Hola a todos:

Después de hablaros un poco (vale, bastante) de mi última novela, se me ocurrió que podríamos hablar de mi siguiente proyecto. De hecho os he hablado de él en otras ocasiones, pero espero dedicarme ahora a él y poder acabarlo dentro de… relativamente poco.

Hace un par de años escribí una novela juvenil, con la intención de que formara parte de una serie (una trilogía en principio), en inglés y busqué agente, pero con poco resultado. Durante ese proceso fue cuando descubrí la posibilidad de autopublicar, y cambié algo de rumbo, decidiendo que sería mejor publicar otra novela en la que llevaba más tiempo trabajando y que además tenía ya traducida al inglés y al español (El hombre que nunca existió).

Éste es precios y del cementerio de Poble Nou de Barcelona

Éste es precioso y del cementerio de Poble Nou de Barcelona

La idea de la serie no la abandoné, y de hecho escribí la segunda novela de la serie hace unos meses, pero para entonces había decidido acabar de escribir las tres y publicarlas a intervalos cortos, para ver si creo un poco de interés y  para que la gente no se aburra de esperar. Estoy considerando poner la primera novela gratuita cuando haya publicado la serie completa para atraer más lectores, pero ya veremos. De momento la serie en español se llamará Asuntos Angélicos y la primera novela Alerta Pink.

Aquí un ángel que  no está nada contento  esperando a que acabéis la siguiente novela. ¡Y si no acabáis pronto os echará al león para que os coma!

Aquí un ángel que no está nada contento esperando a que acabéis la siguiente novela. ¡Y si no acabáis pronto os echará al león para que os coma!

Buscando inspiración para la novela, y para la portada, aproveché la visita a Florencia para hacer muchas fotos de ángeles (y cupidos y Eros, que de esos hay unos cuantos) y se me ocurrió también que en los cementerios suelen haber muchas esculturas de ángeles. Os dejo algunas fotos y un enlace a mi board sobre ángeles en Pinterest. Si tenéis sugerencias de imágenes o fotos, ya me lo diréis.

Aquí el enlace a mi tablero de ángeles en Pinterest:

http://www.pinterest.com/olganm7/angels/

Ah, y aunque creo que lo había compartido, os dejo el primer capítulo de la novela, que de momento es un borrador:

¡Qué monos!

¡Qué monos!

Capítulo 1. Petra (alias Pink)

Es verdad. Nadie puede hacerte sentir tan humillada como un amigo íntimo. Sí, estábamos muy unidos. Pero de ahí a asumir…Seth y yo nos conocíamos hacía muchos años, él vivía en la casa de al lado, íbamos a la escuela juntos, compartíamos cosas…Y Seth era el chico más popular del Instituto (y por lo tanto el chico más popular de mi universo), y tenía todas las chicas que quería y todo eso. Ya lo sé, habéis visto la película. Y sabéis que todo el mundo creía que estaba enamorada de él y no era una pena que yo no fuera “su tipo”, y fuera “del montón” y… “llenita”…Pero, OK, acepto que todo le mundo se creyera eso y me tuvieran pena. Lo que no acepto, ni de broma, lo que es realmente ofensivo, es que “él” mismo se lo creyera. Me había llamado por teléfono la noche fatal (el 5 de Noviembre si lo queréis saber), alrededor de la medianoche, bastante bebido, para pedirme que le fuera a recoger a la fiesta de Cris. Me habían invitado pero estaba muy ocupada escribiendo y sabía como eran ese tipo de fiesta. Porque por supuesto, yo también era “aburrida”, “inteligente” y “estudiosa”. No bebía y no tomaba drogas.

Lo fui a buscar (tuve que tomar prestado el coche de mis padres, pero les gustaba Seth, y yo estaba convencida de que al menos mi madre pensaba que las cosas se “desarrollarían” entre nosotros) y lo encontré dándose el lote con una chica. No la había visto nunca, probablemente de una ciudad vecina. Una vez se despidió (algo así como ‘te llamaré’ pero muy difícil de entender con la bebida) me siguió, o más exactamente, lo medio llevé a cuestas al coche. Tuve que pararme una vez para que vomitara. Entonces, cuando paré delante de su casa para dejarle salir, se volvió hacia mí, me besó en la mejilla (una experiencia inigualable oliendo aún a vómito y todo eso) y dijo la frase memorable:

—Sabes, Pink, que si algún día…Sé que no tienes novio…Y si…si no puedes encontrar…Si necesitas a un tío…y quieres un beso y unas caricias o lo que quieras…de verdad, ‘cualquier’ cosas…Yo…Yo estoy a tu disposición con mucho gusto.

Yo le empujé fuera del coche contagiada de las náuseas. Y no conseguí dormir después de eso.

Al día siguiente la cosa se puso aún peor aunque yo lo creía imposible. Tenía la esperanza de que no recordara el comentario, y ni siquiera esperaba o quería una disculpa, pero…Oh, no, eso hubiera sido demasiado fácil. Intenté evitarle durante todo el día, incluso decidí no contárselo a mis mejores amiga, Lorna y Silvia. ¿Lo entendéis? Quizás si no hablaba de ello, no habría pasado de verdad. Podía hacer ver que había sido una pesadilla y me lo había imaginado todo.

Dejé la escuela sin verle y pensaba que mi plan había funcionado y estaba a salvo. Pero no, sería mucho pedir. Cuando llegué a la puerta de mi casa oí a alguien que corría hacia mí. Ni siquiera me hizo falta darme la vuelta; sabía que era él.

—Pink, Pink! ¡Eh…He estado intentando pillarte todo el día!

—Pues por fin lo has conseguido. ¿Qué querías?

—Yo…Escucha, sobre lo de ayer…

Tampoco quería avergonzarle. Era mi instinto maternal hacia él que se había desarrollado a lo largo de los años (si no estaba imprimido en mi ADN) y no lo conseguía desconectar, ni siquiera cuando era vil. Decidí hacer ver que no me acordaba.

— ¿Ayer?

—Lo del sexo…yo…

—Olvídalo.

—No, no. No es eso. Yo sólo…Sólo te quería decir…que iba en serio. No era cosa de la bebida…Por supuesto, no hace falta que te preocupes por nada. No se lo contaría a nadie.

Estaba a punto de preguntarle si estaba hablando en serio, pero me estaba mirando con cara solemne y ‘comprensiva’. No se me ocurrió qué decir y él malinterpretó mi silencio.

—Está bien. No hace falta que digas nada. Nos vemos— me dijo, dándome una palmadita en la espalda. Mi único consuelo fue que al menos no me dio la palmadita en la cabeza, como a un buen perro. Para ser sinceros no era un gran consuelo.

Me podría haber echado a gritar, y de hecho lo hice cuando entré en la casa y me encerré en mi habitación. ¡Lo quería matar! Y sin duda hubiese sido homicidio justificado.

Estuve muy preocupada y dolida un par de semanas, e intenté evitar a Seth con poco resultado. Él parecía no tener ni idea de mis esfuerzos o sentimientos.

No me lo pude guardar más tiempo, y finalmente se lo conté a Lorna y Silvia. También nos conocíamos hacía muchos años, y habíamos ido a la misma escuela y clase desde que éramos pequeñas, aunque Lorna y Silvia vivían en High Ridge, una ciudad vecina. Siempre nos habían interesado las mismas cosas y habíamos pasado el rato juntas, ya que no encajábamos fácilmente en ninguno de los grupos usuales. Estudiosas y amantes de los libros, pero no repelentes (ni siquiera llevábamos gafas), del montón pero no terriblemente feas, no muy deportivas pero tampoco tan torpes como para convertirnos en víctimas propicias de todas las bromas. Y sí, no estábamos en el grupo de la gente ‘in’ y de moda, pero no atraíamos la atención con estilos raros de ropa, maquillaje o tatuajes. En resumen, éramos invisibles y grises. Y hasta entonces eso nos había convenido. También era verdad que mi amistad con Seth nos daba algo de credibilidad y evitaba que cayéramos de pleno en uno de los grupos despreciados.

Yo había estado intentando hacer ejercicio, comer sanamente  y perder peso, y algo de éxito había tenido, aunque era lo suficientemente realista para saber que nunca llegaría a ser Barbie…Incluso si me matase de hambre, la estructura de mi cuerpo no cambiaría hasta el punto de tener piernas que me llegasen a los sobacos y aunque aún tenía esperanzas para mis pechos, hasta entonces se habían negado a convertirse en algo que pudiera atraer la mirada de los chicos.

A Lorna se le había dado mejor lo del crecer, y aunque se negase a aceptarlo cuando Silvia y yo se lo decíamos, se había convertido en una chica atractiva. Era muy evidente que cuando estábamos las tres junta lo chicos ahora la miraban a ella, mientras que antes solían deslizar la miraba sobre nosotras para fijarse en alguna otra persona. Su recientemente alisado y largo pelo marrón, ojos color avellana, perfecto cutis aceitunado y boca en forma de corazón la hacían muy bonita, incluso sin maquillaje. Y era menuda y bien proporcionada. Incluso había salido con algún chico, aunque de momento aún no había encontrado a su príncipe azul.

Por otro lado, la adolescencia no se había portado tan bien con Silvia que de repente había dado un tirón que la había hecho más alta que la mayoría de los chicos de nuestra edad, muy delgada, y lisa como una tabla de planchar. A pesar de innumerables visitas al ortodontista y una sucesión de aparatos que se merecían figurar en un artículo sobre implementos de tortura en Wikipedia, su sonrisa no estaba hecha para anuncios de dentífricos y ella se había vuelto aún más tímida que antes. Desde mi punto de vista de mejor amiga tengo que añadir que las encontraba a las dos hermosas y las mejores amigas que una chica pudiera desear.

Cuando les conté lo que había hecho Seth sus reacciones fueron las que me esperaba.

Lorna estaba indignada.

—¿Quién se cree que es él, eh? Anda… ¿Cómo puedes ser su amiga? No necesitas a ese idiota, Pink. Definitivamente no.

Silvia siempre era amable y lo perdonaba todo. Yo siempre sospeché que a ella le gustaba Seth…Bueno, vale, le gustaba a la mayoría de las chicas, pero Silvia era tan tímida que casi nunca se permitía pensar en chicos, ya que la hacía desmoronarse. Pero yo había visto cómo se sonrojaba cuando Seth miraba hacia ella o le hablaba…si no amor…encaprichamiento al menos.

—Probablemente sólo estaba intentando ser amable…Es un tío a fin y al cabo. No entiende lo que sentimos sobre estas cosas. Estoy segura de que no intentaba humillarte.

—Pues menos mal, ¿no? No creo que lo hubiera podido hacer nada mejor si hubiese estado intentando humillarte…Un polvo de pena…. ¡Ughhhh! ¡Me pone enferma!— dijo Lorna, aún enfadada.

—Sí, yo también estaba muy enfadada al principio. Pero ahora…en lugar de seguir echando humo por la cabeza, creo que quizás debería tomar la iniciativa y hacer algo.

—Sí, pero ¿qué?

—De eso es de lo que os quería hablar. Le tengo que ajustar las cuentas.

—¿Cómo?— Preguntó Lorna, interesada.

—Tengo que demostrar que se equivoca.

—Quieres decir… ¿echarte novio?.. ¿No es un poco demasiado?— dijo Silvia, evidentemente horrorizada por la sugerencia.

—No creo que haga falta ir tan lejos como echarme novio. No quiero novio. Soy demasiado joven y tengo muchas cosas que hacer…De todas formas sabéis que pienso de todo eso.

En resumen lo que pienso de eso es, muy bonito en teoría pero en realidad una gran pérdida de tiempo a una edad en que uno no tiene tanto tiempo para perder. Cosas más importantes que hacer. OK, sé que debéis pensar ‘uvas verdes’ y todo eso…Pero, con toda sinceridad… ¿chicos? Quizás cuando crezcan…si es que crecen alguna vez.

—Ya veo. Tú sólo quieres que él te vea salir con alguien…— dijo Lorna asintiendo. —Lo apruebo.

—Sí ya, pero ¿quién?— Pregunté.

—Veamos.

Como solíamos hacer cuando teníamos que tomar decisiones importantes o discutir asuntos serios nos fuimos al café de la biblioteca. Con la popularidad de los libros electrónicos, netbooks y tablets, móviles android, y particularmente Facebook, Twitter y otros medios de comunicación social, casi no había nadie más que gente mayor en la biblioteca. Siempre nos sentábamos a la misma mesa, al fondo junto a la ventana, y la considerábamos “nuestra mesa”.

Una vez instaladas, con nuestras Coca-cola light, empezamos a buscar candidatos virtualmente. Silvia estaba muy bien organizada e interrumpió a Lorna cuando empezó a nombrar a chicos al tuntún.

—Sería mejor que consideráramos la población de chicos.

—¿Cómo?— le pregunté.

—Bueno, ya sabes…Como si fuera un estudio etnográfico/sociológico. ¿En qué tipo de chico estabas pensando?

—¿Quieres que creemos un perfil?— Preguntó Lorna.

—Quizás. Pero creo que eso sería demasiado ambicioso, considerando la materia cruda que tenemos a nuestra disposición. Será más fácil ver qué hay en cuanto a grupos de chicos que puedan estar disponibles.

—Vale. Un método científico y organizado. ¿Por qué no?— Sí, tenía sentido. No hacía falta ser súper-emocional y comportarnos como niñas. Si lo íbamos a hacer, más valía hacerlo bien. Y como era cuestión de tíos, pensar como uno podría ayudar.

Silvia sacó su i-pad de la mochila.

—¿De veras?— Le preguntó Lorna. —¿No es ir un poco demasiado lejos?

—¿Por qué? ¿Para qué está la tecnología sino para este tipo de cosas?

—¿Para cosas importantes quizás? Como resolver el problema de proporcionar energía y comida a la población del mundo entero, curar enfermedades, educar a las masas…— contesté yo.

—Sí, de acuerdo. Quizás haremos todo eso en algún momento en nuestras vidas, pero ¿qué daño hacemos utilizando una base de datos para tomar una decisión razonable sobre chicos?

Tuve que reconocer que tenía razón. Hoy, encontrar al candidato ideal para novio; mañana, el Premio Nobel.

Lorna, que evidentemente había estado pensando en chicos un poco, se puso a cargo de nombrar los distintos grupos de posibles candidatos, mientras todas considerábamos sus pros y contras. Bueno, no siempre podíamos encontrar pros. Cuando se consideraba el asunto de una forma sistemática, parecía de lo más sorprendente que nadie saliera con alguien. Las agencias matrimoniales se merecían su dinero y más por siquiera atreverse a tal tarea.

—Veamos, veamos… ¿Con qué tipo de chico te gustaría que te viera Seth, Pink?— Me preguntó Silvia.

—Bueno…evidentemente alguien razonablemente atractivo pero con algo de cerebro…Quiero decir, tendría que ser alguien con quien él pudiera creerse que yo saldría…Seth me conoce lo suficientemente bien como para saber que yo no saldría con alguien puramente por su cara bonita…Aunque alguien que fuera solamente “una cara bonita” probablemente tampoco saldría conmigo.

