Hola a todos:

No sé si habréis notado que ando por aquí y por allá haciendo un poco de todo. Pero pensé que os daría alguna pista, y me sería útil a mí para saber dónde estoy.

Me apunté a unas clases sobre cómo promocionar libros, y en parte siguiendo los consejos del curso, estoy revisando mi blog y mi página web y decidiendo cómo los voy a organizar en el futuro. Parece que las listas de correos electrónicos son una buena manera de identificar a los lectores que puedan estar interesados en nuestra obra y mantenerse en contacto con ellos. Y aparte de tener una lista, hay que convencer a la gente para que se apunte, y para ello, una de las estrategias es darles contenido que les pueda interesar… Libros, información sobre personajes, fichas…

Por eso decidí escribir una precuela (no me gusta nada el nombre, pero ya me entendéis) de Una vez psiquiatra… ya que aunque tengo ideas para más historias con los mismos protagonistas (y de hecho he empezado a escribir una), me pareció que escribir una novela corta para presentar los personajes podría ser interesante, y planeo ofrecerla gratis.

Una vez psiquiatra... de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Una vez psiquiatra… de Olga Núñez Miret Portada de Ernesto Valdés

Acabé de escribir el borrador de esa historia, en inglés, y estoy corrigiéndola. He hablado con Ernesto Valdés que creó la portada original, pero el principal problema (sí, aún la tengo que traducir, pero eso se andará) es que no sé cómo llamarla. Tengo varias ideas, pero de momento, nada ha cuajado. Así que la portada se está gestando, pero…

Os dejo el principio de la historia y algunas imágenes que no creo que usemos, pero me gustaron.

1.     La crisis

—¡Fue terrible! Te lo digo de verdad, Phil. ¡Una vergüenza! ¡El pobre tío estaba abriéndome su corazón y su alma, y yo ni siquiera le estaba escuchando! ¿Qué tipo de psiquiatra soy yo? ¿Dónde está mi empatía? Una de las profesiones que se cuida de los demás. ¡Ja! ¡Ni siquiera nos importa lo que nos dicen!

—Vamos, Mary. No te lo tomes así. Era de madrugada y llevabas trabajando todo el día. — Phil aprovechó que Mary había tenido que pararse a recobrar el aliento e intentó ofrecerle su punto de vista. No era abogado y la voz del raciocinio por nada. Su amiga Mary, normalmente tranquila y con la cabeza en su sitio, estaba descontrolada. Sí, era cierto que tenía un trabajo estresante, ya que trabajaba de psiquiatra internista residente en un hospital grande. Pero llevaba tiempo en formación y normalmente no se tomaba las cosas tan a la tremenda.

—Eso no es culpa suya. Joder, el tío estaba hablando de su vida, contándome que su novia le había dejado, que se estaba planteando suicidarse y yo… estaba en babia. No tengo la menor idea de lo que me dijo.

—No pasó nada. Le diste un buen consejo y evidentemente debiste oír más que suficiente. Probablemente solo desconectaste unos segundos. Y le proporcionaste lo que necesitaba.

—¿Cómo? Quería alguien que le escuchara. ¡Y yo no le estaba escuchando!

Phil se dio cuenta de que dijera lo que dijera lo más probable era que solo iba a conseguir empeorar las cosas, y decidió dejar que Mary se lo sacara todo del pecho. Se le agotarían las pilas en algún momento. Con un poco de suerte.

Ella dejó de hablar después de unos cuantos minutos más de lamentarse de su falta de empatía. Phil decidió que podía arriesgarse a intervenir de nuevo.

—¿Por qué no…?

—Es un timo, —ella le interrumpió. — ¿Te acuerdas de aquella película que se llamaba House of Games (Casa de juegos)?

—¿La que iba de una psiquiatra y unos timadores? ¿De David Mamet, no?

—Sí, justamente esa. Me estoy planteando que tenía razón. Montamos una escenita, una actuación y mientras seamos buenos actores, profesionales, y tengamos el atrezo y sepamos usar la jerga apropiada,  colará.

—Si lo miras así, supongo que todas las profesiones son un timo— dijo Phil.

—Quizás. Pero la mayoría no van por ahí moralizando y diciéndole a los demás lo que tienen que hacer.

Imagen royalty free en Unsplash.com

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Otra de sus imágenes. Sí, la mayor parte de la historia es en New York

Otra de sus imágenes. Sí, la mayor parte de la historia es en New York

Y otra imagen de Unsplash.com

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Muchas gracias a todos por leer, y si os ha gustado, dadle al me gusta, comentad, compartid… y hoy no hace falta que hagáis clic, aunque si queréis visitar Unsplash.com, os lo recomiendo. Y si tenéis alguna idea, se agradecen todas. (Y si no habéis leído Una Vez Psiquiatra… ¿a qué estáis esperando?)