everyone burns

Todos arden es una novela de detectives. Y a pesar de que cumple con muchas de las usuales expectativas de las novelas de detectives (David Braddock, el detective protagonista, es un hombre un tanto cínico que ha visto de todo, nos dice que es un poco mujeriego, fuma, tiene una mala opinión de la policía local, y nos mantiene entretenidos con un diálogo interno, a veces perspicaz, a veces confuso, pero siempre interesante) no es ni mucho menos la típica novela policíaca a la que estamos acostumbrados.
¿Qué la hace diferente? Por un lado, su escenario. Esto no es Nueva York o una gran ciudad. Se trata de Samui, una isla que forma parte de Tailandia, donde el turismo sexual es moneda corriente, la política y la policía locales son corruptas, y los extranjeros (Sarangs) tienen que vivir al margen de la sociedad siguiendo una serie reglas tácitas, complicadas y estrictas. El autor consigue crear una imagen vívida de Samui, un lugar de contrastes, con ricos potentados, mafiosos que controlan todo y a todos, y personas extremadamente pobres que no pueden pagar una operación de cataratas. Pero lo que encontré personalmente fascinante es el profundo conocimiento del funcionamiento de esta sociedad, donde la corrupción más brutal se compensa con una apariencia de normalidad y un ambiguo sentido de la moralidad.
David Braddock, a pesar de los muchos rasgos reconocibles que comparte con vuestro detective preferido, no es un hombre común. No tiene títulos ni cualificaciones reconocidas para hacer el trabajo que hace. Es un buen ejemplo de auto-formación, de los que creen que todo se aprende sobre la marcha y con las manos en la masa. Él hace el trabajo porque puede hacerlo, porque ha aprendido y porque tiene maña para él. De la misma manera que él ofrece (sobre todo a extranjeros como él) sus habilidades como detective, también ofrece sesiones de terapia (que parece haber aprendido a través de algunos cursos, amplia lectura y una generosa dosis de sentido común) a los nativos. Para compaginar estas dos vertientes de su negocio tiene dos salas en sus oficinas y llevará (o lo hará su secretaria embarazada) a sus clientes a la oficina este u oeste. Sus tarifas también varían de acuerdo con la clientela. Está casado, pero su relación con su esposa es un misterio desde el principio y aunque él está profundamente enamorado de ella, parece que ella es una presencia poco habitual en su vida. Tiene un ama de casa que es muy perspicaz y le sirve de guía e influencia constante, visita un monasterio budista y la novela está salpicada de sabiduría budista y los intentos de Braddock de aplicarla a sus investigaciones. Tiene una serie de amigas, algunas casadas, y está recibiendo lo que parecen ser las cartas de chantaje que parecen provenir de alguien que conoce el secreto de de su relación con la esposa del jefe de policía.
Él es británico, pero lleva en Tailandia muchos años, aunque su situación parece ser aún incierta. No sabemos mucho acerca de su pasado, pero este es un hombre que puede citar a los clásicos, habla tailandés, está bien informado sobre asuntos locales, internacionales y noticias del día y es un pensador profundo con un algo sentido peculiar, pero internamente coherente de la moralidad. Al tratarse de una narración en primera persona me quedé con ganas de saber quién es en realidad. Si los muchos casos en que se involucra quedan resuelto de un modo u otro (unos turistas extranjeros son asesinados y quemados en un lugar donde años atrás un joven se suicidó  prendiéndose fuego) me quedé con la impresión de que quedaban muchas preguntas sin respuestas y muchas piezas del rompecabezas aún por encajar.
Me encantó esta novela. Aunque he leído bastantes novelas de detectives y los escenarios de mala muerte son bastante comunes, la profundidad del conocimiento local, la familiaridad con las costumbres y con el funcionamiento de las instituciones locales (he leído que el autor John Dolan pasa mucho tiempo en Tailandia) va mucho más allá de lo que usual y más que unas pinceladas para justificar algunos elementos de la historia, me pareció que era parte integral (un protagonista más) de la novela y me pareció fascinante por el conocimiento de primera mano que nos ofrece. Los casos son interesantes y la narración en primera persona, al igual que en muchas de las  novelas de detectives clásicas, te permite ponerte a prueba, buscar las pistas y tratar de encontrar las conexiones esquivas que sabes que existen, pero que no acaban de encajar.
La caracterización no sólo de Braddock, sino de la mayoría de los personajes secundarios importantes es vívida y realística. Con respecto a cómo de fiable es Braddock como narrador os dejo la decisión a vosotros. Puedo deciros que hay un cierto momento en la novela que me sorprendió. Llevaba tiempo preguntándome por qué había ciertos detalles que no parecían tener mucho sentido (y no voy a estropear la trama), pero aún no sé si la sorpresa se debe a la forma tan sutil en que está escrita la novela o se debe a  mi propia falta de perspicacia (o probablemente una combinación de las dos. Pero es verdad que fue un momento, ‘ajá’).
Mi impresión y opinión es que esta serie será una serie de cinco estrellas, pero yo me quedé con las ganas de profundizar más, de leer más y de saber más sobre algunos de los personajes. Confío en que  la serie de novelas convergerá y creará un todo que será más que la suma de sus partes. Si te gustan las novelas de detectives y quieres probar algo nuevo, no pierdas más tiempo y lee Todos Arden.

La novela de momento solo está disponible en inglés pero por si lo leéis y os apetece practicar os dejo el enlace a la versión digital:

http://www.amazon.com/Everyone-Burns-Blood-Karma-ebook/dp/B008I6GXM2/

Y en papel:

http://www.amazon.com/Everyone-Burns-Time-Blood-Karma/dp/0957325606/

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