Lorna me miró seria.

—Oh Pink, vamos, no empieces así. No hay problema alguno con tu apariencia. Cualquier chico…

—Dejémoslo. No es cuestión de eso…Seamos metódicas— dije yo.

—OK. Atractivo pero razonablemente inteligente…

Pensamos un rato. No había tantísimos chicos que encajaran en la categoría…

—Siempre están los amigos de Seth…Adam no está mal…— dijo Lorna.

—No, no lo está. Ni tampoco Tony, o Chris, o Scott… ¿Estás bromeando, Lorna? ¿No te has fijado nunca en el tipo de chica con las que salen? Animadoras, chicas de moda…la más bellas o al menos bonitas…Sería una misión imposible y ya sabes que no son demasiado discretos…Cuando salen con alguna chica todo el mundo sabe todos lo detalles. ¡Incluso nosotras!— le contesté.

—Sí, Seth es el único con algo de clase en su grupo de amigos. — Por supuesto, esa fue Silvia. ¿No os había dicho que a ella le gusta Seth?

—Tampoco estoy demasiado convencida sobre ninguno de ellos con respecto al tamaño de sus cerebros. Son populares y buenos en deportes y eso les da mucha manga ancha, pero sus méritos…— añadí yo.

—Seth es bastante listo…creo.

Lorna y yo miramos a Silvia. No estoy segura si yo también lo hice, pero Lorna definitivamente alzó la vista al cielo.

—Sí, y tiene un precioso pelo trigueño y ondulado, ojos verdes, hoyuelos muy monos y todo lo demás. Deja de hablar de Seth, Silvia. Él es el causante de todo este lío y evidentemente Pink no va a salir con él. No, tienes razón, Pink, ninguno de sus amigos sirven para esto. Los conoce demasiado bien, se daría cuenta de que no saldrías en serio con ninguno de ellos…No funcionaría.

La mayoría de chicos considerados listos entraban en una de dos de las categorías más despreciadas, o los cerebros, el grupo de los estudiosos, compuesto principalmente de carácteres relegados, buenos para tener una conversación o formar grupo de estudio, pero no para salir con ellos, y los frikki informáticos.

—Theo, Paul, Mark y Luke…— dijo Silvia.

—¿Los cerebros? Por supuesto, son inteligentes, pero… ¿atractivos? ¿Les has mirado alguna vez?— dije yo.

—Bueno…sí, pero Mark…tiene unos ojos bonitos…— añadió Silvia.

—Sí, y Theo es muy alto, y Luke tiene un pelo negro rizado fabuloso, pero, Mark tiene un acné horroroso y es muy bajito, Theo es enorme y siempre está sudando, Luke lleva unas gafas muy pasadas de moda y es tan delgado que casi no se le ve de perfil y Paul…— seguí yo.

Sí, el pobre Paul era oficialmente el tío más feo de la escuela. Era un chico encantador pero si saliera con cualquiera de ese grupo seguro que Seth pensaría que estaba desesperada o me había vuelto locas. Probablemente volvería a repetirme su oferta si me viera con uno de ellos. Tampoco funcionaría.

Lorna negó con la cabeza.

—No, ninguno de ellos servirá. No sólo son feos pero también son muy tímidos con las chicas y no tienen gracias sociales. Probablemente les daría un infarto si siquiera sospechasen que querías salir con uno de ellos…Y…

—Sí, lo sé. Son demasiado majos y les haría daño si los usase así. — De acuerdo, me quería vengar de Seth, pero no era justo hacerles daño a otros para conseguirlo. Yo no creo en el “daño colateral”.

Llenamos otra vez los vasos de Cola light y volvimos a concentrarnos en el documento en el i-pad de Silvia…De momento sólo cruces…Sherlock Holmes solía clasificar los casos en los que estaba trabajando en categorías de dificultad según el número de pipas que se tenía que fumar para llegar a la respuesta. Fumar ya no era correcto socialmente y mujeres y pipas nunca se habían llevado demasiado bien así que…Supongo que en nuestro caso clasificaríamos problemas o planes en relación al número de colas light que nos bebíamos mientras los discutíamos. Éste podría llegar a batir nuestro record de tres.

—¿Y los frikki informáticos? No son tan sensitivos como los cerebros— sugirió Lorna.

Aunque los cerebros estaban bastante obsesionados con la informática, los frikki eran una categoría de chicos diferenciada. Sólo parecían tener tiempo para accesorios electrónicos, juegos, y la mayoría del tiempo parecían vivir en una realidad alternativa que sólo se cruzaba con la nuestra esporádicamente.

—Y aparte de Troy, el resto tienen una pinta bastante normal — afirmó Silvia.

Todas pausamos al mencionar a Troy. Era hijo del alcalde y a comparación con su hermano mayor que había terminado la escuela con una beca de fútbol y ahora estaba estudiando en Davis, la joya de la familia, era realmente raro y tenía un aspecto de lo más extraño. Siempre me hacía pensar en actores de película de terror. No parecía pertenecer a nuestro planeta. No era feo, pero como un Picasso su estética y fisonomía eran extremadamente poco convencionales. Es cierto que nadie podría pasar desapercibido dándole la mano, pero no estaba convencida de que ese era el tipo de atención que yo quería.

—¿Has intentado hablar alguna vez con Matt, Pete, Dean o Todd de algo que no sean juego, ordenadores o comics? Sé que lo habéis intentado. Yo también. Sin ningún éxito. Quiero venganza, pero no a coste de mi cordura. No quiero un novio de verdad pero al menos apreciaría a alguien con quien pudiera hablar…

Más cruces. Seguíamos sin ningún sí.

—¿Y qué me dices de los chicos invisibles?— Preguntó Lorna. A los que se refería eran a chicos como nosotras que no parecían pertenecer a ninguna de las categorías establecidas. Normales y corrientes, sin pasarse de feos, no particularmente deportistas, sin ser particularmente inteligentes, ni especialmente atractivos…

—No. Pink necesita a alguien que le llamara la atención a Seth. A alguien que le hiciera volver la cabeza si le viera con ella. Un invisible…por sus características esenciales no serviría.

Asentí. Sí, Silvia tenía razón.

—Se daría cuenta si salieras con uno de los rebeldes — dijo Lorna.

Sí, incluso Hope Springs, ‘la ciudad donde nunca pasa nada’ (de acuerdo con nuestra versión revisada del lema oficial que era ‘donde todos los sueños son posibles’. Estoy de acuerdo, empalagosamente dulce, y además falso) tenía chicos malos. A nuestra edad no estábamos totalmente convencidas de que fueran genuinamente malos, no habían tenido suficiente tiempo para cometer muchas maldades, pero eran rebeldes, inconformistas y más problemáticos que la mayoría. Había que admitir que en un sitio como Hope Springs eso no era muy difícil pero…tenían un poco de mala reputación.

—Clint tiene novia. Y Jesse…— dijo Silvia.

Jesse había empujado a Silvia el año pasado y ella se había caído por las escaleras torciéndose el tobillo. Él había insistido en que no lo había hecho a posta, diciendo que tenía mucha prisa y ella estaba en medio, pero…oficialmente era persona non-grata para nosotras. De acuerdo con nuestras predicciones acabaría en la cárcel algún día. Carne de prisión iba más allá de lo que yo había pensado. No.

Habíamos llegado a nuestra tercera cola light y seguíamos sin candidatos razonables.

—No puedo pensar más — dijo Lorna. —Creo que debemos habernos repasado toda la clase”

Nos quedamos calladas unos segundos y entonces Silvia saltó.

—¡Tienes razón! ¡Eso es! Hemos revisado a todos los chicos de nuestra clase. Pero esos no son todos los chicos. Tenemos que buscar en otras clases. Necesitamos expandir nuestro intervalo de edades.

Cerré los ojos. Sabía adonde íbamos con esto. Podía ver el nombre que Silvia iba a mencionar parpadeando en luces de neón. Pero aún tenía curiosidad por ver cómo le sacaría a relucir.

—No creo que chicos más jóvenes sean apropiados. Primero…incluso chicos de nuestra edad son inmaduros, ¿os podéis imaginar cómo deben ser los chicos más jóvenes? Un año más joven ya sería demasiado. No quieres echarte reputación de ladrona de cunas — dijo Lorna, terminantemente. Tenía una forma de resumir las cosas e ir derecha al grano que yo siempre había admirado y creía que sería una gran ventaja para una carrera en publicidad o el cine.

—No, Seth se reiría de mí si saliera con un chico más joven. Se metería con él y conmigo todo el tiempo. No, eso no serviría para nada.

—Anda chicas, vamos. Sabéis que no me refería a salir con un chico más joven. Lo que quería decir es que tendrías que considerar a chicos más mayores. Siempre le da status a una chica el salir con un tío mayor. Un hombre de mundo, maduro…

—Seguro, pero ¿cómo de mayor? ¿De qué estamos hablando? ¿Chico universitario?— preguntó Lorna, girándose hacia mí y guiñándome un ojo. Evidentemente ella también había llegado a la misma conclusión sobre las intenciones de Silvia.

—Tampoco queremos pasarnos o hacer que el tío acabe pareciendo un viejo verde o un pedófilo…No, quizás alguien que sea un par de años más mayor…— añadió Silvia, intentado sonar casual, y fallando miserablemente.

—Me parece que no conocemos a muchos chicos de esas edad, ¿verdad Lorna? — Pregunté, mirando a Lorna e intentando mantener la expresión seria.

—No. A mí no se me ocurre ninguno. Quizás tíos de otra ciudad…— Lorna chasqueó los dedos. — ¡Tengo una idea! Silvia, ¿por qué no le preguntas a tu hermano Jackson si tiene algún amigo que pueda ser apropiado? Es dos años mayor que nosotras, ¿no? No conozco a sus amigos, pero quizás alguno de ellos sirva. Podríamos llamarle.

Lorna y yo miramos a Silvia con caras serias y decididas.

—Sí, eso parece una buena idea. ¿Por qué no llamas a Jackson, Silvia, y le preguntas?— Dije yo.

Silvia nos miró a las dos, ruborizada, respirando rápida y superficialmente, intentando pensar en algo que decir. Finalmente no pudimos resistirlo más tiempo y nos echamos a reír.

—¡Tendrías que verte la cara, Silvia!— le dije.

—¡Me estabais tomando el pelo! ¡Sabíais que me refería a mi hermano!”

Lorna le dio un achuchón en el brazo.

—Por supuesto que sabíamos que te referías a tu hermano. Siempre estás intentando juntarle con Pink. Desde siempre has tenido la idea de que los dos se enamorarán locamente, serán felices y comerán perdices, vosotras dos seréis hermanas y tendrás preciosos sobrinos y sobrinas.

—¡Pero a Jackson tú le gustas de verdad, Pink!

—Sabes que pienso que tu hermano es un chico majo y me gusta, como amigo, pero…

Lorna de nuevo se dejó de rodeos.

—Jackson es torpe, tiene una atención tan breve como la de un pez y aparte de deportes de pelota muy pocos intereses. Tú eres el cerebro de la familia, querida Silvia. Tu hermano, aunque no es feo, es un poco…

Silvia no la dejó terminar.

—Tienes razón, esto es cuestión de venganza y no sería justo mezclar a mi hermano cuando él tiene sentimientos por ti…

El pobre Jackson probablemente ni siquiera sabía qué sentía, pero confiaba en la opinión de su hermana sobre sus sentimientos y siempre había sido extra-amable conmigo, aunque yo había intentado tanto como pude, sin herirle, hacerle entender que no le veía como posible novio, y de hecho no quería ningún novio. Lorna tenía razón, feo no era. Tenía la perfecta sonrisa que su hermana no había conseguido a pesar de innumerables visitas al dentista, y aunque muy alto, jugaba al baloncesto y su altura le sentaba bien.

—Bueno, eso es todo. Tendremos que seguir pensando. — dijo Lorna. —No puedo beber más Coca-cola light o seguir hablando de tíos. Tendremos que dejarlo.

—Quizás aparecerá alguien nuevo — dijo Silvia, siempre optimista. Yo no creía que eso fuera probable pero asentí. ¿Para qué preocuparla más después de nuestros comentarios sobre su hermano? Quizás todos nuestros sueños se convertirían en realidad de todos modos.

 

Por si leéis en inglés os dejo el enlace a la primera novela que he descargado completa (aunque es solo un borrador) a Wattpad (aunque cuando la publique desaparecerá de ahí):

http://www.wattpad.com/story/12042085-angelic-business-1-pink-matters

Me he apuntado al ‘National Novel Writing Month‘ que es una iniciativa en la que te puedes apunta con un montón de gente y te retas a ti mismo a escribir una novela de al menos 50000 palabras durante el mes de Noviembre (gracias a Teagan por la sugerencia y por ser mi buddie). Puedes participar en foros, ir descargando la novela para no perder la cuenta de las palabras y tener compañeros de escritura (buddies) de apoyo mutuo. Espero poder terminar el borrado de la tercera novela gracias a esa iniciativa por la que he sentido curiosidad hace tiempo, aunque ya se sabe, habrá que editar, traducir, corregir… Eso quiere decir que estaré algo ocupada en Noviembre, así que no os extrañéis si veis reblogs y os traigo algunos favoritos de siempre, aunque intentaré seguir con algún invitado para que no os aburráis.

Por si acaso, os dejo el enlace a NaNoWriMo:

http://nanowrimo.org/

Y por lo de la inspiración una foto de la tumba de Oscar Wilde, que volví a visitar en Père Lachaise en París. Ahora han puesto un cristal protector para evitar tener que limpiarla tan a menudo, ya que hay una nota que dice que la familia paga por la limpieza:

El angel de Jacob Epstein en la tumba de Oscar Wilde

El angel de Jacob Epstein en la tumba de Oscar Wilde

Y para los desengañados, mirad lo que encontré también en el cementerio del Poble Nou:

¡Ay amor, amor! Ya me parecía a mí...

¡Ay amor, amor! Ya me parecía a mí…

Gracias a todos por leer, y ya sabéis, si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid y ¡haced CLIC! Y si encontráis algún ángel por ahí, ya sabéis…

Hi all:

As you will have noticed, recently I’ve been talking to  you a bit (well, a lot) about my new novel. And I thought it was time to tell you a bit about my projects instead.

A couple of years ago (give or take) I wrote the first in what I planned to be a Young Adult series (at least a trilogy). Angelic Business. I decided to call the first novel Pink MattersI spent some time trying to find an agent, with very little result (yes we like it but not enough, no, we don’t like it), and as a result of the research I did at the time I discovered the option of self-publishing, and as life is too short, I decided to give it a go. Instead of publishing that novel, I went for one I’d been working on for a long time an had also translated in Spanish and English (The Man Who Never Was). I carried on publishing other stories but never abandoned the thought of the series, to the point where a few months ago I wrote the second novel (Shapes of Greg).

