Hola a todos:

Recordaréis que hace un par de semanas os dije que estaba terminando de corregir una novela corta juvenil, ‘Gemela Maldad’ y os ofrecí en primicia el principio de la historia para  ver que os parecía. Pues ya está publicada, así que para que os hagáis mejor idea os traigo la descripción, otro fragmento, y la portada. Y por supuesto el enlaces.

Gemela Maldad

Érase una vez un par de gemelos, un chico y una chica. Rut era rubia, ojos azules, de piel muy blanca y muy buena. Max tenía el pelo negro como el carbón, los ojos grises, y era huraño y malo. Su vecina de al lado y compañera de fatigas, Hilda, intentaba ser amiga de los dos, pero no era fácil. Los dos hermanos no se podían ver y ella siempre se encontraba en medio de sus peleas intentando mantener la paz. Max opinaba que su hermana era una pesada y aburrida, imposiblemente perfecta, y Rut no podía soportar las travesuras de su hermano y su pésimo comportamiento. Le tenía miedo. Rut era demasiado perfecta e inocente, como una niña, para sobrevivir en el mundo real, tanto que Hilda sospechaba que algún problema había, pero no sabía cual. ¿Era Rut el ángel que todo el mundo creía? ¿Estaba enferma? ¿Por qué no se comportaba como un chica de su edad? Cuando los dos gemelos empezaron a hablar del destino y a decir que “algo” iba a ocurrir Hilda se preocupó. ¿Qué podía hacer?  Y desgraciadamente “algo” ocurrió.

‘Gemela Maldad’ es una novela corta juvenil (aproximadamente 40 páginas) que empieza como un cuento de hadas, trata de amistades que sobreviven a todos los contratiempos, tragedia, romance, y un toque de fantasía/paranormal. Con una historia que engancha, buen ritmo, y unos personajes misteriosos, intrigantes y entrañables os hará sentiros bien pero os dejará con dudas. Si tenéis mucha imaginación y os gustan las lecturas compactas y gratificantes, ¿por qué no la probáis?

Si recordáis el principio de la historia, las dos familias estaban preparando una fiesta…aquí os la dejo:

En la fiesta Max iba vestido con unos pantalones tejanos negro y una camiseta negra No le había hecho caso a su madre cuando le sugirió que se pusiera algo más ‘bonito’. Con los toques finales del pastel, Hilda y su familia llegaron a la fiesta bastante tarde, cuando todo estaba en marcha. Max estaba en la sala y parecía estar esperando ansiosamente a Hilda

“Hola Hilda. Es ridículo. Tienes que ver el vestido de Rut. Es tan…asqueroso…No puedo ni hablar.”

“Eso no te pasa muy a menudo. Feliz cumpleaños, Max.” Hilda le besó en la mejilla, pero él le agarró por el hombro, la abrazó, y le plantó un beso en los labios.

“Muy bueno.” Dijo con una sonrisa.

“Si no fuera tu cumpleaños te daría un bofetón. Mis padres tienen tu regalo, pero supongo que los abrirás más tarde. ¿Dónde está tu hermana?”

“Dentro. Lamiéndole el culo a los profes.”

Hilda le pellizcó el trasero, y cuando él se rió también le dio un cachete.

“Más, más…Me encanta…Ponte sexi conmigo, anda, Hilda.”

Hilda no pudo evitar ruborizarse, y para esconderlo se giró de espaldas a él.

“Cállate, pervertido. Voy a darle un beso a tu hermana. Nos vemos.”

A Rut la estaban admirando y haciendo carantoñas todos los adultos. Su vestido era algo infantil para su edad. Los lazos rosas y la puntilla blanca la hacían parecer más joven, y su melena peinada a tirabuzones era excesiva. Por una vez Hilda estaba de acuerdo con Max. Era demasiado dulce y empalagoso para su gusto. Rut no estaba demasiado desarrollada aún, pero era demasiado mayor para aquello. La mayoría de las chicas en la fiesta llevaban vestidos cortos o pantalones ceñidos, pero Rut…Hilda contempló su propio vestido floreado. Simple, normal…Se metió por en medio de todos para darle un beso a Rut y decirle lo de los regalos. Rut contestó que saldría en un momento. Hilda la dejó entre sus admiradores y salió fuera.

“¿Qué opinas?”

Max estaba de nuevo junto a ella.

“Estoy completamente de acuerdo contigo. Creo que tu hermana es demasiado mayor para ese tipo de vestido.”

“¿Ves? No me equivoco siempre.”

“Pero tienes razón en contadísimas ocasiones.”

“Te traeré algo de beber. Contadísimas ocasiones. Me gusta.”

Max volvió al poco con una cola.

“¿No hay ponche?”

“No te recomiendo que bebas ese ponche.”

