dejar comentario. Y si leéis en inglés y os apetece leer algo más de la historia, con mucho gusto os puedo enviar el PDF.

 

FNM

100 Books and Reviews for 2017

Ann Fields

Author of Quality Literature

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