Thinking about the third novel and looking for angelic inspiration, it occurred to me to create a board in Pinterest on the subject and of course I found many pins. I also realised cemeteries have plenty of sculpture of angels, and decided to go off taking as many pictures as possible.

Angel in the cemetery of Poble Nou in Barcelona.

Angel in the cemetery of Poble Nou in Barcelona.

Here is the link to my board about angels in Pinterest:

http://www.pinterest.com/olganm7/angels/

During my recent visit to Florence I also went chasing after angels (and cupids and Eros. Plenty of them).

Ooooh! Sweet!

Ooooh! Sweet!

 

I’m not sure if you remember that I’d shared a bit of the first novel already, but just in case, I leave you the first chapter (sorry, no angels yet):

Chapter 1. Petra (a.k.a. Pink)

It’s very true. Nobody can make you feel as humiliated as a really close friend can. Yes, we were close. But from that to assuming…Seth and I had known each other for years, lived next to each other, went to school together, shared things…And Seth was the most popular guy at our High School (and therefore the most popular guy in my universe), and had all the girls he wanted and all that. I know; you’ve watched the movie. And you know that everybody believed I was in love with him and wasn’t it a shame that I wasn’t “his type”, and was rather “plain” and… “plump”…But, OK, it was fine that everybody thought that and felt sorry for me. What wasn’t fine, not by a long stretch, what was really offensive was how “he” himself believed it. He had phoned me on the fatal evening (5th November if you must know), at around midnight, quite drunk, asking me to go and collect him from Chris’s party. They had invited me but I was busy writing and I knew how these things went. Because of course, I was also “boring”, “clever” and “studious”. I didn’t drink and I didn’t do “drugs”.

I went to pick him up (I had to borrow my parents’ car, but they liked Seth, and I was convinced that at least my mother thought that things would “develop” between us) and I found him necking a girl. I’d never seen her before, probably from a neighbouring town. Once he’d said his goodbyes (something on the line of ‘I’ll call you’ but very slurred) he followed me, or rather, I half-carried him to the car. I had to stop once so he could be sick. Then, when I stopped in front of his house to let him out, he turned to me, kissed me on the cheek (lovely experience still smelling of sick and all) and said the memorable:

“You know, Pink, if you ever…I know you don’t have a boyfriend, but…you know…If you can’t find …if you ever want a bit of a…cuddle and a kiss…or…anything else, ‘anything’ really…I’ll…I’ll do it for you.”

I just pushed him out of the car feeling sick myself. And I could not sleep after that.

Next day it only got worse, although I didn’t think that was possible. I hoped he would not remember the comment, and didn’t even expect or want an apology, but…Oh, no, that would have been too easy. I tried and avoid him during the day, even decided not to talk about it to my best friends, Lorna and Sylvia. You see? Maybe if I didn’t talk about it, it wouldn’t have really happened. I could just pretend it had been a nightmare and I had imagined it all.

I left School without meeting him and I thought I had succeeded and was home safe. But no, too much to ask. As soon as I got to my door I heard somebody running towards me. I didn’t even need to turn; I knew it would be him.

“Pink, Pink! Hey…I’ve been trying to catch up with you all day!”

“You finally have. What did you want?”

“I…Listen, about yesterday…”

I didn’t want to make him feel bad about it either. It was my maternal, mother-hen instinct towards him that had been developed over years (if not imprinted in my DNA) and I could not switch it off, even when he was vile. I decided to pretend I didn’t remember.

“Yesterday?”

“The sex thing…I…”

“Forget it.”

“No, no. Don’t get me wrong. That’s not…I just wanted to say…I meant it. It wasn’t a drunken thing…Of course, you don’t need to worry about anything; I wouldn’t tell anybody about it.”

I was about to ask him if he was serious, but he was looking solemn and “sympathetic”. I couldn’t come up with anything to say, and he misinterpreted my silence.

“You’re all right. No need to say anything. I’ll see you around.” He said, patting me on the back. My only consolation was that he had not patted me on the head, like a good dog. It wasn’t much of a consolation, to be honest.

I could have screamed, and I actually did when I got into my house and locked myself in my bedroom. I wanted to kill him! Justified homicide, no doubt.

I was quite upset for a couple of weeks, trying to avoid Seth to little avail. He seemed completely unaware of my efforts or feelings.

I couldn’t keep it to myself any longer, and I finally told Lorna and Sylvia. We had also known each other for many years, and gone to the same school and class since we were little, even though Lorna and Sylvia lived in High Ridge, a neighbouring town. We had always had similar interests and hanged out together, as we didn’t seem to easily fit in with any of the usual groups. Studious and bookish, but not repellent (none of us even wore glasses), plain but not awfully ugly, not particularly sporty but not clumsy enough to become the butt of all jokes. And yes, we weren’t in the group of the fashionable “in” people, but we did not attract attention because of weird sense of dress, make-up or tattoos. If anything, we were grey and invisible. And so far that had been fine with us. It was also true that my friendship with Seth gave us some street-cred that probably avoided our fall into one of the officially despised groups.

I had been trying to exercise, eat healthily and lose weight, and I had succeeded somewhat, although I had enough insight to know I’d never be Barbie…Even if I were to starve to death, my body shape wouldn’t change to the point where I would have legs coming up to my armpits and although I still had some hopes for my breasts, so far they had refused to become anything that guys would bother to look at…

Lorna had done better with growing up, and although she would not accept it when Sylvia and I told her, she had become an attractive girl. It was evident when the three of us were together that guys were now looking at her, whilst in the past they normally scanned over us to look at somebody else. Her newly straightened long dark-brown hair, hazel eyes, faultless olive complexion and heart shaped mouth made her quite pretty, even without make-up. And she was petite and well proportioned. She’d even gone out on a few dates, although so far she had not found her prince charming.

On the other hand, adolescence hadn’t been quite so kind to Sylvia who had suddenly had a growth spurt that had made her taller than most of the boys of our age, very skinny, and flat as an iron board. Despite countless visits to orthodontists and a succession of devices worth of listing in any torture Wikipedia article her smile wasn’t made for toothpaste ads and she had become even shier than before. From my best friend perspective I must add I found them both beautiful and the best friends a girl could wish for.

When I told them about Seth’s behaviour their reaction was as I expected.

Lorna was indignant.

“Who does he think he is, now, eh? Gee… How can you be friends with him? You don’t need that idiot, Pink, you definitely don’t.”

Sylvia was always kind and forgiving. I also had my suspicions that she fancied Seth too…Well, OK, most girls did, but Sylvia was so shy she hardly ever allowed herself to think about boys, as it sent her into meltdown. But I’d seen how she blushed when Seth had looked in her direction or talked to her and…if not love…infatuation at least.

“He was probably just trying to be nice…He’s a bloke after all. He doesn’t understand how we feel about these things. I’m sure he didn’t intend to humiliate you.”

“Well, good job then, isn’t it? I don’t think he could have done it that much better if he had tried to humiliate you… A mercy fuck…Ughhhhh! It makes me sick!” Lorna said, still angry.

“Yes, I also felt very angry to begin with. But now…rather than just carrying on fuming, I think maybe I should be proactive and do something about it.”

“Yes, but what?” Sylvia asked.

“That’s what I wanted to talk to you about. “I have to get my own back on him.”

“How?” Lorna asked, interested.

“I have to prove him wrong.”

“You mean…finding a boyfriend? Isn’t that a bit too much?” Sylvia said, evidently appalled by the suggestion.

“I don’t think it needs to go quite as far as a boyfriend. I don’t really want a boyfriend. I’m far too young and have too many things to do…Anyway; you know what I think about all that.” In summary what I think about it is, nice in theory but in reality quite likely a big waste of time at an age when one doesn’t have that much time to waste. More important things to be getting on with. OK, I know you might think sour grapes and all that…But honestly…boys? Maybe when they grow up…if they ever do.

“I see. You just want him to see you going out with somebody…” Lorna said, appreciatively. “I approve.”

“Yes, but who?” I asked.

“Let’s see.”

As usual when we had to take important decisions or discuss serious matters we went to the library café. With the popularity of e-readers, netbooks and tablets, android mobile phones and particularly Facebook, Twitter and other social networking sites, there was hardly anybody other than people of a certain age at the library. We always sat at the same table, at the back by the window, and we considered it “our table”.

Once settled there, with our diet-coke drinks, we started virtually looking around for candidates. Sylvia was very organised and stopped Lorna when she stated naming boys at random.

“It’s best if we look at the population of guys.”

“What?” I asked.

“Well, you know…Kind of an ethnographic/sociological-type study. What type of guy are you thinking about?”

“You want us to create a profile?” Lorna asked.

“Maybe. But I think that would be too ambitious, considering the raw material we have access to. It will be easier to look at what there is, in terms of groups of guys that might be available.”

“OK. A methodical and scientific approach. Why not?” Yes, it made sense. No need to be overly emotional and girly about this thing. If we were going to do it, we might as well do it well. And as it was a matter of guys, thinking like a bloke might help.

Sylvia got her i-pad out.

“Really?” Lorna asked. “Isn’t that going a bit too far?”

“Why? What is technology for if not these kinds of things?”

“Important things, maybe? How to solve the problem of providing energy and food to the population of the world, curing illnesses, providing education to the masses…” I said.

“Yes, OK. Maybe we’ll do that at some point, but what’s the harm in using a spread sheet to make a sensible decision about guys?”

I had to admit she had a point. Today, finding a possible candidate to boyfriend. Tomorrow, the Noble Prize.

Lorna, who’d evidently been giving boys some thought, took charge of naming the diverse groups of candidates, whilst all of us considered their pros and cons. Well, we couldn’t always find pros. When looked at in such a systematic manner, it appeared surprising that anybody would actually dare to go out with anybody else. Dating agencies definitely deserved their money and more for even attempting such a task.

“Let’s see, let’s see…What kind of guy would you want Seth to see you with, Pink?” Sylvia asked me.

“Well…evidently somebody reasonably attractive but with some brains…I mean, it would have to be somebody he’d believe I’d go out with…He knows me well enough to know I wouldn’t go out with just a pretty face…Not that “just a pretty face” would probably go out with me either.”

Lorna looked at me serious.

“Oh, Pink, don’t start like that. There’s nothing wrong with you…any guy…”

“Let’s leave it. That’s not what this is about…Let’s be methodical.” I said.

“OK, attractive but reasonably intelligent…”

We thought for a while. Not that many boys that would easily fit in such category…

“There’re always Seth’s friends…Adam isn’t bad looking…” Lorna said.

“No, he isn’t. Neither are Tony, or Chris, or Scott…Are you joking, Lorna? Haven’t you noticed the type of girls they go out with? Cheerleaders, trend setters…the beautiful or at least pretty girls…That would be mission impossible and you know they are hardly discreet…When they go out with a girl everybody knows all the details. Even we do!” I replied.

“Yes, Seth is the only one with a bit of class in his group of friends.” Yep, Sylvia. Didn’t I tell you she fancies him?

“I’m also not very convinced about any of them regarding the brains department. They are popular and good at sports and that gives them a lot of leeway, but with regards to merits…” I said.

“Seth is quite clever…I think.”

Lorna and I looked at Sylvia. I don’t know about me, but Lorna definitely rolled her eyes.

“Yes, and he has lovely sandy-coloured and wavy hair, green eyes, cute dimples and the rest. Stop talking about Seth, Sylvia. He’s the cause of all this trouble, and evidently Pink isn’t going to go out with him. No, you’re right, Pink, none of his friends are of any use. He knows them too well; he’d know that you wouldn’t really go out with any of them…It wouldn’t work.”

Most of the guys we considered clever were in one of two despised categories, either the brainy, studious group, mostly composed of extremely uncool characters, good for conversation and teaming up for school work but not datable material, or the geeks.

“Theo, Paul, Mark and Luke…” Sylvia said.

“The brains? Sure, they are clever, but…attractive? Have you ever looked at them?” I said.

“Well…OK, but Mark…has nice eyes…” Sylvia added.

“Yes, and Theo is very tall, and Luke has lovely dark curly hair, but, Mark has horrendous acne and is very short, Theo is really big and always sweaty, Luke wears really old-fashioned glasses and is so skinny that you can hardly see him in profile and Paul…” I added.

Yes, poor Paul was officially the ugliest guy in the school. He was a really nice guy but if I went out with any of them Seth was bound to think I was desperate or I had lost my marbles. He’d probably repeat his offer if he saw me with any of them. They wouldn’t work.

Lorna shook her head.

“No, none of them will do. Not only are they ugly but they also are very shy with girls and have no social graces. They’d probably have a heart attack if they as much as suspected you wanted to go out with one of them…And…”

“Yes, I know. They’re too nice and bound to get hurt if I just used them like that.” OK, I was trying to get my revenge on Seth, but it wasn’t fair to hurt others in the process. That would never do.

We refilled our diet-colas and looked at the document in Sylvia’s i-pad…So far only crosses…Sherlock Holmes used to classify the cases he was working on according to how many pipes he had to smoke to get to the answer. Smoking was no longer pc and women and pipes had never mixed up very well so…I guess in our case we would go by the number of diet-colas we drank whilst thinking about a problem, or producing a plan. This one might break our record of three.

“What about the geeks? They aren’t quite as sensitive as the brains.” Lorna asked.

Although the brains were fairly geeky, the geeks were a distinct category of boys who seemed to only have time for gadgets, games, and who most of the time seemed to live in an alternative reality that only crossed with ours very sporadically.

“And apart from Troy, all the rest are fairly normal looking.” Sylvia agreed.

We all paused at the mention of Troy. He was the son of the mayor and in contrast with his oldest brother, who had left school with a football scholarship and was now at Davis, the jewel of the family, he was really awkward looking and odd. He’d always reminded me of actors in horror movies. He didn’t seem to belong in our planet. He wasn’t ugly, but just like a Picasso his aesthetics and looks were extremely unconventional. It’s true that nobody could go unnoticed at his arm, but I wasn’t convinced that was the kind of attention I wanted.

“Have you ever tried to talk to Matt, Pete, Dean or Todd about anything that isn’t games, computers or comic books? I know you’ve tried. So have I. With no success. I want revenge but not at the cost of my sanity. I don’t want a real boyfriend but at least I’d appreciate somebody I could have a conversation with…”

More crosses. Still no ticks.

“What about the invisible guys?” Lorna asked. She meant, guys that like us didn’t seem to belong in any of the defined categories. Plain, non-offensive, not particularly sporty, not particularly clever, not particularly attractive…

“No good. Pink needs somebody Seth would notice. Somebody who’d force him to make a double-take when he sees her with him. An invisible…won’t work.”

I nodded. Yes, Sylvia was right.

“He’d notice it if you went out with one of the rebels.” Lorna said.

Yes, even Hope Springs, ‘the town where nothing ever happened’ (according to our rewriting of the official motto that was ‘where all dreams are possible’. I agree, sickeningly sweet, and not true to boot), had some bad guys. At our age we were not truly convinced they were genuinely bad, they really hadn’t had time for that, but they were rebellious, non-conformist, and more troublesome than the generality. Admittedly in a place like Hope Springs that wasn’t very difficult, but…they had a bit of a reputation.