“Pero tu padre es un verdadero experto en prepararlo.”

“Hoy no. Lo he probado. Es demasiado dulce para mí, y sé que a ti no te gustan las bebidas tan dulces. Ha usado zumo de melocotón en lugar de limonada. Mala elección.”

“No me gusta el melocotón. Vale, me fío de ti en esto.”

Max hizo una reverencia y se volvió a su rincón a ‘observar’.

Esteban y Patrick eran los cocineros designados para la barbacoa, algunos invitados empezaron a bailar, trajeron el pastel y apagaron las velas, más que nada Rut mientras Max se quedaba atrás, los gemelos abrieron sus regalos…Habían más regalos para Rut que para Max. A Rut le regalaron joyas, ropa, perfumes…A Max música, libros, juegos de ordenador…Hilda le regaló a Rut un par de pendientes que le gustaban y a Max un tablero Ouija. A él le entusiasmó.

Rut dio uno de sus encantadores discursos para dar las gracias a todos por su amabilidad, en particular a su familia y a la de Hilda por convertirlo en ‘un cumpleaños tan especial’. Cuando terminó, Max se levantó y dijo:

“No tengo tanto talento para los discursos como mi adorable hermana gemela, pero decidí compartir algo con vosotros. Espero que os guste.”

Se subió a una silla, se volvió de espaldas a los invitados, y se levantó la camiseta. La mayoría de gente se quedó sorprendida, pero Rut se desmayó y su familia y la de Hilda quedaron en estado de shock. Hilda oyó los comentarios de un par de estudiantes de su curso.

“¿Pero a qué viene tanto drama? Es un tatuaje espléndido. No hay para tanto.”

“Quizás odian los tatuajes. A lo mejor va en contra de su religión. O tiene algo que ver con la familia… ¿Qué importa?”

Patrick y Esteban entraron a Rut en la casa y la tendieron en el sofá. Se recuperó al cabo de poco y le preguntó a Hilda, que la estaba cuidando:

“¿Por qué hizo eso? ¿Por qué escogió ese dibujo? Es una amenaza, ¿no?”

“Lo hizo para llamar la atención. Le pareció que nadie le estaba haciendo suficiente caso. No me di cuenta de lo que iba a hacer. Me lo enseñó cuando volvió de acampar y me dijo que se lo enseñaría a tus padres, pero no cuándo. Debería habérmelo imaginado…”

“No podías saberlo. Es muy retorcido.”

Cuanto más avanzaba la noche, más raro se volvía el comportamiento de los jóvenes. Hilda no podía entender qué estaba pasando. Hacían mucho ruido, algunos empezaron a pelearse, muchos estaban devolviendo…Incluso Rut no parecía ella, bailando alocadamente y luego vomitando sobre su vestido. No era normal. Algo estaba pasando. Hilda miró a Max ¿Qué había hecho? Estaba sonriendo, como el gato de Cheshire, y estaba mirando hacia el ponche…Tenía que confirmar sus sospechas. Hilda fue a buscar un vaso de ponche. Max la empujó antes de que pudiera beberlo, derramándolo todo por el suelo.

“Perdona.”

Hilda le agarró del brazo firmemente y le miró a los ojos.

“¿Qué has puesto en el ponche, Max? Sabes que no soy tonta.”

“No…” Él abrió la boca para negarlo, intentando evitar su mirada, pero ella le cogió la barbilla y le obligó a mirarla a los ojos. Él desistió. “OK…sólo algo de whisky, vodka, y unas cuantas píldoras.”

“¿Qué tipo de píldoras?”

“Anfetaminas, Es…Nada demasiado peligroso. Todos estarán perfectamente bien mañana. Es divertido ver a la adorable Rut intoxicada y vomitando. Precioso.”

“Eres malo Max. Muy malo.”

Hilda se apresuró a contarles todo a sus padres. Con la ayuda del resto de los adultos que aún quedaban en la fiesta, se deshicieron de la bebida y se llevaron a los chicos y chicas que estaban peor a sus casas. Nadie parecía requerir atención médica. Hilda dejó la casa sin dirigirle la palabra a Max. Estaba muy enojada con él. Había puesto en peligro a todo el mundo. Quizás estuviera enfadado porque Rut había monopolizado la fiesta, pero… ¿Cómo podía ser tan malvado e irresponsable? Y ¿podía seguir siendo amiga de alguien como él?

Gemela Maldad cover

Enlace:

http://viewbook.at/B00BDRLLX4

Como siempre gracias por leer. Espero que os haya gustado, y que vayáis a echarle un vistazo. Y si os gusta, corred la voz!

Y el viernes, autor invitado Eduardo Perellón!

https://olganm.wordpress.com/2013/01/29/primicia-nueva-novela-corta-juvenil-gemela-maldad-y-muestra/