“Clint has a girlfriend. And Jesse…” Sylvia said…

Jesse had pushed Sylvia last year and she’d fallen downstairs twisting her ankle. He’d denied it had been intentional, saying that he was just in a hurry and she had been on the way, but…we officially didn’t like him. We’d predicted he’d end up in prison some day. Jailbait was a bit too much for what I had in mind. No.

We were now on our third diet-cola and still no reasonable candidates.

“I can’t think any longer.” Lorna said. “I think we must have gone through all the class.”

We were quiet for a few seconds, and then Sylvia jumped up.

“You’re right! That’s it! We’ve gone through all the boys in our class. But that’s not all the boys. We need to look at other classes. We need to expand our age range.”

I closed my eyes. I knew where this was going now. I could see the name Sylvia would come up with flashing in neon lights. But I was still curious to know how she’d bring him up.

“I don’t think younger guys would be appropriate. First…Even guys our age are immature, can you imagine a younger guy? A year younger would already be too much. You don’t want to get a reputation for being a cradle-snatcher.” Lorna said, final. She had a way of summarising things and getting straight to the point that I’d always admired and thought would put her in good stead for a career in advertising or the movies.

“No, Seth would laugh at me if I went out with a younger guy. He’d tease him and me to death. That wouldn’t help.”

“Oh girls, come on. You know I didn’t mean you should go out with a younger guy. What I meant was you should look at older guys. It’s always a status thing for a girl to go out with an older guy. A man of the world, more mature…”

“Sure, but how old? What are we talking about? University guy?” Lorna asked, turning to me and winking. She’d evidently also worked out what Sylvia was trying to get at.

“We don’t want to go over the top either or make the guy look like a freak or a paedophile…No, maybe somebody a couple of years older…” Sylvia added, trying to sound casual, and failing.

“I don’t think we know a lot of guys that age, do we, Lorna?” I asked, looking at Lorna, trying to appear serious.

“No. I can’t think of any. Maybe guys from another town…” Lorna snapped her fingers. “I have an idea! Sylvia, why don’t you ask your brother Jackson if he has any friends that would be suitable? He’s two years older than us, isn’t he? I don’t know his friends, but it’s possible one of them could do. Maybe you should phone him.”

Lorna and I both looked at Sylvia with intent and a composed expression.

“Yes, that sounds like an idea. Why don’t you phone Jackson, Sylvia, and ask him?” I said.

Sylvia looked at both of us, red-faced, breathing fast and shallow, trying to think of something to say. We finally couldn’t keep it up and started laughing.

“You should see your face, Sylvia!” I told her.

“You were taking the mickey! You knew I meant my brother!”

Lorna squeezed her arm.

“Of course we knew you meant your brother. You’re always trying to fix him with Pink. You’ve always had this idea that the two of them will fall madly in love, will be happy ever after and you will be sisters and have lovely nieces and nephews.”

“But Jackson really likes you, Pink!”

“You know I think your brother is a nice guy and I quite like him, as a friend, but…”

Lorna again got to the point quickly.

“Jackson is clumsy, has the attention span of a fish and other than ball sports has very few interests. You are the brains in the family, dear Sylvia. Your brother, although not bad looking, is a bit of an…”

Sylvia didn’t let her finish.

“You’re right, this is all for revenge and it wouldn’t be fair to get my brother involved when he has feelings for you…”

Poor Jackson probably didn’t even know what he felt, but was happy to go along with his sisters’ assessment of his feelings and had always been extra-nice towards me, although I’d tried as much as I could, without hurting him, to make him understand that I didn’t see him as boyfriend material, and I didn’t really want a boyfriend anyway. Lorna was right though, he wasn’t bad looking. He had the perfect smile that his sister hadn’t managed yet despite her and the dentists’ efforts, and although very tall he was a good basketball player and his height suited him.

“Well, that’s it then. I think we’ll need to keep thinking.” Lorna said. “I can’t drink any more diet-cola or go on about guys any longer. We’ll have to leave it.”

“Maybe somebody new will come along.” Sylvia said, always optimistic. I didn’t think that was likely but nodded. No point in upsetting her further after our comments about her brother. Maybe all our dreams would come true anyway.

 

As an experiment, I decided to download the draft of the first novel to Wattpad, so if you fancy reading on, for the time being it’s available here:

http://www.wattpad.com/story/12042085-angelic-business-1-pink-matters

What I decided was to finish writing (and then translating, editing, correcting…) the third novel in the series, and then publish them all in fairly quick succession, to try and build up interest and also to avoid leaving readers waiting for too long.

Here a not very happy angel, waiting for you to finish writing the next novel Might feed you to the lion if you don't get done soon!

Here a not very happy angel, waiting for you to finish writing the next novel. Might feed you to the lion if you don’t get done soon!

A good friend and fellow author (Hi Teagan!) suggested I buddy up with her for NaNoWriMo (National Novel Writing Month) that despite the name is international, where you can join, and challenge yourself to write a novel at least 50000 words long (if you do, you’ve won). You can take part in forums, encourage and support each other, and buddy up with other writers. I had been curious about it but never before managed to join at the right moment. And I thought…it would be an excellent opportunity to try and write the draft of part three. Still nameless, but…

If you want to check NaNoWriMo, here is the link:

http://nanowrimo.org/

And if you’re taking part, buddy up with me if you like! I’m OlgaNM7.

So now you know what I’m up to (apart from my translating business that keeps going and I’ll talk to you about that soon but, not until after November for sure), and don’t be surprised if  you see me doing reblogs and refreshing some old material in the blog as I’ll be a bit busy next month, but I’ll try and keep up posting other authors’ new books.

And just for some inspiration, I leave you the Jacob Epstein’s angel in Oscar Wilde’s tomb at Père Lachaise cemetery in Paris. Now they’ve put a protective glass in front to avoid so many kisses and the cleaning bill that it said goes to the family. Oh well… (there’re still some kisses where the glass doesn’t reach!)

Jacob Epstein's angel in Oscar Wilde's tomb in Paris

Jacob Epstein’s angel in Oscar Wilde’s tomb in Paris

Time to go but I couldn’t resist leaving you this angel again from Poble Nou in Barcelona. It needs a good clean (unfortunately there’s a gate in front and I couldn’t reach) but I thought it was so gorgeous…

Dust indeed

Dust indeed

Thanks for reading, and remember, if you’ve enjoyed it, like, share, comment and of course, CLICK! Ah, and if you see any interesting angels, think of me and share!

Hoy como todos los viernes (casi), toca autor invitado. Conocí a Orlando Espósito a través de las redes, y me intrigó la variedad de su obra y de su carrera. Como veréis, Orlando, como muchos de nosotros, llevaba muchos años escribiendo pero empezó a publicar recientemente y espera seguir publicando durante mucho tiempo. No os doy más la lata. Os dejo que se explique él.

 

Autor Orlando Espósito

Autor Orlando Espósito

 

Soy argentino, nací en Banfield, provincia de Buenos Aires, en 1946.
Siempre fui apasionado lector, lo que me indujo a escribir mientras cursaba los primeros años de la secundaria (a medida que mejoraban los relatos empeoraban mis notas en las materias duras).
Mi primer trabajo fue de fotógrafo en las playas de la costa atlántica. Caminaba kilómetros voceando ¡fotos, fotos!
Conocí una chica, me casé, tuve hijos… La escritura fue quedando para más tarde. Vendí fotocopiadoras, equipos de microfilmación y máquinas de imprenta. Monté una librería en la que el mejor cliente (casi el único) era yo. Volví a la venta de máquinas.
Mientras tanto, en una caja de cartón, se acumulaban páginas escritas. Me divorcié, volví a casarme, tuve más hijos, comencé a vender software y computadoras. Monté mi propia empresa de sistemas. Escribí mi primera novela (No somos una banda, Ed. Grupo Cero – 1991), escribí la segunda (todavía sin editar)y decidí dedicarme de lleno a la escritura. Vendí mi parte en la empresa y marché a la Patagonia (Río Negro)donde me dediqué a la cría de ganado. Pasé años maravillosos en aquella chacra. La casa estaba edificada a orillas de una pequeña laguna. Imaginen: peces, aves, zorros, nutrias… Allí escribí muchos relatos al calor del fuego en la chimenea, rodeado por el frío, la soledad y el viento.
Trabajé muchas noches de verano haciendo fardos de alfalfa a la luz de la luna. Estuve allí cerca de quince años. Hice amigos. Me jubilé, volví a Buenos Aires y me dediqué de lleno a esto, que es una pasión y una pulsión.
Mientras no escribo, me gusta beber y cantar, comer y reír, reunirme con los hijos, los viajes, el agua y las mujeres. Disfruto del cine, de la música y, sobre todo, de la lectura.
Terminé una serie de tres novelas negras: El fantasma verde, Los secuestradores y Cemento mortal, que será publicado en Amazon dentro de poco.
Algunas personas me preguntan por qué escribo. ¿La verdad? Porque no escribir me produce urticaria.
Otros preguntan qué clase de escritor soy. Diría que todo mi empeño apunta a lograr que el lector se entretenga y que no pueda parar de leer hasta el final.
Hay quienes dicen que conseguí lo que me propuse.

Su página en Amazon:

http://www.amazon.com/Orlando-Esp%C3%B3sito/e/B00GJ0JZZ6/

Y Orlando  me dejó enlaces a sus dos blogs, para que podáis visitarlos a gusto y descubrir muchas más cosas:

http://orlando-esposito.blogspot.com/

http://soyelidiotaquevota.blogspot.com/

Y sus libros:

El fantasma verde de Orlando Espósito

El fantasma verde de Orlando Espósito

 

El fantasma verde:

Género: policial negro.
Orlando Espósito sorprende con esta novela que encara temas tan actuales y candentes como la connivencia entre los traficantes de drogas y la policía.
Una pareja de jóvenes cultiva en la azotea de su casa plantas de Cannabis Sativa para su propio consumo. De pronto, los dos quedan sin trabajo. Una tarde, doña Tota, una amiga, prepara en su cocina bizcochos y otras delicias con manteca verde. Los vecinos que prueban quedan encantados.
Así surge la idea de vender repostería con la marca THC (Todo Hecho Casero), como una forma de ganarse la vida. La venta crece y el negocio marcha sobre ruedas.
El fantasma verde recorre el barrio y produce cambios que nadie hubiera imaginado. Con el objeto de proteger su fuente de ingresos y eliminar la competencia, una banda de narcos decide actuar.
El personaje central, el “Flaco”, un porteño típico, encarna una especie de Quijote menor, cotidiano, que enfrenta a la mafia con las pocas armas que posee.
El escenario es Villa Urquiza, un barrio de ese Buenos Aires en el que conviven personajes de distintas nacionalidades con sus comercios, bares y costumbres. Paraguayos, bolivianos, chinos y yanquis se mueven y entrelazan con los nativos.
Humor, drama, entretenimiento y suspenso. Todo se mezcla en este thriller escrito con un estilo que lanza al lector por un tobogán de acción vertiginosa.
La trama engancha desde el principio. El autor conduce al protagonista de peripecia en peripecia, sin perderse nunca, hasta un final tan redondo como inesperado.

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Los secuestradores de Orlando Espósito

Los secuestradores de Orlando Espósito

Los secuestradores

Esta es otra aventura del “Flaco”, el protagonista de “El fantasma verde”.
“Los secuestradores” es una novela que mantiene en vilo al lector desde la primera página. Prepárese para leerla de un tirón, porque una vez que la empiece no la va a poder dejar hasta el
final. Para colmo cuando la termine y vuelva a respirar, va a sentir
pena, casi como si sufriera un síndrome de abstinencia.
Sucede que este estilo mordaz, llano, sin vueltas característico de Orlando Espósito resulta adictivo. Y en esto, mucho tiene que ver el rescate del lenguaje de la calle y cómo hace hablar a los
personajes con naturalidad en diálogos veraces, frescos, por
momentos conmovedores, escritos al correr de la pluma y con frecuencia, sumamente divertidos.
La desaparición de una adolescente a plena luz del día se convierte en el primero de una serie de secuestros que se abaten
como una plaga sobre el barrio. El Flaco y Cayo, su socio,
dedicados de lleno a imprimir el primer número del periódico vecinal, La Voz de Villa Urquiza, se ven envueltos en una batalla para la que no estaban preparados y en la que se verán obligados a poner en juego todo lo que tienen, incluida la vida, para enfrentar a la mafia.
“Los secuestradores” es un thriller que refleja con crudeza e ironía el mundo que nos rodea y en el que estamos inmersos, nos guste o no. Como si lo dicho fuera poco, todo resulta tan creíble y real que, por momentos, va a sentir el soplo de un escalofrío en la espalda.

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Y algo un poco distinto al resto de su obra (hasta ahora):

Dejad los niños venir de Orlando Espósito

Dejad los niños venir de Orlando Espósito

Dejad los niños venir:

“Dejad los niños venir” es una escalofriante novela corta sobre un tema del que se sabe poco y se habla menos: la pedofilia.
Narrada en primera persona -recurso que ya es como un sello de autor-, Orlando Espósito nos conduce a través de las elucubraciones y delirios de un sacerdote psicópata.
A lo largo de trece capítulos nos adentraremos en un mundo de ocultamiento y perversión, un verdadero calvario de silencio y complicidad.
Un mundo que es expuesto con crudeza y sin contemplaciones en estas pocas páginas que los lectores devorarán mientras la visión del horror irá en aumento hasta dejarlos atónitos.
Este delito, difícil de tratar, controvertido y casi siempre silenciado, constituye un flagelo que se abate sobre niños de todas las edades, sin diferencias de sexo, país o religión.
Leer esta novela no demandará muchas horas; sin embargo, el recuerdo de lo narrado en estas cuarenta páginas quedará grabado para siempre en la memoria del que las lea.
Basada en un hecho real.

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Muchas gracias a Orlando Espósito por su visita, a vosotros por leer, y ya sabéis, si os ha interesado, ¡dadle al me gusta, comentad, compartid, y haced CLIC!

 

 

 photo MurderMayhem.jpg

 

Hi all:

Today I’m pleased to take part in the Blog Tour for a great novel by author Amy Metz Murder & Mayhem in Goose Pimple Junction. I truly enjoyed the novel and I’m including my review later on. I leave you some details about the author and the book first. Ah, and don’t miss the chance to take part in the Giveaway.

Amy Metz, author

Amy Metz, author

 

 

About the author
Amy Metz is the mother of two sons and is a former first grade teacher. When not actively engaged in writing or enjoying her family, Amy can usually be found with a mixing spoon, camera, or book in her hands. She lives in Louisville, Kentucky and can be found at:

http://amymetz.com.

Contact details:
email:

amy@amymetz.com
Twitter:
@authoramymetz
Facebook:
http://www.facebook.com/AuthorAmy Metz

Murder & Mayhem in Goose Pimple Junction by Amy Hertz

Murder & Mayhem in Goose Pimple Junction by Amy Metz

Murder & Mayhem In Goose Pimple Junction by Amy Metz

Over one month on Amazon Best sellers lists
Murder & Mayhem In Goose Pimple Junction is a humorous southern mystery that will keep you laughing and guessing until the very end.

_____________________________________

 

Tess Tremaine starts a new life in the colorful town of Goose Pimple Junction thinking she’s moved to a quiet little burg. Curiosity leads her to look into a seventy-five-year-old murder, and suddenly she’s learning the foreign language of southern speak, resisting her attraction to local celebrity Jackson Wright, and dealing with more mayhem than she can handle.
A bank robbery, murder, and family tragedy from the 1930s are pieces of the mystery, which Tess attempts to solve. As she gets close to the truth, she encounters danger, mystery, a lot of southern charm, and a new temptation for which she’s not sure she’s ready.

Amazon Best seller lists:
Top 100 in Books & Kindle Women Sleuths

Top 100 in Books & Kindle Mystery
Top 100 in Author ranking Books & Kindle Mystery

Review summary:
Rated 4.3 out of 5 stars on Amazon from 125 reviews
“The author has created a cast of characters that are quirky and lovable. Their southern charm, crazy antics and hysterical dialogue will keep you in stitches.”
–Kathleen Anderson, Jersey Girls Book Reviews

“This book will soon be a favorite for all southerners. Very rarely do you find an author who can respectively capture the essence of the south and that quaint southern charm, but Amy Metz has done just that.”–Jennifer, of Southern Belle

“Enticed by a mystery, riveted to the swoon-worthy romance and tickled by the “countrified” life, I was thoroughly entertained on all levels.”–Carmen Pacheo, The Reading Cafe
Book trailer:  http://www.youtube.com/watch?v=6vIbieSgVjk

Book details:
Publisher: Southern Ink Press
Kindle and Paperback: 256 pages
Word count: 93,000
Genre: Mystery, humor
Available from: online stores such as amazon.com and barnesandnoble.com (see links below)

ISBN-13: 978-0989714037 (eBook)
SRP: $2.95
ISBN-13: 978-0989714020 (paperback)
SRP: $15.95

And now, my review:

Review of ‘Murder & Mayhem in Goose Pimple Junction’ by Amy Metz.  Cosy mysteries, writers, plenty of humour and Southern flavour.

When I read the title and the description of Amy Metz’s ‘Murder & Mayhem in Goose Pimple Junction’ I knew I had to read it. And I’m sure if I’d gone by a place with a name such as Goose Pimple Junction I would have felt compelled to visit it. And the place and the book were worth the visit.

There are novels where you might enjoy the story and the plot (it might be a clever or complicated one, one that makes you think, takes you to fascinating places you’ve never been or teaches you new things), but maybe you don’t connect with any of the characters. There are books where you feel as if you knew the characters and they could be your best friends, but the story is neither here nor there (you just hope to visit them again when something more interesting is happening), there are books that are wonderful flights of fancy you might follow or not… There are books that seem to have a bit of all in the right amount, and you can’t think of anything else that could make them any better. And there are the books that seem to fit in perfectly with the type of reading you need right at that moment.

‘Murder & Mayhem’ was the type of book that fitted perfectly with what I wanted and needed at the time. Life was a bit too serious for me, and the novel gave me a good laugh. I kept looking forward to Pickles’s T-shirts, to the trips to the dinner to try and guess what the orders would sound like, and to the fantastic conversations, and pratfalls. It has mystery and an interesting story that kept my thoughts engaged (and took me away from some not so nice topics), but not so complicated that it made it impossible not to lose track. It also expands through several generations and follows the families and events that have made the place and the people what it is. It has a gentle love story where the protagonists are writers of a certain age and with backstories but both the salt of the earth (what woman would not love Jack, and Tess is also irresistible), it has unforgettable 4th of July celebrations, strange family liaisons, food, dogs…

Author Amy Metz manages to juggle all the balls and doesn’t let them drop. She keeps the pace of the story, turning from past to present, mixing local flavour with mystery and shady dealings, and creates realistic characters that keep surprising you by refusing to be caricatures or one-phrase jokes. The novel is a good old-fashioned mystery, a great romance, a fun book (without nastiness or bile) and it will leave you with a smile on your face.

If you’re looking for gritty, realistic and bloody crime books, you dislike local character, or expect heavy sex scenes; this will not be your book. But if you’re looking for a fun book, that will keep you reading, laughing and thinking, and will take you away from your day to day life, do not hesitate and read this book. I know I’ve already booked a space for the whole series in my Kindle.

And buy links:

Amazon:
http://www.amazon.com/Murder-Mayhem-Pimple-Junction-mysteries-ebook/dp/B00NE1H8FW/

B&N:
http://www.barnesandnoble.com/w/murder-mayhem-in-goose-pimple-junction-amy-metz/1113760741?ean=9780989714020

And the GIVEAWAY (e-books and bookmarks only for the US):

a Rafflecopter giveaway

Thanks so much to Amy Metz for her book, to Shannon from Making Connection Blog Tour, and thanks to all of you for reading and writing, and you know what to do, like, share, comment, and CLICK!

Hola a todos:

Los que me seguís ya sabéis que hace poco publiqué un romance que se desarrolla (en parte) durante un concurso de repostería televisivo, I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes).

Como parece que os gustó el capítulo que os dejé de muestra, decidí compartir otro (y os prometo que es el último) donde Dulce y Adelfa, las principales protagonistas de la novela (perdona Storm) conocen al equipo del programa y a los demás concursantes. Hay un poco de todo, como dicen…

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) versión española de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) versión española de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

Capítulo 6. Preparar pasteles y fauna televisiva. (Ahora)

Las tres semanas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Dulce y Adelfa le pidieron a sus principales empleadas y amigas, Pixie, Vicky y Tessa si podían llevar la tienda mientras estuviesen fuera. Todas estaban muy excitadas y contentas de poder organizarse entre ellas, con la ayuda de los voluntarios, para mantener el lugar en funcionamiento. Se habían asegurado de no aceptar encargos grandes para la semana en que iban a estar fuera, aunque estaban convencidas de que el equipo que iba a quedarse a cargo era más que competente. Toni decidió tomarse unos cuantos días libres para ayudar a las chicas y ensuciarse más las manos. Dulce y Adelfa hicieron las maletas llevándose su ropa favorita y más cómoda para la cocina, un vestido elegante y accesorios para la gala (por si acaso llegaban a ella) y unos cuantos gadgets y utensilios para que les dieran suerte. Tony y Toni las llevaron al aeropuerto.

—¿Estáis listas, chicas? —preguntó Toni.

—Tan listas como estaremos nunca —respondió Adelfa.

—Lo sabremos con seguridad una vez empecemos. Hemos hecho todo lo que se nos ocurrió y todo lo que nos sugirió la gente para prepararnos. El resto…está en manos de los dioses —dijo Dulce.

—¿Va Storm a reunirse allí con vosotras? —preguntó su padre.

—Se ha ofrecido a aconsejarnos por teléfono y si sobrevivimos los cuatro primeros días se reunirá con nosotras en vivo. También ha estado viendo programas de series pasadas y nos ha enviado diseños, esquemas e ideas. Si conseguimos llegar tan lejos y viene Storm, tendremos con nosotras al mejor artista que hayan visto nunca —dijo Adelfa.

—Eso es cierto. Ese chico es tan raro como talentoso —dijo Tony.

—Papá, ya no es ningún chico. Y nosotros tampoco somos ya chicas— se quejó Dulce.

—Creí que te ibas a quejar porque le había llamado “raro”.

—No, es raro, pero le queremos de todas formas —concluyó Dulce.

—O quizás le queremos precisamente por ser tan raro —añadió Adelfa.

Todos se rieron. Llegaron al aeropuerto, cogieron las maletas, Toni les aseguró que se cuidaría de la tienda, se despidieron y así iniciaron la mayor aventura de sus vidas.

Durante el vuelo intentaron concentrarse en disfrutar el entretenimiento a bordo en lugar de pensar en lo que se esperaba de ellas. Una vez llegaron a Los Angeles todo fue de lo más excitante. Soleado, ruidoso y….

—Esto es realmente… —empezó a decir Dulce.

—¿Artificial? ¿Falso? ?De imitación? —sugirió Adelfa.

—Rubios, bronceados, bellos con una idea de campaña publicitaria de la belleza. ¡Oh Dios mío, vamos a llamar la atención como cardos borriqueros en un rosal!

—¡Ahí está! Han enviado un coche a recogernos.

Adelfa había visto a una mujer sujetando una cartulina con sus nombres y se dirigieron hacia ella.

—Somos nosotras. Yo soy Adelfa y ésta es mi asociada Dulcinea, Dulce para abreviar.

—Es un placer conoceros. Soy Danielle, Dannie. Hago un poco de todo, lo que sea preciso. Suministros, coordinación, cubro a quién sea que no esté, corre ve y dile…

—Chófer… —añadió Dulce.

Dannie asintió.

—Vámonos. Os dejaré en el hotel. No está muy lejos del estudio pero enviaremos a alguien a recogeros mañana. No habrá un programa en directo, solo os daremos tiempo para que os acostumbréis a los hornos, para poder discutir los detalles, filmar algo como presentación, y daros tiempo para que conozcáis a todo el mundo. Y una cena de bienvenida. Pero esta noche os dejamos que descanséis un poco.

—Eso suena bien —contestó Adelfa.

En el coche Dannie hizo de guía turístico ocasional. Les señaló una variedad de lugares de visita y casas de los ricos y famosos.

—Si todavía seguís aquí el jueves, ya que ese día no hay programas, a veces los concursantes deciden hacer un tour de verdad. Es divertido y una buena manera de relajarse cuando falta poco para alcanzar la meta.

—Suena bien. Si llegamos tan lejos —dijo Adelfa.

—¿Cómo es el resto del equipo? —preguntó Dulce —. Hasta ahora solo hemos hablado con Harry Heston.

—¿Harry el Sucio? —preguntó Dannie. —Es bastante único, no el típico miembro del equipo.

—¿Harry el Sucio? ¿Es un aficionado a Clint Eastwood?—preguntó Adelfa.

Dannie respiró a fondo antes de responder.

—Esa no es la razón de su apodo. Hemos llegado al hotel. Aquí estamos.

Dannie las ayudó con el equipaje y les dijo que el coche estaría allí a las 9:30 de la mañana. Una vez subieron a su habitación y deshicieron las maletas Dulce y Adelfa decidieron ir a pasear y explorar los alrededores. Era un suburbio anónimo aunque después de preguntarles a un par de personas consiguieron que les dieran instrucciones y cogieron un autobús que las llevó a la playa. Una vez allí se pasearon y observaron a la gente en patines, tomando el sol, jugando al voleibol de playa…

—Es como en las películas —dijo Dulce, intentando no ser demasiado descarada contemplando los fabulosos cuerpos que las rodeaban. Adelfa, por otro lado, no estaba siendo demasiado discreta. —Estás mirando a esos tíos como si “ellos” fueran cupcakes.

Adelfa sonrió, desviando la mirada unos segundos para contestar a Dulce.

—Bueno, están para comérselos. Y evidentemente vienen aquí para exhibirse. No hacen tanto ejercicio dándole a las pesas para esconder los músculos en casita. Considéralo el equivalente de ir de escaparates. No tengo la más mínima intención de comprar pero en cuanto a mirar… ¡Date un atracón con la vista! No tenemos muchas ocasiones como ésta.

—Probablemente tienes razón.

Después de pasarse un buen rato contemplando a gente (la mayoría del rato a hombres, aunque algunas de las mujeres estaban tan interesantemente desvestidas que no podían evitar mirarlas), se sentaron con un helado cada una. Adelfa estaba muy pensativa, lamiendo su helado muy lentamente y finalmente preguntó:

—¿A qué crees que se refiere eso de Harry el Sucio?

—Probablemente algún tipo de broma de ellos. Quizás si conseguimos quedarnos el tiempo suficiente nos enteraremos.

Dulce no tenía la menor idea de la razón que tenía. O de lo mucho que se acordaría y se arrepentiría de sus palabras.

Esperaron hasta el anochecer y entonces volvieron al hotel, parándose por el camino para comprar fruta y agua. Después de ver algo de televisión se fueron a la cama, a esperar el primer día de su experiencia televisiva.

No durmieron mucho y se levantaron temprano para asegurarse de que estarían listas con tiempo de sobras cuando llegara el coche. No querían llegar tarde el primer día y dejar una mala impresión. El coche las dejó en el estudio de televisión y Dannie ya las estaba esperando a la puerta.

—Entrad y sentaos en recepción. Cuando estéis todos aquí iremos al estudio para conocer a los demás.

—¿Somos las primeras?

—No del todo. Ya ha llegado algunos concursantes. Id a presentaros.

Había cuatro personas sentadas en el área de recepción. Dos chicas rubias, típicamente Californianas, que inmediatamente saltaron de sus asientos y les dijeron que estaban muy excitadas, y se pasaron el rato riéndose y haciendo mucho ruido (y aunque se llamaban Denise y Diane, Adelfa las bautizó inmediatamente Barbie y Cindy, con motivo) y un hombre de unos cincuenta años y otro de unos treinta, padre e hijo, Andrew y Andy. Los dos eran ingenieros, aunque Andrew había trabajado casi toda la vida en campos petrolíferos y Andy se dedicaba a los transportes.

—Mi padre también es ingeniero —dijo Dulce.

—¿Cómo se llama?

—Oh, Tony. Anthony Baxter.

—Creo que trabajó en un puente que formaba parte de la línea ferroviaria en la que he estado trabajando hace poco. En Nebraska —dijo Andy.

—Me parece que tienes razón, aunque fue hace bastantes años —respondió Dulce.

—Un muy buen trabajo.

—¿Sois muy aficionados a la cocina? —le preguntó Adelfa, intentando pillarle la medida a la competencia. Ya había desestimado a las dos chicas, que solo parecían estar interesadas en cómo quedarían delante de la cámara.

Andrew agitó la cabeza de lado a lado.

—Siempre me ha interesado y me he dedicado a cocinar en mi tiempo libre, aunque a Andy se le da mucho mejor que a mí. Por desgracia no he tenido mucho tiempo para mejorar mis habilidades y Andy… desde que su mujer tuvo el bebé, ha estado muy ocupado con otras cosas —dijo, alborotándole el pelo a su hijo afectuosamente.

Andy le sonrió a su padre.

—Sí, muy ocupado —sacó el móvil del bolsillo y les mostró una foto de un bebé. Una niña —. Lily. Tiene casi tres meses.

—¡Es preciosa! —dijo Dulce.

Andy sonrió orgulloso.

—¿Tenéis un nombre para vuestro equipo? —les preguntó Andrew.

—Oh, tenemos una tienda. ˈCupcakes y Pasteles, Literalmenteˈ, así que usaremos el mismo nombre —dijo Adelfa.

—¿Cupcakes Literalmente? —preguntó Dulce frunciendo las cejas.

Adelfa la ignoró y los dos hombres las miraron con expresión sorprendida.

—Llevamos mucho tiempo manteniendo una discusión semántica sobre el nombre de la tienda. Yo prefiero ˈliteralmenteˈ pero Adelfa prefiere ˈliterariosˈ ya que le encantan los libros —explicó Adelfa.

—Y la tienda es mucho más que una tienda de pasteles y cupcakes. Tenemos libros usados e intercambiamos los libros que nos traen los clientes, gratis. Y traemos a escritores y a otra gente como invitados y vienen a dar charlas, tenemos lecturas de libros para niños, y montamos exhibiciones, y workshops, y cursos de cocina y de decorar pasteles… —explicó Dulce.

—Suena maravilloso —dijo Andy.

—Deberíais verlo. Déjame… —Dulce sacó su teléfono y les mostró algunas fotos. Ellos exclamaron en los sitios apropiados. Denise y Diane también se unieron a ellos.

—¡Anda, un edificio de bomberos! ¡Qué divertido! ¿Tenéis algún bombero? —preguntó Diane (o Denise, Dulce no estaba segura).

—Por desgracia no venían incluidos con el edificio pero estoy segura de que podríamos hacer algo al respecto si vinieseis de visita —contestó Adelfa. Dulce le dio un codazo en las costillas pero ella se limitó a sonreírle, tan dulcemente como pudo.

—¡Fabuloso! Nosotras todavía no tenemos una tienda, pero ya tenemos nombre. ˈCupcakes Un trocito de cieloˈ. Denise quería llamarla ˈD-liciasˈ. Ya sabéis, D de la letra D, ya que las dos somos Ds, Diane y Denise, pero me pareció que la gente igual creía que estábamos hablando de algo picante, tamaño de copa y eso… Y no estaría bien confundir a la gente, especialmente porque hasta que no nos operemos… Vamos, que no somos tamaño D en realidad…

A Andrew y Andy se les subieron todos los colores del arco-iris durante la explicación de Diane, pero Dulce y Adelfa se rieron.

—Creo que ˈUn trocito de cieloˈ es un gran nombre —dijo Dulce.

—Nuestra tienda se llama ˈDejadles que coman cupcakesˈ. Ya sabéis, María Antonieta y los pasteles. También tenemos un negocio virtual, ˈLady Cupcakes y Lenceríaˈ que nos va muy bien. —Una mujer alta, de pelo largo y oscuro, unas gafas de sol doradas enormes, zapatos increíblemente puntiagudos con los tacones más altos que Dulce había visto nunca, la falda más corta y uno de los tops más reveladores que se habría atrevido a imaginar acababa de entrar en la sala y se apuntó a la conversación. Una versión más bajita, menuda, con mechas rojas, pero vestida con una falda de similar medida y top escotado entró detrás de ella. Se presentaron: Pam y Chloe.

—Bueno, ya hay otra pelirroja en la competición. No te sentirás tan sola —susurró Adelfa.

—No es pelirroja de verdad —contestó Dulce, también en susurros.

—Creo que ya lo he notado… especialmente ahora que se ha sentado —bromeó Adelfa, mirando la falda de Chloe.

—Tú… —Dulce le golpeó el brazo en broma.

—¿Así que vosotras vendéis lencería y pasteles? —Andrew les preguntó a las recién llegadas. A Dulce le preocupaba que se le fueran a salir los ojos de las órbitas. Andy había agarrado a su padre del brazo, probablemente intentando que no se pusiera en ridículo.

—Creamos sets de regalo, unas cajas muy elegantes, con piezas de lencería y cupcakes. Nuestra idea es que la mujer se come los cupcakes… —dijo Pam.

—Y el hombre se come… —añadió Chloe.

—Creo que nos lo podemos imaginar —la interrumpió Adelfa. Chloe la miró con una expresión no demasiado amable.

—Quizás sería mejor no crearnos enemigos desde buen principio si lo podemos evitar —le dijo Dulce a su amiga muy flojito.

Adelfa la miró  y asintió. Sacó el teléfono y Dulce recibió un texto unos segundos después. Esperó un momento antes de leerlo.

“Me pregunto si el ser tan fogosas las hará expertas en el uso del horno. ;)”

Mientras todos estaban distraídos con el espectáculo de Pam y Chloe, dos tipos entraron en la sala de recepción. Dulce casi se cayó al suelo cuando uno de ellos se sentó de repente en el sofá al lado del suyo. Los dos iban vestidos estilo combate, eran altos, fuertes y musculosos, uno de ellos Afro-Americano que llevaba un corte de pelo estilo mohicano y el otro iba pelado al cero y tenía unos ojos azules muy penetrantes.

—Somos ˈGuerrilla Cupcakesˈ. Éste es Custer y yo me llamo West —dijo el Afro-Americano del dúo, sin quitarle los ojos de encima a Adelfa.

Todos dijeron hola y se presentaron. Dulce aprovechó la conversación para decirle a Adelfa:

—Me parece que tienes un admirador.

Ella se encogió de hombros.

—Me preocupa más su habilidad como pasteleros. La estrategia y organización militares pueden serles útiles en algunos de los episodios.

—Eso es cierto, pero no creo que sean muy delicados y habilidosos para cosas como decoraciones, aunque quizás deberíamos reservarnos la opinión hasta que veamos de qué son capaces.

Dos mujeres de edad parecida a la suya, treinta y pocos años, entraron en la sala. Las dos tenían pelo castaño, altura media, una un poco más rellenita que la otra, las dos con vestidos floreados sencillos y sin maquillaje. Sonrieron tímidamente y esperaron hasta que el ruido disminuyó para hablar.

—Me llamo Candy y ésta es Trisha. Tenemos una tienda que se llama ˈSimples cupcakes y postresˈ. Nos gusta usar ingredientes orgánicos, evitamos los colorantes y las sustancias químicas innecesarias y también nos especializamos en productos para gente con alergias e intolerancias alimentarias.

Hubo otra ronda de presentaciones. A Dulce le dio la impresión de que el equipo Simples podría resultar una competición bastante dura.

Los dos últimos concursantes en llegar fueron un chico joven (trece años), que se llamaba Peter Parker (“como Spiderman”, les informó enseguida) y su abuela Lucy, que llevaba la permanente, tenía el pelo gris, y parecía haber hecho un gran esfuerzo por presentarse como una indefensa viejecita, a pesar de no ser tan mayor. Aunque el chico quería que su equipo se llamase ˈPasteles de los superhéroesˈ, pronto se convirtió en ˈPete y su abuelaˈ.

Como todos habían llegado ya, Dannie vino a recogerlos y les mostró el estudio donde iban a grabar el programa.

—A mí no me parece que esa abuela sea tan vieja y esté tan despistada como nos quiere hacer pensar — Adelfa le susurró a Dulce al oído.

—Yo estaba pensando exactamente lo mismo —.  Dulce se giró hacia Andy que estaba detrás de ellas y le preguntó:

—No nos dijiste el nombre de vuestro equipo.

—Lo discutimos mucho. Finalmente decidimos quedarnos con ˈEquipo de reposteros móviles y de apañosˈ por lo de la ingeniería.

—Me gusta —dijo Adelfa.

El estudio no era exactamente como se lo habían imaginado. Lo habían visto en la televisión pero parecía muy diferente en vivo. Había cables, cámaras, luces y lo que tenía aspecto de ser una cabina separada, probablemente desde donde lo controlaban todo, pero también tenía el aspecto de una cocina gigante, con varios hornos, neveras, encimeras y espacio para preparar la comida, fregaderos, cajones, utensilios …

—¡Anda! No sé qué me esperaba, pero es enorme e impresionante —dijo Adelfa.

—Aquí llega Harry —les advirtió Dannie, y Dulce no pudo evitar pensar en el Jack Nicholson con cara de loco de ˈEl resplandorˈ liándose a hachazos con una puerta y diciendo: ¡Aquí llega Johnny!

Todos se giraron y vieron a un hombre que se acercaba a toda velocidad. Tenía cuarenta años largos, algo de tripa, se estaba quedando calvo, y tenía unas facciones muy dibujadas, con la barbilla cuadrada y prominente y la nariz grande y recta. Sus ojos eran grandes, y de un verde intenso.

—Hola. Me llamo Harry Heston. Es un gran placer conoceros a todos. Tendremos tiempo de ir conociéndonos un poco mejor durante los próximos días. Solo quería que vinierais, que os conocierais todos entre vosotros y al equipo del programa, que cocinarais algo para acostumbraros a las cocinas y luego saldremos a cenar esta noche para relajarnos todo un poco antes de que empiece el circo mañana. Tú debes ser…

Empezó a decir nombres, a dar la mano a la gente, a sonreír, asentir, gesticular y poner cara de interés. Les presentó a los cuatro cámaras principales, Joe, Preston, Stan y Chris, que se limitaron a saludar con la cabeza desde sus cámaras, a una mujer que se llamaba ˈMinnieˈ que llevaba un traje gris, gafas, y se agarraba a su iPad como si la vida le fuera en ello. Ella se encargaba de coordinar dónde tenía que estar todo el mundo y lo que tenían que hacer en cada momento.

—Me dirigiré a vosotros por el nombre de vuestros equipos. Tengo muy mala memoria, bueno, en realidad tengo demasiadas cosas en las que pensar así que me concentro  en los asunto fundamentales para el programa. Y prefiero no encariñarme demasiado con ninguno de los concursantes. Si no, se te rompe el corazón cuando la gente se tiene que ir.

Adelfa y Dulce se miraron y se encogieron de hombros. Pues bueno.

Dannie les mostró otras cosas importantes como los cuartos de baño, la cantina, una tienda pequeña de chucherías y bebidas, los vestuarios, la sala de maquillaje…

—Hay mucha más gente que participa en el programa, pero la mayoría vienen y van y no son parte permanente del equipo, así que les conoceréis cuando aparezcan. Si necesitáis algo siempre me podéis preguntar a mí. O a Harry. Y recordad, hoy estáis aquí para pasarlo bien. No os preocupéis de nada. Esto no es la competición todavía. ¡A divertirse!

Dulce y Adelfa fueron al cuarto de baño y aprovecharon para intercambiar opiniones.

—¿Qué te han parecido? — preguntó Dulce. A Adelfa siempre se le había dado bien resumir y dar instrucciones concisas.

—No creo que Barbie y Cindy o los dos Andrews sean una competencia demasiado dura. Los dos militares podrían ser la carta sorpresa. No tengo ni idea. Las dos tías llamativas… Puede que me equivoque pero creo que son lo que parecen. La abuela esa me ha puesto la mosca detrás de la oreja.

—Sé lo que quieres decir. A mí también. Me gustan las chicas de ˈSimples pastelesˈ. Nosotras preparamos algunos pasteles para gente con alergias e intolerancias pero me gustaría aprender sus trucos. Serían un buen equipo con el que hacer amistad, al menos después de la competición —dijo Dulce.

—Las buenas mentes piensan igual. Sí, podrían resultar muy valiosas.

—Vamos a jugar —dijo Dulce.

Y eso fue lo que hicieron. Durante unas horas se dedicaron a probar los hornos, implementos, comprobar los ingredientes y en general divertirse y acostumbrarse al equipamiento. También vigilaron de cerca a la competencia, aunque sabían de sobras que lo que vieran ese día podía tener muy poca relación con sus actuaciones cuando aquello fuera en serio.

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Y para demostraros que lo de las imágenes no es precisamente lo mío, y por si os lo habéis perdido, os dejo el vídeo que creé sobre la novela:

http://youtu.be/rmiXlVyuywQ

El libro, si os interesa, está a la venta en muchas partes. Aquí os dejo unos cuantos enlaces:

Amazon:

http://bit.ly/1sDPZJS

Kobo:

http://store.kobobooks.com/en-US/ebook/i-love-your-cupcakes-me-encantan-tus-cupcakes

Nook (Barnes and Noble):

http://www.barnesandnoble.com/w/i-love-your-cupcakes-olga-n-ez-miret/1120420461?ean=2940046300185&itm=1&usri=2940046300185

Apple:

https://itunes.apple.com/us/book/id923681636

Por si os ha entrado sed con tanto pastel, comparto algo muy especial que encontré en Florencia:

Donna Olga wine. And there were three different types!

Vino Donna Olga. Y tenían de tres clases!

¡Gracias a todos por leer, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid, y haced CLIC!

Ah, y por cierto, ando a la busca de blogs de cocina (repostería en particular), libros sobre el tema, y páginas, así que si tenéis vuestras favoritas, echadme una mano. ¡Gracias!

Hi all:

As you will know, recently I published ‘I Love Your Cupcakes‘. Part of the action develops in the set of a TV culinary game show. As people seemed to enjoy the sample I brought  you a couple of weeks ago, I thought I’d leave  you another one (and I promise you that’s the last one!), the chapter where Dulce and Adelfa, the main protagonists (sorry Storm) meet the crew and the members of the other teams. There’s a bit of everything:

I Love Your Cupcakes by Olga Núñez Miret. Cover by Lourdes Vidal

I Love Your Cupcakes by Olga Núñez Miret. Cover by Lourdes Vidal

Chapter 6. Baking and TV fauna. (Now)

The three weeks went by in a wink. Dulce and Adelfa asked the main members of staff and friends, Pixie, Vicky and Tessa if they could cover the shop while they’d be away. They were all very excited and happy to organize themselves to keep the place going with help from volunteers. They made sure that they didn’t accept any big orders for the week when they were going to be away, although they were convinced the team left in charge was more than capable. Toni took a few days off to help the girls and do more hands-on work. Dulce and Adelfa packed their favorite and most comfortable outfits for cooking, a nice dress and accessories for the gala (in case they got that far) and a few utensils and gadgets, “for luck.” Tony and Toni drove them to the airport.

“Are you ready, girls?” Toni asked.

“As ready as we’re ever going to be.” Adelfa replied.

“We’ll know for sure once we start. We’ve done everything we could think of and everything everybody has suggested to prepare. The rest…is in the hands of the gods.” Dulce said.

“Is Storm going to join you there?” her father asked.

“He’s happy to consult with us over the phone and if we go past the four first days he’ll join us live. He’s also been watching old programs and has sent us designs, blueprints and ideas. If we can manage to get that far and he comes we’ll have the best artist they’ve ever seen there.” Adelfa said.

“That is true. That boy is as odd as he’s talented.” Tony said.

“Dad, he’s not a boy any longer. And we aren’t girls either.” Dulce complained.

“I thought you were going to object to my calling him “odd”.”

“No, he’s odd, but we love him nonetheless.” Dulce finished.

“Or maybe we love him precisely because he’s so odd.” Adelfa added.

They all laughed. They got to the airport, took their luggage, said their goodbyes, Toni assured them she’d look after their shop and then they started on their greatest adventure.

During the flight they tried and focus on watching the in-flight entertainment rather than think about what expected them. Once in LA it was all rather exciting. Sunny, noisy and…

“This is really…” Dulce started.

“Artificial? Fake? Pretend?” Adelfa suggested.

“Blonde, tanned, beautiful with an advert idea of beauty. Oh dear, we’re going to stick out like a sore thumb.”

“There it is! They’ve sent a car to pick us up.”

Adelfa had spotted a woman with a sign with their names on it and started walking towards her.

“It’s us. I’m Adelfa and this is my partner Dulcinea, Dulce for short.”

“Pleasure to meet you. I’m Danielle, Dannie. I do a bit of whatever has to be done. Supplies, coordinating, covering for whoever is not there, go and fetch…”

“Chauffeur…” Dulce added.

Dannie nodded.

“Let’s get going. I’ll drop you at the hotel. It isn’t very far from the studio but we’ll send somebody to pick you up tomorrow. There won’t be a live program, only time to get you used to the ovens, discuss the details, do a bit of preparatory filming, and have time to get to know everybody. And a welcome meal. But we’ll let you have a bit of rest this evening.”

“That sounds good.” Adelfa replied.

In the car Dannie played the part of the occasional tour guide. She pointed out a variety of touristic spots and houses of the rich and famous.

“If you’re still here on Thursday, as that day there’s no program, sometimes the contestants decide to go on a proper tour. It’s good fun and a nice way to relax when we’re getting close to the final line.”

“That sounds nice. If we get that far.” Adelfa said.

“How is the rest of the team?” Dulce asked. “So far we’ve only talked to Harry Heston.”

“Dirty Harry?” Dannie asked. “He’s rather unique, not your standard team member.”

“Dirty Harry? Is he a fan of Clint Eastwood?” Adelfa asked.

Dannie breathed in deeply before replying:

“That’s not the reason for the nickname. We’ve arrived at the hotel. Here.”

Dannie helped them with their luggage and told them a car would be there at 9:30 next morning. Once up in their room and after unpacking Dulce and Adelfa decided to go for a walk and explore the surrounding area. It was a rather non-descript suburb although after asking a couple of people they managed to get directions and caught a bus that took them to the beach. There they walked and observed the people on roller-skates, sunbathing, playing beach volleyball…

“It is really like in the movies” said Dulce, trying not to be too obvious when contemplating the fabulous bodies around them. Adelfa, on the other hand, wasn’t particularly discreet. “You’re looking at those guys as if “they” were cupcakes.”

Adelfa smiled, deviating her gaze to look at Dulce for a few seconds.

“Well, they are gorgeous. And evidently they are here exhibiting themselves. They don’t work out that much and build up those muscles to hide them at home. Think of it as window-shopping. I have no intention of buying anything but looking…Feast your eyes! We don’t get many occasions like this one.”

“You’re probably right.”

After spending a good while people (mostly men, although some women were so interestingly undressed that they could not help but wonder) watching, they sat down with an ice-cream each. Adelfa seemed thoughtful, licking her ice-cream very slowly and finally asked:

“What do you think the Dirty Harry thing was about?”

“Probably some “in” joke. Maybe if we manage to stay long enough we’ll get to know.”

Dulce had no idea how right she was. Or how much she’d remember and regret her words.

They waited for the sunset and then returned to their hotel, stopping on the way to get some fruit and water. After watching some TV they went to bed, to wait for the first day of their TV experience.

They didn’t sleep very much and were up very early to make sure they were ready in plenty of time for the car. They didn’t want to be late on the first day and make a bad impression. The car dropped them at the TV station and Dannie was at the door waiting for them.

“Go and have a seat in reception. Once you’re all here we’ll go to the studio and meet everybody else.”

“Are we the first ones?”

“Not quite. There are some people there already. Go and introduce yourselves.”

There were four people sitting in reception waiting. Two young blonde girls, typically Californian, who immediately jumped up when they saw them and told them they were very excited, and kept laughing and making plenty of noise all the time (and although called Denise and Diane, Adelfa immediately named them Barbie and Cindy, with good reason) and a man in his fifties and one in his thirties, father and son, Andrew and Andy. Both men were engineers, although Andrew had worked most of his life in oil camps and Andy had worked in transportation.

“My father is an engineer also.” Dulce offered.

“What’s his name?”

“Oh, Tony, Anthony Baxter.”

“I think he worked on a bridge part of the line my company has been working on recently. In Nebraska.” Andy said.

“I believe you’re right, although it was quite a few years back.” Dulce replied.

“Very good job.”

“Are you big into cooking?” Adelfa asked, trying to size-up the competition. She had already dismissed the two girls, who seemed only interested in how they’d look on camera.

Andrew shook his head from side to side.

“I’ve always been interested and done a bit of cooking in my spare time, although Andy is a much better cook. Unfortunately I haven’t had much time to improve my skills and Andy…since his wife had the baby, he’s been pretty busy with other things” he said, messing up his son’s hair affectionately.

Andy smiled at his father.

“Yes, very busy.” He took his phone out of his pocket and showed them a picture of a baby-girl. “Lily. She’s nearly 3 months old.”

“She’s beautiful!” Dulce said.

Andy beamed at the comment.

“Have you come up with a name for your team?” Andrew asked.

“Oh, we have a shop. ‘Literally Cupcakes and Cakes’, so we’ll go with the same name.” Adelfa said.

“Literally Cupcakes?” asked Dulce with a frown.

Adelfa dismissed her whilst the two guys looked at them with a puzzled expression.

“We have an ongoing semantics argument about the shop’s name. I prefer ‘literally’ whilst Dulce wanted ‘literary’ as she loves books.” Adelfa explained.

“And the shop is much more than a cupcake shop. We do have second-hand books and also exchange books clients bring in at no cost. And have writers and other people come and talk, and book readings for kids and a book club, and we run exhibitions, and workshops, and cookery and cake decoration courses…” Dulce explained.

“It sounds amazing” said Andy.

“You should see it. Let me…” Dulce took her phone out and showed them some pictures. They were suitably impressed. Denise and Diane also joined.

“Wow, a fire-station! What fun! Do you have any firemen?” Diane (or Denise, Dulce wasn’t sure) asked.

“Unfortunately they didn’t come included with the building but I’m sure we could do something about it if you come for a visit.” Adelfa replied. Dulce nudged her on the ribs but she just smiled, as sweetly as she could, at her.

“Great! We don’t have a shop yet, but we have a name. ‘A Little Bit of Heaven Cupcakes’. Denise wanted to go with ‘D-lights’. You know, D as in the letter D, as we’re both Ds, Diane and Denise, but I thought people might think we were talking about something naughty, especially with cup and…And it wouldn’t be good to mislead people, not at least until we’ve had some surgery…We aren’t really D cups…”

Andrew and Andy went through all the colors in the rainbow during Diane’s explanation, but Dulce and Adelfa just laughed.

“I think ‘A Little Bit of Heaven’ is a great name.” Dulce asserted.

“Our shop is called ‘Let Them Eat Cupcakes’. We also run an on-line business, ‘Lady Cupcakes and Lingerie’ that’s going extremely well.” A tall woman, with long dark hair, huge golden sunglasses, incredibly pointy shoes with the highest heels Dulce had ever seen, and the shortest skirt and one of the most revealing tops she’d ever imagined had walked into the room and joined the conversation. A shorter, petite version of her, with red highlights, but similarly short skirt and low-cut top had followed her in. They introduced themselves as Pam and Chloe.

“Well, there’s another red-hair in the competition. You won’t feel so alone.” Adelfa whispered.

“She’s not really red-haired” Dulce replied, also in whispers.

“I think I can see that…especially now that she’s sitting down” Adelfa joked, looking at Chloe’s skirt.

“You…” Dulce jokingly hit her on the arm.

“So you sell lingerie and cakes?” Andrew asked the newcomers. Dulce worried his eyes would pop out of his eye sockets. Andy had grabbed his father’s arm, seemingly trying to stop him from embarrassing himself.

“We make boxed sets containing sexy pieces of lingerie and cupcakes. Our idea is: the woman eats the cupcakes…” started Pam.

“And the man eats…” Chloe added.

“I think we get the idea.” Adelfa interrupted. Chloe looked at her with a less-than-kind expression.

“Let’s not make enemies from the word go if we can help it” Dulce told her friend, very soft.

Adelfa looked at her and nodded. She took her phone out and Dulce got a text-message a few seconds later. She waited a beat before checking.

“I wonder if being tarty will make them any good at baking. ;)”

Whilst all of them were distracted by the spectacle of Pam and Chloe, two guys came into the reception area. Dulce nearly jumped out of her skin when one of them sat on the sofa next to theirs. They were both dressed in combat fatigues, were tall, strong and muscular, one of them African-American and sporting a Mohican-style haircut and the other one with shaved hair and piercing blue eyes.

“We are ‘Guerrilla Cupcakes’. This is Custer and I’m West” the African-American part of the duo asserted, never taking his eyes off Adelfa.

They all nodded and introduced themselves. Dulce took advantage of the noise to tell Adelfa:

“I think you’ve got an admirer.”

She shrugged her shoulders.

“I’m more worried about their cake-making skills. Military-style organization and strategy might help with some of the challenges.”

“That’s true, but you can hardly imagine they’ll be very dainty and delicate with things like decorations, although maybe we should delay any judgments until we’ve seen what they are capable of.”

Two women of a similar age to theirs, early thirties, walked in. They were both brown-haired, middle-height, one a bit plumper than the other, wearing simple flowery dresses and no make-up. They smiled shyly and waited until the noise had quieted down before talking.

“Hi. I’m Candy and this is Trisha. We have a shop called ‘Simple Cupcakes and Desserts’. We like to use organic ingredients, avoid colorants and unneeded chemicals and also cater for people with food allergies and intolerances.”

There was another round of introductions. Dulce had the feeling that the Simple team would be fairly strong competition.

The final two contestants were a young boy (thirteen), called Peter Parker (“Like Spiderman”, he promptly informed them all) and his grandmother Lucy, who was wearing a perm, gray hair, and seemed to have made an effort to look like a harmless old lady, despite not being that old. Although the boy wanted his team to go by the name ‘Superheroes cakes’, it soon became ‘Pete and granny’s’.

As they had all arrived, Dannie came to pick them up and show them the studio where they would be filming the program.

“I don’t think that granny is as old and clueless as she wants to make us think.” Adelfa whispered in Dulce’s ear.

“I was thinking exactly the same.” Dulce turned to Andy who was behind them and asked:

“You never had a chance to tell us the name of your team.”

“We had a heated debate about it. We finally decided to go with ‘Movers and Fixers Baking Team’ because of the engineering theme.”

“I like it.” Adelfa said.

The studio wasn’t exactly how the girls had imagined it. They’d seen it on the TV but it felt quite different once they were there. There were the cables, cameras, lights and what seemed to be a separate room, probably to control everything, but it also looked like a huge kitchen, with plenty of ovens, fridges, working surfaces, sinks, drawers, utensils…

“Wow! I’m not sure what I was expecting, but it’s enormous and very impressive” Adelfa said.

“Here comes Harry” Dannie warned, and Dulce couldn’t help but remember a crazy-looking Jack Nicholson in ‘The Shining’ coming through the door with an axe saying: ‘Here comes Johnny!’

They all turned to see a man approaching them at speed. He was in his late forties, had a bit of a paunch, was bolding, and had very strong features, with a square jaw and a protruding and straight nose. He had big, intense, green eyes.

“Hi all. I’m Harry Heston. It’s a real pleasure to meet you all. We’ll have time to get to know ourselves better over the next few days. I just wanted you to come, meet each other and the team of the program, have a go at cooking something to familiarize yourselves with the equipment, and then we’ll go for a meal this evening to unwind before the circus starts performing tomorrow. You must be…”

He started throwing names around, shaking hands, smiling, nodding and appearing interested. He introduced them to the four main camera-men, Joe, Preston, Stan and Chris, who just nodded from their cameras, a woman called ‘Minnie’ dressed in a gray suit, with glasses, and holding onto an iPad for dear life. She was the one coordinating where everybody should be and what they should be doing at any given time.

“I’ll just call you by your team names. I have very bad memory, or rather; I have too many things to think about so I focus on matters important for the program. And I prefer not to get too attached to any contestants. Otherwise it can be heartbreaking when people leave.”

Adelfa and Dulce looked at each other and shrugged. Oh well.

Dannie showed them where other necessary things were, like the toilets, the canteen, a little shop, the changing rooms, make-up…

“There are plenty more people involved in the program, but most of them come and go and aren’t permanent fixtures, so you’ll meet them as they appear. If you need anything you can always ask me. Or Harry. And remember, today you’re here to have fun. Don’t worry about anything. This is not the competition yet. Enjoy!”

Dulce and Adelfa went to the toilet and took the chance to exchange a few thoughts.

“What do you think?” Dulce asked. Adelfa had always been good at summarizing and briefings.

“I don’t think Barbie and Cindy or the two Andrews are going to be too hard. The military guys could be a wild-card. I have no idea. The two in-your-face women…I could be wrong but think what you see is what you get. I am very suspicious of the granny.”

“I know what you mean. I am too. I like the girls of ‘Simple Cakes’. We do some cakes for people with allergies and intollerances but I’d like to learn from them. They could be a good team to get friendly with, at least after the competition.” Dulce said.

“Good minds think alike. Yes, they could be invaluable.”

“Let’s go and play” Dulce said.

And that’s what they did. They had a few hours to try ovens, implements, check ingredients and in general have fun and get used to the equipment. They also kept a close eye on the competition, although they knew what they saw that day might have very little to do with their real performances.

*************************************************************************************************************************************

Just to prove you that I’m not good at the visual side of things and in case you missed it, I leave you the video I created:

http://youtu.be/oGFcWLwoFfA

If you’re interested in the book, it’s available in a variety of places (and I hope in paper soon). I leave you some links:

Amazon:

http://bit.ly/1pyxw9Q

Kobo:

http://store.kobobooks.com/en-US/ebook/i-love-your-cupcakes

Nook (Barnes and Noble):

http://www.barnesandnoble.com/w/i-love-your-cupcakes-olga-n-ez-miret/1120420510?ean=2940046286625&itm=1&usri=2940046286625

Apple (i-Tunes):

https://itunes.apple.com/us/book/id923681628

In case you’re thirsty after all these cakes, I thought I’d share something pretty special I found in Florence:

Donna Olga wine. And there were three different types!

Donna Olga wine. And there were three different types!

Thanks everybody for reading (and the patience), and you know, if you’ve enjoyed it, like, share, comment and CLICK! 

Ah, and I’m looking for blogs, pages, and recipe books dedicated to cookery, and baking and cakes in particular, so if you have any favourites, let me know, I’m interested! Thanks!

Hola a todos:

Hoy no os traigo pasteles ni recetas. Hoy como casi todos los viernes, toca invitado con novedad literaria. El autor Josep Capsir, ya nos había visitado hace tiempo, y nos habló de sus novelas, entre ellas, su bestseller, La herencia de Jerusalén. Cuando me enteré de que había publicado la continuación, supe que tenía que traérosla, ya que sé que muchos la estábais esperando, y por si acaso se os había pasado, aquí está:

La morada de Yahveh de Josep Capsir

La morada de Yahveh de Josep Capsir

LA MORADA DE YAHVEH: El secreto del Biblo Primero (LA MORADA DE LOS TESTIMONIOS nº 2)

La esperada secuela de “La herencia de Jerusalén”

Yahveh ordenó que los sacerdotes levitas custodiaran los elementos sagrados del Tabernáculo y del Templo de Salomón. Y Moisés así lo anunció.

Ellos tenían la encomienda de Yahveh de resguardar la gnóstica y la sabiduría del pueblo elegido. Hoy, su misión aún no ha terminado.

Año 2005. Los protagonistas de “La herencia de Jerusalén” se enfrentarán a la lectura del Biblo Primero y deberán descubrir las pistas que les llevarán hasta el paradero de uno de los tesoros más bien guardados de la humanidad.

La búsqueda continúa.

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Las buenas noticias no se acaban ahí. Si por algún motivo sois de los pocos que todavía no tiene una copia de La Herencia de Jerusalén, ahora tenéis la oportunidad de comprar los dos libros en un pack:

La morada de los testimonios de Josep Capsir

La morada de los testimonios de Josep Capsir

LA MORADA DE LOS TESTIMONIOS: (Serie Completa)

Pack LA HERENCIA DE JERUSALÉN + LA MORADA DE YAHVEH 

De “La herencia de Jerusalén”
Hugo Di Bella, un estudiante de historia, posee un antiguo ejemplar de un libro hebreo en su biblioteca familiar. Este libro, redactado en el periodo de los incunables, fue rescatado antes de ser destruido por el sumo poder pontífice. Una llamada de su profesor, Daniel Malluck, Doctorado en historia antigua, origina que éste conozca la existencia del incunable. Movido por el interés histórico de un ejemplar único y la curiosidad, Malluck se reunirá con su alumno e invitará a un buen amigo, el filólogo Lucio Servade para poder traducir del hebreo los misterios que esconde el misterioso libro.

Poco a poco, encontrarán las claves que cifran el contenido del libro e irán descubriendo las localizaciones de los tesoros del Templo de Salomón y los cambios de ubicación que han ido teniendo durante los últimos siglos. Descubrirán donde se esconde el Arca de la Alianza, la Vera Cruz y el Evangelio apócrifo de Jesús de Nazaret.

Ellos tres, deberán descodificar los textos cifrados que contiene el “Traspaso de los compromisos de resguardo de la Morada de los Testimonios y de los Sacros enseres.”

Tras desentrañar los jeroglíficos que esconde el libro, emprenderán una fascinante y peligrosa búsqueda de algunos de los tesoros ocultos.

Pero la congregación más antigua y secreta del mundo sigue velando para que algunas cosas no salgan nunca a la luz.

Porque la verdad es peligrosa…

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Y por si queréis saber más, aquí os dejo el enlace a su página de autor:

Autor Josep Capsir

Autor Josep Capsir

http://www.amazon.com/Josep-Capsir-Capi/e/B007N6MLPQ/

Ah, i pels que parleu en Català, us dejo l’enllaç a la versió en català d’un dels seus llibres, L’Heréncia de Jerusalem:

http://www.amazon.com/dp/B00MLBQ6B8/

Gracias a Josep por traernos sus novedades, gracias a todos vosotros por leer, y ya sabéis, dadle al me gusta, comentad, compartid y haced CLIC!

Hi all:

As you know, a few months ago, when I left my day job, I mentioned my intention of offering my services and translating other authors’ work. Jordi Díez, who had already translated one of his books (The Pendulum of God, I included it in one of my posts on new books a while back) to English decided he’d like to have his first book, the wonderful ‘La Virgen del Soltranslated to English too.

As I told Jordi, the experience was always interesting (I got to know much more about the Inca period and civilization than I had ever known), challenging at times, and emotional (it’s not easy to translate when you’re crying with the turmoil and events the characters live through).

I have tried to do the best job I could but all the merit remains with the author. I won’t try and review the finished piece, but as I read and scrutinised in detail the original in Spanish, I thought apart from links and the description, I’d leave you a translation of my thoughts on the Spanish version.

I hope you’ll give it a go.

Virgin of the Sun by Jordi Díez. A great historical novel with a big heart and plenty of spirit.

I must confess I don’t know much (hardly anything) about the historical period shown in the novel Virgin of the Sun. I cannot comment with knowledge how exactly it sticks to the historical facts (that due to the peculiar characteristics of the Inca civilisation are not easy to check as all sources are indirect) although for what I’ve read in the the author’s (that he calls ‘Slight historical licenses’) it seems to provide a fairly close idea to what the era was like. I can say for certain that I am now much better informed that when I began my reading and I’ve been inspired to carry on documenting myself.

Virgin of the Sun is a novel covering a specific period in the history of the Inca Empire, one of its moments of maximum expansion. The author chooses (very successfully) to combine the history of a seemingly nobody (Nuba, a farmer from a tiny village) and his family (especially his daughter, Nemrac) with that of the great of the Empire, Inca Tupanqui Pachacutec and his son Tupac Yupanqui. In fact, the novel takes place in a sort of world of the ‘Upstairs/Downstairs’ where the fates of the most powerful and of those that at first sight have no power at all, intermingle and combine in complex and unexpected ways.

Nuba’s story isn’t simply (even if it is not simple at all) the history of his life and his family, the tragedies that happen to him, his loses, but also of his spiritual awakening. When we reach the end of the book (and I’m not going to tell you about it, don’t worry) and we get to completely understand his experience and the teaching he has assimilated, that we share as we accompany him, we realise that his journey towards a new understanding was matched by the actual journey he undertakes during the novel.

I loved Virgin of the Sun. The author manages to provide the needed information to place his action and the characters, without transforming the book into a tedious historical treatise. Despite the distance, not only historical, but also cultural, that separates us from the action, his writing is such that we get to know and identify with the characters, who are multidimensional, human and interesting. Like in all eras we find envies, characters blinded by desire (be it of power, immortality, love…), victims of situations outside their control, and also enigmatic characters that share their lessons in ways sometimes difficult to understand (wonderful Corioma). I cried with the Nuba’s misfortunes, Nemrac’s vicissitudes, and marched with the troops through the desert. I was horrified by the sacrifices, worried by the future of the ill-fated lovers, I was touched by the vision of Machu Picchu, and fascinated by the project of conquests and the creation of an empire. What else can I tell you? You’ll cry, laugh, learn, and discover new things about the Incas and perhaps about yourselves.

I recommend you this novel for its breath and ambition, for the fascinating plot, the humanity of its characters and because it is a great story. Don’t miss it!

Virgin of the Sun by Jordi Díez

Virgin of the Sun by Jordi Díez

Description

These are turbulent times for the Inca Empire. Emperor Yupanqui Pachacutec has started a territorial expansion to avoid the fulfilment of a prophecy that predicts the future disappearance of his people. This bloody process will result in fights between possible successors, unexpected betrayals and the birth of heroes and martyrs. But above all, it will require the effort of the whole population that will be obliged to work together in the building of the holy city form where the Son of Inti will rule the future of all his territory.

Meanwhile, in a small hamlet of the Empire, a priest has read in the stars that Nemrac, a young girl with eyes like emeralds, is the chosen one to become Daughter of the Sun. Full of emotion for such an honour, the parents of the girl, Nuba and Airún, will set off on a journey of no return towards the Temple of Inticancha, were the girl shall fulfil her destiny. During the hard trip, Nuba will lose his wife and daughter; he’ll discover that reality can be terrible and at the same time he will find the necessary courage to resist fatality and to try to reunite again with Airún and Nemrac. This adventure will require not only all of his effort, rigour and ingenuity, but also enormous spiritual growth that will help him accept and understand the slippery meaning of life.

The Virgin of the Sun is a gripping novel that transports the readers to the Inca lands, and introduces them to the spirituality of this millenarian culture.

Link:

http://www.amazon.com/dp/B00NN1RAL0/

UK:

http://www.amazon.co.uk/dp/B00NN1RAL0/

And also available in all Amazon stores.

You can check all of his offerings and a bit more about Jordi in his author page, here:

http://www.amazon.com/Jordi-D%C3%ADez/e/B001HPW4A6/

Thanks so much for reading, and if you’ve found it interesting, please, like, comment, share and of course CLICK!

Hi all:

As you’ll know if you follow my blog, recently I’ve published a romantic novel (I Love Your Cupcakes).

I Love Your Cupcakes by Olga Núñez Miret (cover by Lourdes Vidal)

I Love Your Cupcakes by Olga Núñez Miret (cover by Lourdes Vidal)

A big part of the action takes place during a TV cookery game show. Or, to be more precise, a baking contest. Last week I did mention some of the best known contests of this type (and even one of the winners), but my true inspiration came from watching sometimes (mostly when I went to visit my parents) a couple of programs, Cucake Wars and a reality TV program set in a Baltimore bakery, Charm City Cakes (the program is called Ace of Cakes and it is truly amazing).

I leave you links to the programs in case you fancy a peek:

Cupcake Wars:

http://www.foodnetwork.com/shows/cupcake-wars.html/

Ace of Cakes:

http://www.foodnetwork.com/shows/ace-of-cakes.html/

And this is the link to the shop itself:

http://charmcitycakes.com/

And as I don’t want you complaining that I’m only leaving you links, here is one of the recipes I share in the book (there aren’t many because it’s strictly a work of fiction and what the teams create during the contest has all come from my head…so beware!).

Crema catalana (cibo360)

Crema catalana (cibo360)

(Image from: http://www.cibo360.it/cucina/mondo/crema_catalana.htm)

Crème Catalane

Ingredients

  • 6 egg yolks
  • 200g sugar
  • 3/4 litre milk
  • 1 cinnamon stick
  • 1 piece of lemon peel
  • 3 tbsp corn flour

Steps:

  1. Beat the egg yolks until light then whisk in 150g of the sugar
  2. Place the milk in a saucepan together with the cinnamon and lemon peel – bring to the boil and then remove from the heat and strain.
  3. Whisk the milk with the egg mixture
  4. Dissolve the corn flour with a little milk and whisk into the mixture
  5. Place the mixture over a low heat and cook, stirring constantly until it begins to boil
  6. Put the custard into a pudding bowl or smaller individual bowls and allow to cool before placing in the fridge
  7. Before serving sprinkle a little sugar on top and caramelize it by placing under a hot grill briefly until the sugar melts and turns brown(or using a kitchen torch or an iron burner).

http://www.euroresidentes.com/euroresiuk/Recipies/desserts/crema-catalana.htm

Just in case you fancy more pictures, here is the link to my Pinterest board on cupcakes, sweets and other nice things:

http://www.pinterest.com/olganm7/food-ideas-for-pos-book/

And I also leave you a video I created (but I must warn you my style creation videos is…well, mine):

http://youtu.be/oGFcWLwoFfA

Thanks to you all for reading, to the various blogs for lending me their recipes, and if you’ve found it interesting, like, share, comment, and of course, get CLICKING!

Hola a todos;

Como sabréis si me leéis a menudo hace poco he publicado una novela romántica (I Love Your Cupcakes[Me encantan tus cupcakes]) en la que gran parte de la acción transcurre en un concurso de cocina televisivo.

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

I Love Your Cupcakes (Me encantan tus cupcakes) de Olga Núñez Miret. Portada de Lourdes Vidal

 

Para ser más precisos, un concurso de repostería. La semana pasada mencioné algunos de los concursos más conocidos de este tipo, aunque la verdad es que mi inspiración vino de ver de vez en cuando (sobre todo cuando visitaba a mis padres) un par de programas, Cucake Wars (Guerra de Cupcakes) y un programa realidad centrado en una pastelería de Baltimore que se llama Charm City Cakes (el programa en inglés se llama Ace of Cakes, As de pasteles, pero lo han traducido como Dulces e increíbles).

Os dejo algún enlace a los programas originales:

Cupcake Wars:

http://www.foodnetwork.com/shows/cupcake-wars.html/

Ace of Cakes:

http://www.foodnetwork.com/shows/ace-of-cakes.html/

Y por si acaso queréis echarle un vistazo a la pastelería propiamente dicha, aquí está

http://charmcitycakes.com/

 

He encontrado bastantes blogs que se dedican a compartir recetas de estos programas y os dejo un par, el primero de Cupcakes:

http://www.todareceta.es/b/cupcake-wars-español.html

Y un post (hay muchos) sobre Dulces e increíbles:

http://www.recetasparatontos.com/2012/04/megatartas-del-programa-ace-of-cakes.html

Y para que no digáis que todo son enlaces hoy, aquí va una de las recetas que comparto en el libro (y no hay muchas porque el libro es ficción).

Crema catalana (cibo360)

Crema catalana (cibo360)

(Imagen de: http://www.cibo360.it/cucina/mondo/crema_catalana.htm)

Crema Catalana

  • 1/2 l. de leche
  • 75 gr. de azúcar
  • 3 huevos
  • 20 gr. de maizena
  • 1/2 limón
  • Canela en rama

 

Empezamos a hacer la crema catalana casera cociendo la leche en un cazo junto con una rama de canela y la ralladura de medio limón bien limpio, poniendo mucho cuidado de que no caiga nada de la parte blanca.

Mientras, en un plato hondo echamos las yemas de los 3 huevos (reservamos las claras para otra receta), y las batimos junto con el azúcar. Es importante para que la crema catalana casera quede bien, que el azúcar quede perfectamente integrado con el huevo.

Luego echamos la maicena (harina de maíz) tamizada, y seguimos batiendo, y cuando no haya ningún grumo, echamos la mezcla en el cazo con la leche hirviendo, removiendo enérgicamente.

Hay que remover la crema catalana casera en el cazo hasta que tome cierto espesor. Hecho esto, la echaremos en los cuencos, la dejaremos enfriar, y la meteremos en el frigorífico unas 2 horas.

Antes de llevar la crema catalana casera a la mesa, hay que quemarla con un soplete de cocina, hasta que la superficie se caramelice y se tueste. (También venden unos palas de hierro que se calientan al rojo y se usan para quemar el azúcar espolvoreado. Es el método tradicional, aunque hay gente que la pone al grill, pero hay que ir con cuidado y se debe quemar al momento.)

http://crema-catalana-casera.recetascomidas.com/# (descargada en Junio del 2014)

Y por si no habéis tenido suficiente, el enlace a mi tablero de pasteles, cupcakes y otras cosas buenas en Pinterest:

http://www.pinterest.com/olganm7/food-ideas-for-pos-book/

Y un video que he creado (pero os advierto que mi estilo creando videos es un poco personal):

http://youtu.be/rmiXlVyuywQ

Gracias a todos por leer, a los blogs por prestarme sus recetas, y si os ha interesado, dadle al me gusta, comentad, compartid, y haced CLIC!

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